ALEMANIA PRIORIZA AL TRANSPORTE PÚBLICO

La jerarquización del transporte público es un fenómeno que gana protagonismo en las grandes ciudades del mundo. La coordinación y equilibrio entre subtes, tranvías y autobuses convierten a la capital alemana de Berlín en un ejemplo para todo Europa.

* Por el Ing. Arkan Ok

  

 

 

Con 3.4 millones de habitantes, Berlín es la ciudad más grande de Alemania. Aunque la superficie de 891 kilómetros cuadrados sugiere una densidad poblacional relativamente baja, hay que tomar en cuenta que el 40% de su superficie no es urbanizada, sino áreas verdes (parques, bosques y áreas agrícolas). Berlín está dividida en 12 distritos, producto de una reforma administrativa que se realizó luego de la unificación de las partes este y oeste, y cada uno de ellos tiene su palacio municipal, parlamento, alcalde y administración. Por supuesto, fruto de esta división, el transporte es fundamental en el funcionamiento diario.
El transporte público urbano de la ciudad está controlado por dos empresas: los ferrocarriles federales alemanes (DB, por sus siglas en alemán) y la empresa municipal de transporte público (BVG, por sus siglas en alemán). La primera de ellas opera los trenes urbanos, mientras la otra controla los subterráneos, tranvías, autobuses e incluso algunos transbordadores fluviales.
En su mayor parte, las líneas de los trenes urbanos son elevadas o a nivel, sólo existe un túnel en el centro de la ciudad y los tranvías circulan en superficie por vías públicas, con una separación física. En tanto, las líneas más importantes de autobús son operadas con vehículos de dos pisos, algo emblemático para Berlín ya que es la única ciudad de Europa continental que cuenta con ellos. Cada uno de estos modos de transporte público está asociado con un símbolo propio (ver cuadro 1).
Existe una jerarquía entre los distintos modos de transporte público, según su capacidad, distancia promedia de paradas, o velocidad comercial. Respecto al número de pasajeros, en los autobuses hay que tomar en cuenta que la mayor parte de los viajes son muy cortos, ya que su función principal es la alimentación a las estaciones de los modos férreos, todos los flujos importantes se realizan en tren o subte.
La frecuencia normal de las líneas de trenes urbanos, tranvías y autobuses es de 10 minutos. Sin embargo, según el momento del día, varía de 5 a 20. En el caso del subte, estos valores son de 4, 5 y 10 minutos.

INTEGRACIÓN DEL SISTEMA
Todos los modos trabajan dentro de un marco único de transporte integrado, es decir, con recorridos y horarios ordenados y una tarifa única. Los trabajos de coordinación se realizan en una entidad administradora independiente de las empresas de transporte (VBB, por sus siglas en alemán). El incentivo de la compañía a participar en el sistema único es su vinculación con los subsidios pagados (actualmente menos del 50% de los costos de operación). Por su parte, las tarifas que abona el pasajero dependen de la validez temporal y espacial del boleto (ver cuadro 2). Éstos pueden adquirirse anticipadamente en tiendas o de forma inmediata en las boleterías y máquinas tradicionales de las mismas estaciones. En el caso de los tickets anuales existe la modalidad de subscripción previa mediante débito automático.
El servicio de autobuses regular cuenta con 148 líneas, mientras que entre la 1 y las 5 de la mañana (cuando los trenes urbanos y los subtes dejan de circular) se mantiene un servicio mínimo con 65 líneas. La longitud de la red es de 1.703 kilómetros y la flota está compuesta por 1.333 vehículos. De ellos, hay 397 de doble piso, 454 articulados (de 18 metros de largo) y 374 rígidos (entre 12 y 15 metros). La red de autobuses tiene 2.625 puntos de acceso para los pasajeros (1.510 en la noche) y la distancia promedia entre paradas es de 480 metros. Por otra parte, la velocidad promedio de las unidades es de 19,5 kilómetros por hora, gracias a las políticas de priorización del transporte público de las últimas dos décadas, que brindaron a los carriles exclusivos 101 kilómetros, sin separación física, pero con un control de cumplimiento rígido.

EN TIEMPO REAL
La entidad coordinadora VBB se encarga de mantener permanentemente informados a los usuarios. Además, las empresas de transporte público realizan las obras correspondientes en sus propios vehículos, paradas y estaciones conforme a la normatividad nacional y de la VBB. También, se publican mapas de redes (de los sistemas férreos, parciales y totales) y libros de horarios. Debido a que estos últimos tienden a desactualizarse rápidamente, se volvió más práctica la información por Internet donde los horarios siempre se mantienen actualizados. La página webpermite no sólo la búsqueda de cualquier parada sino también el recorrido desde y hasta cualquier dirección física que exista en la ciudad de Berlín. En el mismo portal basta con ingresar el nombre o el código de la parada deseada para chequear en tiempo real los posibles retrasos en el servicio de autobuses. Este último servicio también es disponible a través de mensajes vía celular (SMS). Por otro lado, un creciente número de paradas están dotadas con pantallas que permiten mostrar las próximas salidas en tiempo real.

PRIORIZACIÓN DE LOS MODOS
Existe toda una gama de medidas para la priorización de los modos de superficie, que incluye pero, no se limita solo al uso de carriles exclusivos, por ejemplo, la normativa alemana exige un número mínimo de servicios de transporte público para la instalación de carriles exclusivos. Como son pocos los lugares donde pasa este número, la mayoría de los carriles exclusivos de Berlín permite uno u otro modo adicional como son los taxis, las bicicletas, los camiones o los ómnibus de turismo. En caso del uso compartido del taxi hay que tomar en cuenta que son relativamente pocas unidades y tienden a preferir a esperar sus pasajeros en los lugares establecidos para tal propósito, debido al alto costo del combustible.
Otra medida importante que se adoptó es la introducción de la semaforización interactiva que tiende a tener mayor flexibilidad hacia los carriles exclusivos ya que reserva el espacio vial sólo en el momento que pasa una unidad de transporte público. La comunicación es a través de antenas instaladas en los semáforos que se actúan desde las unidades de control operativo a bordo de los vehículos de transporte público. Mientras no hay pedido de priorización, el semáforo funciona normalmente. Sin embargo, al acercarse un vehículo de transporte público, se registra su pedido de priorización con la anticipación adecuada, y el semáforo modifica el ciclo de tal manera que la prioridad, se da en el momento que el vehículo llega al semáforo.
No obstante, estas medidas son acompañadas por restricciones de estacionamiento que se aplican en base de la situación específica de cada lugar y a veces son limitados a las horas de mayor tránsito y su cumplimiento se asegura mediante un control rígido por parte de las autoridades. De esta manera, durante varios años, se mantuvieron los mismos niveles de servicio de los medios de transporte público de superficie sin aumentar los subsidios pagados, algo indispensable en la ciudad más endeudada de Alemania.

CARRILES EXCLUSIVOS
* Son una de las posibles medidas para subir la velocidad comercial del transporte público de superficie.
* Su funcionamiento depende de un control riguroso de su uso por parte de las autoridades.
* Su desarrollo mixto falla en caso de mayores cantidades de vehículos, en Berlín, por ejemplo, el límite es de hasta 30 autobuses y 100 taxis por hora.
* Su introducción fue incentivada por la necesidad de bajar los subsidios.
* Son importantes las medidas adicionales como los semáforos actuados o restricciones en el estacionamiento.
* No es siempre posible priorizar a todo el transporte público por que se puede volver conflictivo, la clave es que se debe jerarquizar la red.

* Arkan Ok es ingeniero de transportes de la Universidad Técnica de Berlín y pertenece a la empresa alemana Poyry Infra.