CHILE IMPULSA LA ENERGÍA SOLAR

En el marco de un calentamiento global cada vez más acentuado y del agotamiento de los combustibles, el país trasandino plantea una solución urbana que consta de paneles solares para viviendas y beneficios tributarios.

* Por Patricio Pino

 

 

 

Hay ciertas ideas que debieran regir la política energética de este comienzo de siglo como la garantía y la calidad de suministro, la minimización del impacto ambiental y la incentivación de la competencia. En Chile, aunque se cuente con el dinero para adquirirlos, nadie garantiza que en el futuro se tenga combustible para cubrir las necesidades básicas. Tampoco se hace demasiado por minimizar el deterioro ambiental que se genera al usar combustibles fósiles y menos existen incentivos para  sustituirlos.
Dentro de las decisiones actuales de política energética a nivel gubernamental y empresarial, parecen tener poco peso las consideraciones ambientalmente tecnológicas, pospuestas de manera frecuente por el voluntarismo de imponer otro tipo de criterios, además de los económicos.

DESAFÍO ENERGÉTICO
En América Latina no existen políticas de Estado para enfrentar los futuros desafíos en materia energética. No obstante, debería tenerla, porque la discusión actual es sobre una nueva versión del Protocolo de Kyoto, en donde las metas de reducción de los gases contaminantes serán mucho más ambiciosos y, probablemente, incluirán a los grandes emisores del mundo en desarrollo. Entonces, se deberá adecuar las prácticas productivas a los nuevos tiempos.
Las energías renovables no convencionales son objeto de marcada preferencia en el desarrollo energético en el resto del mundo debido a su mínimo impacto ambiental. Por ejemplo, en España todos los nuevos edificios públicos deben considerar un espacio suficiente para instalar equipos solares (fotovoltaicos y térmicos) y también existen importantes beneficios tributarios para quienes adquieren esa tecnología.
En Europa y algunos países de Asia, existen fabricantes de equipos y empresas de ingeniería con vocación de atender los mercados de producción de energía eléctrica, basados en tecnologías emergentes como las energías renovables no convencionales.

INICIATIVA CHILENA
Excepto un par de proyectos con colectores solares de tubos al vacío, uno de ellos en una viña de la zona central de Chile y el otro desarrollado por Constructora Cypco, que recientemente inauguró uno de sus edificios con la misma tecnología, los proyectos que tienen como sustento las energías renovables no convencionales,  fueron, por lo general, de dimensiones muy reducidas y sin masa crítica.
La división de Energías de Cypco, para poder enfrentar este nuevo desafío, contrató a un experto ingeniero civil mecánico de origen Indio, con una importante experiencia dentro de las áreas de energía solar, nuclear e hidráulica. El edificio, ubicado en el corazón de la comuna de Providencia, tiene 11 pisos y 48 departamentos, y la planta solar térmica cuenta con 26 colectores de 30 tubos al vacío cada uno. Este sirvió como una interesante y atractiva herramienta de promoción, ya que gracias a esto las visitas aumentaron un 100% y la velocidad de venta de los departamentos se incrementó un 50%.
No obstante, hubo grandes dificultades para convencer a los arquitectos y a los tradicionales instaladores de calderas y colectores, ya que el edificio estaba construido por lo que se tuvo que llevar a cabo una nueva estructura que soportara los 26 paneles y que los equipos no se hicieran sombras entre ellos.
El sistema no es simple: la instalación demandó 25 días y requirió de un grupo multidisciplinario de profesionales que trabajaron durante varios meses. Se efectuaron estudios de radiación en la cubierta y en los paneles (sobre la secuencia de horas luz y sombra), de ingeniería conceptual y luego de detalle. La idea fue que los equipos alcanzaran su máxima eficiencia y lograran la vida útil esperada. La energía solar requiere de ingeniería de alto nivel y existen riesgos asociados a la instalación cuando ésta es deficiente.
En la tecnología de los tubos al vacío, el agua no circula por éstos sino que por el manifold y con ello se evita que el sistema colapse, es decir, si por alguna razón se rompe un tubo, el sistema funciona sin perder el fluido termo-portador, a diferencia de los colectores solares planos que cuando el tubo se rompe, éste deja de operar.
Otra ventaja de los tubos al vacío es que por su forma son capaces de soportar fuertes impactos y superar pruebas equivalentes a granizos de 35 milímetros. Además, por la geometría de sus componentes, no acumulan polvos, por lo que disminuye notoriamente el proceso de mantenimiento.
Este diseño de la planta solar está pensado para maximizar el aporte energético en los meses de invierno por lo que se calcula que la energía solar contribuirá sobre el 80% en los meses de verano y con un 40% en época estival. Con esta solución, se calculan ahorros en torno a los 300 dólares al año por departamento y, por otro lado, el edificio dejará de consumir alrededor de 15.000 metros cúbicos de gas natural. Otro factor positivo es que las calderas alargan su vida útil al tener menor mantención y uso.

FUTURO
Por otra parte, asociado al mundo académico nacional de América Latina, y en particular en Chile, se carece de políticas específicas respecto de las energías renovables no convencionales. Quienes se dedican a estudiar el tema lo hacen por iniciativa personal, porque las universidades o centros de formación técnica no se preocupan por formar profesionales en dicho ámbito; la gran mayoría son autodidactas.
Con toda seguridad una importante cantidad de ejecutivos de las más grandes empresas chilenas deben haber asistido recientemente al seminario Calentamiento Global y Cambio Climático,realizado en Chile con la visita del ex vicepresidente de los Estados Unidos, Al Gore, y ciertamente deben haber reaccionado ante la delicada situación que podría enfrentar nuestro país en los próximos años, producto del impacto que tendrán los gases de efecto invernadero presentes en la atmósfera.
La pregunta es: ¿Los ejecutivos de diversos sectores industriales sabrán que en Chile ya existen colectores solares de tamaño mediano (tubos al vacío) para calentar fluidos hasta más de 90 grados centígrados, y que cada uno de ellos es capaz de sustituir más de 1.200 litros de petróleo, 1.100 metros cúbicos de gas natural, o más de 500 de gas licuado, y que su inversión inicial no es más que las instalaciones convencionales?
Actualmente, el Gobierno chileno envía una ley que entregará incentivos tributarios que permitirá financiar sistemas solares térmicos para abastecer de agua caliente sanitaria (con energía solar) a viviendas de hasta 160.000 dólares.  En este sentido, habrá una escala a aplicar: casas y/o departamento nuevos de hasta 71.000 dólares, recibirán un subsidio de un 100% del costo del colector a instalar; propiedades entre los 71.000 y hasta 107.000, recibirán un beneficio tributario del 40%; y finalmente, las viviendas de entre 107.000 y los 160.000 dólares, recibirán un subsidio del 20%.
Con este impulso, las familias se darán cuenta que esta inversión es financiable, ya que se paga sólo con los ahorros que le generarán el no consumir combustibles fósiles, además de no dañar al medio ambiente. En el sector industrial y comercial, se debe emprender este cambio de mentalidad con inversiones menores, es decir, aplicando esta tecnología en cosas sencillas como, por ejemplo, la modificación de los actuales sistemas de generación de agua caliente sanitaria (duchas del personal, casinos, etc.). 

*Patricio Pino es director de Nuevos Negocios de la empresa chilena Cypco S. A.