CONTROL DEL TRÁNSITO EN LA CIUDAD DE NUEVA YORK

La tarea del Centro de Control de Tránsito de Nueva York depende del Departamento de Transporte de esa ciudad. Allí, gracias a tecnología de última generación, se monitorean diariamente la totalidad de los cruces semaforizados y los puntos críticos de tránsito para que el sistema de transporte opere con armonía.

* Por el Ing. Oscar U. Fariña

La ciudad de Nueva York es un gran conglomerado urbano que ha sufrido importantes transformaciones a lo largo de los años. Un ejemplo de ellos es que han cambiado los semáforos de lámparas incandescentes por señales a leds. Esto fue realizado en los semáforos vehiculares en las secciones verde y roja, porque en las amarillas al momento de llevarse a cabo este reemplazo, no se disponía de leds que cumplieran con las coordenadas cromáticas reglamentadas. En el caso de los semáforos peatonales, se pasó de la tan clásica leyenda del WALK y DON´T WALK a un semáforo de un solo cuerpo, dividido en dos partes, con la figura del tradicional hombrecillo y otra de detención, blanco y naranja también a leds. Para destacar una intersección  semaforizada, se colocan semáforos peatonales en todos los cruces de las sendas habilitadas.

En general, en Nueva York el tránsito es ordenado y los conductores acatan la ley. Este punto tal vez no debería destacarse, pero la sola comparación con Argentina, en donde hay una desobediencia generalizada a las normas, da la pauta de las verdaderas causas de los elevados índices de accidentes con los que hay que luchar a diario en este país sudamericano.
Un ejemplo de la organización que tienen los neoyorquinos, es la programación del barrido automático de las calles en determinados días y horarios en que los vehículos estacionados deben liberar los sectores respectivos, y la consecuente e inevitable sanción de los infractores a la norma.
Los problemas de congestión urbana vehicular son de magnitud y prácticamente en los horarios pico pareciera no existir solución alguna a este inconveniente. Una pauta que puede cuantificarlo es la medición de los tiempos de recorrido de los ómnibus de transporte de pasajeros. Se puede concluir que dichos tiempos son mucho más prolongados que los empleados por los colectivos que circulan por la Ciudad de Buenos Aires en las zonas de alta demanda de tránsito. 
El alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, ha presentado un programa para restringir el acceso a la zona del Downtown de Manhattan a los vehículos particulares, y de esa manera desalentar el ingreso de los mismos a un sector de alta congestión y reducir consecuentemente la demanda circulatoria en los accesos a la Ciudad. Lamentablemente las proyecciones exitosas de esta medida son muy escasas.

ALGUNAS ESTADÍSTICAS
La Ciudad de Nueva York está formada por cinco barrios y son: Manhattan, The Bronx, Queens, Brooklyn y Staten Island, con una población de 8.200.000 habitantes residentes en un área 830 kilómetros cuadrados. Considerando el área metropolitana, el total de la población asciende a 18.800.000 habitantes, por lo que puede decirse que se encuentra entre los conglomerados urbanos más grandes del mundo.
En lo relativo a  semáforos, dispone de más de 20.000 cruces señalizados; esto ofrece una idea clara de la labor que implica la operación de los sistemas de tránsito en forma eficiente. Si se hace una comparación con la Ciudad de Buenos Aires se tiene:
TABLA 1

 

CIUDAD

 

 

POBLACIÓN

Habitantes.

 

SUPERFICIE

Km2

Número de cruces

semaforizados

Número de cruces semaforizados  cada 1.000 Hab.

 

NUEVA YORK

 

 

8.200.000

 

830

 

20.000

 

2,44

 

BUENOS AIRES

 

3.100.000

 

198

 

3.700

 

1,19

 Para hacer una evaluación más ajustada, debería tenerse en cuenta el parque automotor, no obstante lo cual, ambas metrópolis presentan problemas de similares características, por lo que el índice que mide el número de cruces semaforizados cada 1.000 habitantes es un valor adecuado para un análisis comparativo en la prestación de este servicio de control. El hecho de que el citado índice sea para Nueva York más del doble del de Buenos Aires ofrece una idea de la magnitud del equipamiento dispuesto en el primer caso, habida cuenta de que un valor de proyección aceptable para una ciudad de alta demanda de tránsito es 1.
Como es sabido, en cada intersección se monta un controlador, y la tecnología de cada uno de ellos obedece de alguna forma a la época en que fue instalado. Por ello es que se observan diferentes tipos de controladores en funcionamiento y un aspecto sumamente curioso es la gran cantidad, aún en operación, de equipos electromecánicos con un diseño de más de 50 años de antigüedad. Si bien Nueva York fue la ciudad que instaló una de las primeras computadoras de tránsito, diseñada especialmente por la empresa IBM, en esa oportunidad se optó por conservar los equipos electromecánicos, disponiéndose de una unidad de interfase electrónica en cada uno de ellos para su subordinación operativa. Con el transcurso del tiempo, las viejas computadoras de tránsito fueron reemplazadas por otras nuevas, pero muchos de dichos controladores se mantienen actualmente en funcionamiento en las mismas condiciones descriptas. Es así como esta ciudad ha iniciado un ambicioso plan para reemplazar la totalidad del viejo equipamiento.
Buenos Aires tiene también equipos electromecánicos en operación dentro de un sector de la Ciudad, pero en una menor proporción si se la compara con Nueva York. Si bien éstos presentan muchas limitaciones, han demostrado una confiabilidad y calidad que le permitieron subsistir hasta la actualidad, habiendo muchos técnicos de mantenimiento que los han defendido y se resisten todavía a su retiro definitivo. 

CENTRO DE CONTROL
Visitar el Centro de Control de Tránsito de la Ciudad de Nueva York (Traffic Management Center), constituye una experiencia importante, ya que la estructura tecnológica operada desde ese lugar es una de las más grandes del mundo. Desde este centro, se tiene la supervisión operativa de la totalidad de los cruces semaforizados, y la inspección del desarrollo del tránsito en todos los puntos importantes mediante las imágenes captadas por las numerosas cámaras de TV.
Cuantiosos puestos de medición instalados en las calzadas de los principales corredores viales permiten detectar los volúmenes de tránsito y medir los niveles de congestión, reportando los registros respectivos al centro y, a través de su procesamiento en tiempo real, son representados gráficamente con distintos colores por tramos, de forma tal que su visualización da una perfecta idea del comportamiento del tránsito a los efectos de eventuales acciones de ajustes de los programas de tránsito.
El personal técnico afectado a estas actividades, perteneciente al Departamento de Transporte de la Ciudad de Nueva York (Department of Transportation of New York City, DOT), demuestra una alta capacitación en la materia con conocimientos profundos en la tecnología, y a partir de su atenta explicación se ha podido comprobar el grado de avance alcanzado en el control operativo.
La distribución de los tableros de mando, los monitores de TV, los video wall, entre otros, se corresponden con los servicios habituales que se encuentran en este tipo de centros. No obstante el de Nueva York se destaca por la magnitud del equipamiento que controla y la implicancia que ello conlleva para la seguridad de una ciudad. La entrada en funcionamiento de los programas se lleva a cabo mediante una agenda horaria diaria (semana automática) y se acciona manualmente  en caso de problemas circunstanciales. Tal como expresan los técnicos, la distribución de la demanda mantiene una tendencia muy previsible, por lo que la estrategia de control implementada es muy eficiente y no se utiliza una política de cambios automáticos con las demandas según los registros en los detectores vehiculares, como así tampoco un sistema adaptativo de control. 

* El ingeniero Oscar U. Fariña es vicepresidente de la Sociedad Argentina de Ingeniería de Tránsito (SAIT).