“Controlar la actividad minera es uno de los grandes secretos para el éxito de la producción”

El Dr. Aldo Bonalumi, secretario de Minería de la provincia de Córdoba dialogó con Revista Vial y analizó la actualidad de la industria minera en su provincia. Así, aseguró que la importante baja de la producción del sector impactará seguramente en las estadísticas 2019. Además, expresó que el tema ambiental minero no está resuelto en nuestro país, y eso genera trabas en los inversionistas.

-¿Cuál es la realidad de la minería no metalífera en la provincia de Córdoba?
Dr. Aldo Bonalumi: La principal actividad minera en Córdoba es la minería no metalífera. La realidad actual se mide en una importante baja de producción que seguramente impactará en las estadísticas 2019. Esto complejiza el presente ya que se paralizan las inversiones y la mano de obra siempre se ve afectada. En otras palabras, nuestra realidad es la del país en su conjunto. Difícil, pero marchando como se puede. A pesar de todo, el Gobierno no ha paralizado la obra pública y eso ha hecho que la producción no caiga tanto.

-¿Cómo está posicionada en comparación de las otras provincias del país?
A.B.: La ubicación geográfica de Córdoba hace que tenga que proveer de triturados pétreos a toda la provincia de Santa Fe y norte de Buenos Aires, eso impacta mucho en el mercado Córdoba y favorece la demanda. En general, las provincias que tienen piedra se autoabastecen pero no producen mucho más que para su propio consumo. Córdoba, en cambio, tiene como principal actividad precisamente la piedra.

-¿Trabajan en conjunto con el resto de las provincias para hacer crecer al sector en el país?
A.B.: A través del COFEMIN (Consejo Federal de Minería), siempre hay contactos permanentes y se comparten las realidades de cada provincia, es más, se dan ideas de cómo se puede direccionar la actividad comparando dictámenes y resoluciones que ya han sido probados en otros distritos y que se pueden generalizar. Trabajamos juntos en la Policía Minera, Catastro, y específicamente en lo Ambiental Minero, etc.

-¿Cómo considera que se encuentra el sector minero en líneas generales?
A.B.: En mi opinión este punto hay que tomarlo desde dos ángulos. El primero es el potencial minero y las empresas. Desde esta perspectiva es magnífico. Argentina es una potencia minera mundial. Pocos países en el mundo tienen la posibilidad cierta hoy de poder abrir una veitena de minas metalíferas, superar las exportaciones agropecuarias y ayudar a todos los argentinos. El segundo es que el tema ambiental minero aún no está resuelto en Argentina. Casi todas las provincias tenemos problemas, unas más, otras menos. Pero este tema es serio, diría yo muy serio. Nosotros en Córdoba por ejemplo, tenemos que hacer minería coincidiendo con los principales centros turísticos. Y las provincias cordilleranas no resuelven el tema de la Ley de Glaciares. Yo opino que hasta que las reglas de juego ambientales no se aclaren, las inversiones encontrarán allí un “pero”.

-¿Cuáles son las mayores dificultades que encuentran hoy los dueños de las canteras?
A.B.: En Córdoba el 90% de la producción está muy cerca de zonas urbanas. No hace falta mayores explicaciones para entender que mientras no haya planificaciones urbanas, la actividad minera será invadida paulatinamente y siempre la minería saldrá perdiendo. Esta realidad no es la de la minería metalífera, pero esta también posee problemas no resueltos con comunidades originarias, etc.

-¿Cómo colabora la provincia para poder paliarlos?
A.B.: Es continuo el control, el direccionamiento y el trabajo de concientización que se hace desde el Estado. Controlar la actividad minera es uno de los grandes secretos para el éxito de la producción. También es tanto o más importante que el productor vaya adelante del incidente y no tener que actuar con el problema ya publicado en los medios, las denuncias realizadas, etc. Control por un lado y empresa con responsabilidad social.

-¿Cuántas canteras abrieron en los últimos tres años?
A.B.: Córdoba hoy tiene la obligación productiva de alejarse de los centros urbanos, es decir de la sierra Chica que está muy cerca de la ciudad por un lado y de las grandes rutas que distribuyen a todo el país. Sabemos que el costo de transporte incide enormemente, pero estamos viendo actualmente cómo vamos convirtiendo y tratando de alumbrar canteras que se alejen de los centros urbanos para disminuir la conflictividad social y poder ir viendo un sistema de mega canteras como el modelo chino. Tarde o temprano esto deberá ser así. Hoy es una atomización de canteras medianas y chicas tapadas por la urbanización y con conflictos crecientes. Hay ya un gran porcentaje de solicitudes que no es posible habilitarlas. Todo un tema que hemos tomado seriamente pero que sin los productores, no es mucho lo que se puede hacer. Hay una luz naranja en el tablero que marca la disminución de las reservas bien ubicadas al lado de las rutas, pues debemos ver cómo apagamos esa luz. Mientras tanto, se abrieron canteras nuevas; pero lo más importante es que se ampliaron las existentes. Ya se están comenzando a vislumbrar algunos síntomas de agotamiento de reservas en varias.

-¿Es notable la incorporación de nueva tecnología en las canteras?
A.B.: Si, es visible. Las canteras de más de 50.000 tns/mes, han adquirido moliendas primarias y secundarias nuevas, camiones y moliendas móviles, cosa que en un pasado reciente era notable el atraso en estos rubros.

-¿Ofrecen desde la provincia líneas de créditos para poder adquirir máquinas o realizar inversiones?
A.B.: Sabemos que pasa con esto, los créditos están, hay algunos de tasas muy convenientes, pero el crédito en Argentina es caro.

-¿Con qué dificultades se encuentra a la hora de estar al frente de la Secretaría de Minería de la Provincia de Córdoba?
A.B.: Tengo 45 años en la Secretaría de Minería como empleado, y 7 y medio como Secretario. Acepté el cargo para mantener la oferta minera, abrir los mercados de nuestros productos, concebir convenios nacionales e internacionales para mejorar la industria de las rocas ornamentales. Sin embargo, los últimos dos años no puedo sacarme los expedientes de mi lado y todos son conflictos ambientales, esto eclipsa absolutamente la flor y nata de la gestión. La peor dificultad y a la que más empeño profesional hay que dedicarle es a la de tratar de mejorar la sustentabilidad de la minería, que hoy es una verdadera dificultad.

-¿Cuáles considera que son los mayores logros en su gestión?
A.B.: A pesar de todo, hemos logrado cosas importantes tales como el ordenamiento de la oferta minera, haber comenzado con el Plan de Cierre de la Mina de uranio Schlagintwait (Los Gigantes), tratar de conseguir los títulos de tierra de gran cantidad de canteras, haber puesto a la actividad minera en un 80% en regla, haber equipado a la Secretaría de Minería con vehículos modernos, proveer de un sistema informático óptimo, tener el Mapa Geológico de Córdoba Esc 1:500.000 en edición en el SEGEMAR (Servicio Geológico Minero Argentino), implementar el proyecto de Minerales Nocivos (asbesto) proyecto pionero en el país, seguir aumentando la producción de minerales agro utilizables y haber aumentado la recaudación producto del ordenamiento minero.

-¿Qué porcentaje del programa se ha realizado a la fecha y cuáles son las metas que ha dispuesto alcanzar este año?
A.B.: A esta altura del año, todos los programas están cerrando y los que vienen algo más atrasados llegaremos a diciembre con un 95% de cumplimiento.

-¿Cómo ve al futuro de la minería no metalífera en la provincia y en nuestro país?
A.B.: Bien, este tipo de minería provee a las industrias del caucho, pintura, papel, plásticos y construcción en su conjunto. La cíclica argentina nos dicta que cada un cierto tiempo hay un “parate” como el actual. El consumo disminuye al mínimo, la crisis asoma y toma su lugar, pero los caminos se siguen rompiendo, la población aumenta y requiere más colegios, hospitales y autopistas, y luego cuando todo vaya tomando su eje, el consumo llegará a récords históricos. Siempre hemos sostenido esto, en 1989, 2001, 2008 y ahora y va a pasar. Argentina es el mejor país del mundo, aquí no tenemos conflictos históricos, ni de límites, ni guerras, ni superpoblación. Aquí tenemos el mejor clima del mundo, un musulmán, un cristiano y un judío juegan al truco juntos, no hay volcanes destructivos, sísmicamente es muy estable, sin duda es el mejor país del mundo, ahora bien, los que habitamos estas tierras debemos tener algún defectito.