“Creemos que industria, producción y cuidado de ambiente pueden ir de la mano”

Las nuevas tecnologías junto al avance del cambio climático obligan a pensar en un transporte sustentable. No todo es cuestión de costos, sino de calidad medio ambiental y desde el Gobierno Nacional están proyectando en esa línea. “Hay que realmente hablar de estos temas, y bajarlo a lo más entendible posible”, opinó, en diálogo con Revista VIAL, el Dr.Juan Andrés Trebino.
Con ese objetivo, se están diseñando estrategias que permitan una renovación de la flota de vehículos livianos y pesados, de carga y pasajeros, junto con los referentes del sector privado, los fabricantes, nucleados en ADEFA (Asociación de Fabricantes de Automotores). El próximo 6 de diciembre, se llevará a cabo un taller para iniciar un debate que abarca el cambio de paradigma para la industria automotriz a partir de una renovada concepción de la movilidad.

-¿En qué están trabajando con respecto a la eficiencia energética?
Dr. Juan Andrés Trebino: Desde la Secretaría de Control, en conjunto con la Subsecretaría de Eficiencia Energética del Ministerio de Energía de la Nación, estamos trabajando en una resolución que está muy próxima a salir, destinada a la eficiencia energética. La misma se basa en dos concepciones: emisiones vehiculares y consumo de combustibles.
La resolución contempla diferentes estadíos. El primero determinar cuáles son los niveles de emisión y consumo de los vehículos livianos para saber cuál es el estado de situación actual; para posteriomente trabajar en conjunto para el etiquetado vehicular. Así, el consumidor va a saber cuánto consume y cuánto emite el vehículo que compre.
Nuestra idea es poder llegar a las dobles contribuciones económicas. Es decir, los vehículos más eficientes van a ser subvencionados por impuestos que se le pongan a los menos eficientes. El consumidor va a tener la libertad de poder acceder a un vehículo que emita y consuma mucho más; pero va a tener que pagar un bono que va a aportar a los vehículos más eficientes. Tenemos que aspirar a ese escenario. Pero por ahora, en el corto y mediano plazo, debemos trabajar con el etiquetado vehicular y la eficiencia energética.

-¿Están trabajando con alguna institución con respecto a este tema?
J.A.T: Esta disposición está consensuada principalmente por lo que es ADEFA, que es el órgano más representativo del sector. Las automotrices ven con muy buenos ojos empezar a trabajar en esta línea, aunque saben que es de muy largo plazo. Pero desde el Ministerio no tomamos ninguna política pública que no sea con conocimiento de la realidad y sin conocer las realidades del sector. No creemos y no queremos que el Estado genere un escollo en la productividad y en la industria. Creemos que industria, producción y cuidado de ambiente pueden ir de la mano.

-¿Qué actividades están planeando?
J.A.T: Estamos organizando con ADEFA, el Ministerio de Transporte y con varios países de la región, un taller para empezar a abordar no solamente el tema en livianos sino también en pesados; tanto transporte de carga o de pasajeros. Es un trabajo a largo plazo, pero son discusiones que tenemos que dar. Tampoco podemos exigirle a la industria, que se ha visto afectada durante muchos años por las malas políticas públicas, que renueve su flota o que tenga inversiones exorbitantes de un día para otro porque no van acorde a la realidad ni tampoco podrían afrontarlo. Entonces, creo que necesitamos tener el consenso y acordar paso a paso con la industria y con el sector; porque de nada sirve que mañana saquemos una hermosa resolución cuando la industria no la va a poder afrontar y van a terminar cerrando sus puertas. Es importante tener el conocimiento de la realidad, porque no hay peor política pública que se tome sin conocer la realidad del sector.

-¿Se está trabajando en los créditos verdes para regular las emisiones y mejorar el ambiente?
J.A.T.: Si, el Estado tiene que fomentar esas políticas. Después, por una concepción constitucional nuestra, las jurisdicciones tienen plena autonomía de dictaminar sus propias normas y el Gobierno Nacional tiene la facultad, el deber y la obligación de dictaminar normas de presupuestos mínimos. Pero quien está en el día a día legislando son directamente las propias jurisdicciones. Desde el Ministerio somos partidarios de que tiene que haber, indefectiblemente, como pasa en el mundo, un cambio de paradigma en lo que es la concepción de la movilidad. Tenemos que ir a un cambio de matriz paso a paso. Son procesos lentos pero muy fructíferos en el largo plazo, y con esto me refiero a híbridos como así también a eléctricos. Es esencial y está probado, hay estudios muy profundos que lo demuestran. Eso es un cambio de paradigma y hay que ir hacia ese horizonte.

-Coincide con tendencia de la región…
J.A.T.: Los países de la región ya están haciendo los primeros análisis de movilidad eléctrica en buses de pasajeros. Chile lo está haciendo, Brasil tiene algunas líneas en este sentido. Acabo de estar con el Viceministro de Ambiente de Paraguay, en Ecuador, la semana pasada y me comentó que ya estaban haciendo las primeras pruebas con empresas que están instaladas en Brasil y que les van a vender los buses eléctricos para hacer sus primeras pruebas. Uruguay ya tiene líneas que están incursionando en lo que es la movilidad eléctrica apuntando más que nada en lo que es pasajeros en la ciudad. Realmente la región va hacia eso. No toda la movida va a ser eléctrica. Eso no va a pasar, por lo menos en el mediano plazo.

-Además para la movilidad eléctrica hay que tener una matriz adecuada
J.A.T.: Claro, son transiciones lentas y también consensuadas con las determinadas jurisdicciones. No nos olvidemos que las jurisdicciones tienen sus propios órganos que regulan la distribución y la generación de energía. No todo está concentrado en Nación.

-Y también hay diferencias en cada provincia
J.A.T.: Es un estudio que hay que hacer: a dónde se instala, a cuánto, que posibilidades existen de las diferentes jurisdicciones de aportar carga a las centrales. Hoy, desde el punto de vista de la matriz energética, no lo tenemos en la Argentina como un problema, por lo menos para estas primeras etapas que son obviamente de prueba de análisis. Hoy estarían dadas las condiciones para poder empezar a tener movilidad eléctrica.

-¿Se han puesto metas a 50 años o es una propuesta paso a paso?
J.A.T.: Tenemos un camino crítico; pero no tenemos una meta en claro porque en el sistema, por ejemplo, cuando hablamos de buses eléctricos, tenemos diferentes tecnologías y distintos modos de aplicarlas. No es lo mismo poner bus eléctrico a recorrer un camino de 200 km larga distancia, que tener uno que está en el eje de la ciudad. Por eso hay que ir viendo en el paso a paso porque realmente somos un país muy nuevo y no sabemos cómo van a funcionar las diferentes líneas en los distintos sectores. Tengo entendido que la Ciudad de Buenos Aires, conjuntamente con el Ministerio de Transporte están por hacer una prueba piloto con buses eléctricos para ser afectados a diferentes áreas metropolitanas y empezar a evaluar esta situación. Desde el Ministerio lo que tenemos como objetivo es impulsar, tratar de tener las reglas claras, para que eso se de y, después sí, controlar y monitorear todo tipo de movilidad que se venga a instalar como una nueva matriz en el mercado.

-¿Ustedes pueden ofrecer este tipo de vehículos eléctricos y certificar si eso sirve para lo que nosotros necesitamos?
J.A.T.: Absolutamente. Por eso es importante antes de empezar a hablar y de embarcarse en algún tipo de camino, tener bien en claro, por ejemplo, adónde va a ser afectada la movilidad eléctrica para transporte de pasajeros. ¿Para larga distancia?, ¿Para las grandes ciudades?, ¿Para el metrobús? Son todas matrices diferentes que tienen que ser evaluadas y tomadas con caracteres distintos. No es lo mismo un colectivo que ande por el metrobús libre o carril exclusivo, que un colectivo que ande en el medio de la ciudad en calle Libertad y Talcahuano. Eso hay que tenerlo muy en claro antes de empezar a ver qué tipo de movilidad o qué tipo de tecnología se aplica mejor a un área u otra.

-¿Tienen grandes interrogantes para llegar al foco?
J.A.T.: Si. En realidad no sé si son interrogantes. Tenemos muy en claro esto que estoy planteando, pero ya después empieza a jugar, lo que son las autonomías provinciales y las propias jurisdicciones que son quienes deciden posteriormente si van a la movilidad eléctrica, si compran una tecnología, si compran otra, dónde lo aplican. Ya es un tema que la Nación directamente no tiene injerencia.

-¿Están hablado con entes para delegar tareas de control y certificación?
J.A.T.: No. Cualquier ingreso que hagan tiene que tener la certificación del INTI, como así también las licencias comunes de motores. Eso pasa por lo que es Ministerio Nacional de Transporte y la Licencia Común de Motores (LCM), que es el certificado que también emitimos desde el Ministerio.

-El tema está en la agenda, ¿Eso significa que va a haber cambios en lo inmediato?
J.A.T.: Si, tal es así que la Jefa de Gabinete del Ministerio es quien es el punto focal en esta nueva línea de trabajo en la movilidad eléctrica en todo lo que es América del Sur. Además, está en la agenda del Ministerio y está como prioridad impulsar estas nuevas tecnologías. Las tecnologías tienen que estar pensadas para ayudarnos y colaborar, si nos complican o nos perjudican, es preferibles no adaptarlas.

-Es un tema etéreo pero del que se habla muchísimo en los foros ¿Se está comenzando a bajar toda esa información?
J.A.T.: Si, totalmente. Hay que realmente hablar de estos temas, y bajarlos a lo más entendible posible. Si bien en el Ministerio hay un área específica de cambio climático, a mucha gente, realmente, no le importa escuchar aunque se vea afectada. Vos, cómo le vas a explicar que se lo llevó una inundación por consecuencia del cambio climático. Ahí es donde tiene que venir el Estado, no a explicarle por qué se le llevó la casa el agua o por qué le llegó el agua al techo, sino para tratar de prevenir, mitigar, adaptar y que esas consecuencias sean las menos posibles y, por lo menos, hoy existen todas las herramientas posibles y nos tenemos que adueñar de ellas para prevenir. Los Estados tienen que trabajar con un compromiso a nivel regional. Porque estas cuestiones o el ambiente no entiende de fronteras. No dice, “acá termina Argentina, acá arranca Chile, o este hace un trabajo muy bueno para la contribución del cambio climático, este no”. La gente que se ve afectada por estas circunstancias no quiere escuchar porque tiene necesidades básicas insatisfechas mucho antes de empezar a comprender por qué.

-Efectivamente, el cambio climático vino para quedarse
J.A.T.: Hay una realidad, reitero, no es mi área específica, pero sí lo vemos en las tareas de control, monitoreo y fiscalización. Hoy el cambio climático vino para quedarse y estamos viendo consecuencias.