Cusi Cusi: las lluvias de verano impiden el acceso a la comunidad

En el contexto del 7° Taller Zonal de Caminos y Transporte Rural, que se llevó a cabo durante el 10, 11 y 12 de septiembre en la ciudad de San Salvador de Jujuy, Revista Vial dialogó con Santos Gutiérrez, quien a partir del 10 de diciembre asumirá como jefe de comuna en la localidad de Cusi Cusi, al norte de la provincia de Jujuy. El municipio se encuentra sobre la Ruta Nacional 40 y está conformado por cinco localidades, en las que viven alrededor de 800 habitantes.

–¿Cuál es la situación actual de los caminos de Cusi Cusi?
Santos Gutiérrez: Nuestro gran problema son las lluvias de verano. Durante febrero y marzo el agua nos impide llegar a nuestra comunidad. Según la intensidad de la tormenta, a veces quedamos aislados una o dos semanas.

–¿A qué se dedica la población local?
S.G.: La mayoría de los habitantes son productores de camélidos, principalmente de llamas. Se realizan tejidos y artesanías con lana de llama y de vicuña. Muchas mujeres viven de eso. Otra gente se dedica a la agricultura, en particular a la producción de quinoa. También hay siembra de zanahorias, lechuga, habas, papa, entre otros.

–¿Comercializan sus productos sólo en el mercado local o también lo llevan a otras provincias?
S.G.: Los artesanos participan en las grandes ferias de la Quebrada, pero también viajan a Jujuy, así como a otras provincias, como Catamarca y Buenos Aires. La gente vive de eso. En cuanto a la quinoa, hay una cooperativa que se dedica exclusivamente a su producción. Ellos proveen al mercado local y a la provincia de Jujuy, y también les venden a personas que vienen del exterior.

–La llegada de la Ruta Nacional 40 les cambió la vida.
S.G.: Claro. Cuando se decidió que iba a pasar por nuestro pueblo, significó un salto muy grande para nosotros. Gracias a eso nos visitan muchos turistas, no sólo de Argentina sino también de otros países.

–¿La problemática hídrica que tienen en Cusi Cusi proviene de su cercanía al Río Grande?
S.G.: Sí. Nosotros estamos donde nacen los ríos que pasan por el Tiomayo y desembocan en el Río Grande, también llamado Granada por el cerro que se encuentra allí.

–¿En qué proporción aumenta el caudal del río en verano?
S.G.: No tenemos el número exacto, pero cuando crece no nos permite cruzar. Con suerte algunas veces logra pasar un tractor, pero los vehículos chicos no pasan.

–¿Son ríos con muchos sedimentos?
S.G.: Traen sedimentos, pero más que nada se trata de agua.

–¿A qué altura se encuentra el Cusi Cusi?
S.G.: La localidad se encuentra entre los 3.600 y los 4.000 metros de altura sobre el nivel del mar. Se trata de una zona de valles.

–¿Cómo llevan a cabo el riego?
S.G.: El agua de riego proviene del río. Nuestros abuelos ya se han encargado de hacer acequias por las que el agua llega a los corrales donde se hace la producción.

–¿Llegó la fibra óptica a la localidad?
S.G.: Sí. Tuvimos la suerte de que llegara a nuestro pueblo porque estamos sobre la Ruta Nacional 40. En este sentido, tenemos que agradecer al Gobierno de la provincia, que en el último tiempo nos visitaron varias veces. La última vez vinieron a instalar Internet gratis para todos los habitantes. La antena de 4G está en la plaza.

–¿Tienen algún proyecto en mente para mejorar la situación de Cusi Cusi?
S.G.: Pretendemos que los habitantes que viven de la agricultura tengan una mayor producción y para ello queremos mejorar el sistema de riego. Su cosecha provee para el consumo local, pero aún dependemos de la producción de otras regiones, y queremos que esto deje de ser así. Queremos autoabastecernos.

–¿Cuántas escuelas hay en Cusi Cusi?
S.G.: En la localidad hay una escuela primaria, la N° 127, y un colegio secundario, el polimodal N° 1. Este último es un bachillerato. Lo ideal sería que tuviera una orientación para que los chicos pudieran recibirse con tecnicatura. Nos falta trabajar en eso.

–¿Cuántos chicos asisten a esas escuelas?
S.G.: En la primaria hay alrededor de 70 alumnos. En la secundaria son un poco menos, unos 50 chicos.

–¿A los jóvenes les interesa quedarse en el pueblo o tienden más a migrar a otros lugares?
S.G.: En el último tiempo nuestra juventud está emigrando a las grandes ciudades. Es un gran problema que tenemos.

–¿De qué manera podría incentivarse a esos chicos para que se queden en Cusi Cusi?
S.G.: Lo mejor sería trabajar para hacer crecer el turismo de la región. Estamos a 3 kilómetros del Valle de la Luna de Jujuy, por lo cual muchos turistas visitan el lugar. Asimismo, atrás de Cusi Cusi está la gran Reserva Nacional de Fauna Andina Eduardo Avaroa, que es de Bolivia, y también estamos cerca del salar de Uyuni, donde se mueve mucho el turismo internacional. Un proyecto a futuro sería hacer una ruta directa que vincule Uyuni con Humahuaca. Ese camino nos beneficiaría mucho a todas las comunidades locales.

–¿Han hecho alguna gestión con la Secretaría de Turismo de la provincia?
S.G.: Sí, estamos trabajando hace dos años en el proceso formativo. Hay personas que están capacitándose para ser guías turísticos.

–¿Hay hoteles en Cusi Cusi?
S.G.: Lo que hay son hospedajes particulares. Actualmente, algunos se están animando a armar hosterías.

–Si un turista está interesado en hacer una reserva, ¿tiene forma de comunicarse con esos hospedajes?

S.G.: Tenemos un mail del municipio al que pueden comunicarse. También hay hoteles que tienen sus promociones por vía digital. Nos faltaría trabajar más en eso, pero es un buen inicio. Yo creo que el turismo local va a crecer en el futuro y va a evitar que los jóvenes se vayan.

–¿Cómo se te ocurrió dedicarte a la política?
S.G.: Uno de mis abuelos trabajaba para la comunidad. En su momento fue jefe de la comuna. Entre otras cosas, hacía caminos. Él mismo pagaba los jornales de los trabajadores, sacrificaba sus llamas para el pueblo. Siempre me hablaba de que tenía que participar en las reuniones del municipio. Fue de ahí que nació mi interés, y por fin se dio que seré parte de manera formal.

–¿Tu abuelo aún vive?
S.G.: No, falleció hace años, pero nos dejó un gran legado, que es su visión de comunidad y de mantener a la gente unida.

–Es un gran desafío el que les espera para el próximo año.
S.G.: Sí. Generalmente los que comandaban el municipio eran personas mayores, ahora nos toca este gran desafío a nosotros. Estamos bien y a partir del 10 de diciembre no sé si estaremos mejor, pero vamos a seguir trabajando para ello.