Editorial N° 133: Nueva normalidad, nueva oportunidad

Es reiterativo, pero bien cierto, que conocer el problema es encontrar parte de la solución y que en momentos de crisis, surgen nuevas oportunidades. Debemos re imaginar la nueva normalidad para poder planificar y fijar objetivos detallados y definidos en aspectos sociales y ambientales.
Para la logística, debemos trabajar en el ámbito de protocolos para las cargas, cuidar la cadena de suministros, buscar operaciones just-in time, decidir entre especialización o diversificación, digitalización y operaciones remotas.
En materia de movilidad, se deben pensar sus nuevas pautas. Observar el comportamiento de la demanda, adaptar los nuevos protocolos de ocupación, impulsar pagos electrónicos y la micromovilidad.
Creo que la exigencia en cumplir las normas sanitarias, es un escenario impensado ni en los mejores momentos.
Demasiadas fueron las preguntas que se dispararon en unos pocos meses ante la amenaza de la pandemia mundial. Aún, no encontrando la solución definitiva que combata al virus, día a día vemos cómo ciertos países, que están en una salida más laxa, incluyen protocolos y nuevas formas de intercambio de información.
Las comunicaciones virtuales aumentaron exponencialmente. El temor del uso de la información obtenida en la intimidad de los datos o documentación, ha perdido vigencia impulsado por las necesidades de este nuevo escenario. Las tecnologías, que facilitan el desarrollo de planificar, nos llevan a incluir en los proyectos estos componentes y contemplar la obtención de los datos, gestionarlos y dar respuestas y soluciones a esta nueva vida.
También vemos cómo encuentra un espacio la nueva modalidad de transporte eléctrico o fuentes alternativas de los combustibles fósiles en las ciudades. Así, Santiago de Chile, que ya cuenta con 1059 buses eléctricos y ecológicos, sumará más unidades; lo que permitirá totalizar 2.219 buses con estándar RED (776 ecológicos – 1443 EuroVI), equivalentes al 32% de la flota en la capital. Por otro lado, la ciudad de Montevideo, Uruguay el 29 de mayo incorporó a su red de transporte 20 unidades de buses eléctricos que ya fueron entregadas a Cutsa, el mayor operador de transporte de Uruguay.
Transitamos el cambio y la pregunta que nos desvela es hacia dónde vamos en un marco de esta irrupción de nuestra realidad. Los que nos queda es nunca dejar la creatividad para reinventarse y la habilidad que nos permitirá resolver los problemas y encontrar las soluciones adecuadas. Aquellos que tengan la cualidad de leer la cantidad de datos que nos proporciona la tecnología, lograrán un valor agregado. En un mundo disruptivo, la resiliencia será la mejor capacitación para adaptarse a los nuevos hábitos.
Yuval Noah Harari, en sus libros, expone la transformación de la humanidad que es la cuestión entre la información y la desinformación, el reto continuo a nuevas circunstancias y las lecciones que nos dejan y cuál es el presente. La capacitación de los chicos, desde su más tierna edad ha cambiado. El desafío es de los padres, abrir la mente para dejarlos ser creativos y adaptables.
Esta evolución es aplicable a todos los nuevos retos. Debemos tomar los datos como ejes para enfrentar el futuro. Si bien nuestra comunicación refleja las realizaciones, proyectos y obras; hoy nos preocupa resaltar que las tecnologías han incorporado a la sociedad avances que trajeron bienestar. Nuestro objetivo es comprender ese destino que algún día llegará. Las propuestas en esta Edición son ejemplo de las preocupaciones y de los logros obtenidos. También, nos hemos ocupado de personas que han influido en el sector. Seres muy queridos que hoy han comenzado otro camino; los cuales despedimos con cariño y gratitud.
Nos encontraremos para continuar. Hasta la próxima.