“El camino rural es un medio de vinculación y comunicación”

La mayoría de las personas que forman parte de las comisiones directivas de los Consorcios y Regionales son productores agropecuarios o vecinos del lugar, que se ocupan del mantenimiento y conservación de las redes viales secundarias y terciarias. Realizan su trabajo ad honorem con una clara vocación solidaria y de servicio.
Los Consorcios Camineros cordobeses conservan y mantienen 57.869 km de caminos rurales: 11.737 km corresponden a la red secundaria y 46.132 km a la terciaria.
Revista Vial entrevistó al Sr. Antonio Picca, presidente de la Asociación de Consorcios Camineros de la Provincia de Córdoba (ACCPC).

-¿Cuál es la actualidad de los caminos rurales en la provincia de Córdoba?
Sr. Antonio Picca: Actualmente, en gran parte de la provincia se están haciendo obras de mejoramiento, producto del estado de muchos caminos rurales que se han visto afectados por las inclemencias climáticas de los últimos años, y de este 2017 que comenzó con intensas lluvias en algunos lugares. En la región sur/sureste de la provincia todavía se está trabajando bajo el concepto de emergencia porque hay grandes zonas aún inundadas y caminos cortados o pantanosos que imposibilitan el tránsito. En los demás lugares, donde el agua bajó dejando las secuelas en cada caso, se está trabajando en todo tipo de obras: terraplenes, enarenado, alcantarillado, reparación de puentes y demás.

-¿Cuáles son las principales problemáticas que enfrentan?
A.P.: La geografía de nuestra provincia es, a grandes rasgos, una problemática en sí para el mantenimiento y conservación de los caminos. Tenemos diferentes unidades ambientales que complejizan la labor en los mismos: montañas, pies de montañas, una llanura mal drenada, salinas, y llanura medanosa al suroeste.
En la topografía del terreno, tenemos montañas con piedras grandes y áridos finos que, cuando llueve, lavan las piedras y así los caminos quedan intransitables.
En la parte del pie de montaña -que tiene una pendiente pronunciada-, tenemos grandes problemas con el paso del agua que produce socavaciones (que muchas veces se pueden convertir en grandes cárcavas).
La zona de meseta tiene muy poco drenaje y, cuando llueve arriba, el agua se desplaza y queda como estancada. Allí se evidencia también un marcado ascenso de la napa. Como consecuencia de todo esto, nos quedamos sin piso y no se puede transitar.
Por otra parte, tenemos el problema de las salinas al norte, y la zona de médanos al suroeste que produce la erosión eólica, por eso tratamos que la gente no deje los campos sin cobertura.

-¿Qué obras consideran que son vitales?
A.P.: Entendemos que lo vital debiera ser una sistematización integral de la provincia de Córdoba. Esto es, que sistematicen todos los predios para evitar el escurrimiento del agua, tratando de que quede donde cae. Y que el excedente, se desplace de manera organizada, reteniéndola o conduciéndola por canales planificados y aprobados por el Estado, que permitan reconocer la integralidad del territorio.
Hay que evitar que se formen grandes masas de agua y que se trasladen de forma desorganizada. Las soluciones individuales siempre generan muchos más inconvenientes para los campos vecinos, para los caminos e incluso para poblaciones vecinas. Estamos convencidos que, si se hace un buen manejo en los campos, eso va a repercutir en el estado de los caminos. Porque muchos de los problemas que tienen los caminos no se originan allí mismo.

-¿Qué tareas lleva adelante la Asociación?
A.P.: La tarea de la ACCPC es unir criterios entre los Consorcios para tratar de hacer que los trabajos sean mejores pagos, que sean lo más tranquilo posible, para lo cual es fundamental que la organización se mantenga fuerte. Hemos realizado una serie de acciones que van en este sentido.
Formamos una Mutual de los Consorcios Camineros, que compra materiales e insumos en cantidad y se los vende a los Consorcios a bajo precio, con una financiación conforme a la capacidad de pago que tenga cada uno de ellos. Además, contrata seguros con póliza abierta y se hace responsable del pago con ventajas favorables para los socios.
En la ciudad de Córdoba, se edificó un alojamiento para los miembros de las comisiones directivas de los Consorcios y sus empleados, con estancia gratuita. Se llama “Casa del Consorcista” y es sumamente concurrida.
Contamos con un Fondo de Financiamiento, destinado a los Consorcios Camineros y Consorcios Regionales, que tiene como objetivo la compra y reparación de maquinaria, mejoramiento de infraestructura, entre otras cosas. El préstamo que se le otorga a cada uno se va devolviendo, retroalimentándolo. Y cuando el pago desde la Dirección Provincial de Vialidad no se realiza en tiempo forma, dejando a los Consorcios sin dinero para cubrir las cuotas, se les prorroga el vencimiento sin ningún tipo de recargo.
Desde la Asociación, se han realizado varias cosas para que la tarea del consorcista, que es totalmente ad honorem, sea más fácil. Por ejemplo, la Ley dice que el consorcista responde con sus bienes personales por el funcionamiento de un Consorcio. Muchas veces, aun teniendo todos los seguros correspondientes y al día, por artilugios de la ley, un consorcista se puede ver afectado por algún accidente involuntario que ha tenido alguien en la jurisdicción de su Consorcio, por lo que contamos con un Fondo Solidario que se sustenta con un aporte que hacen todos los Consorcios Camineros y que la Asociación va administrando.

-¿En qué consiste el programa de “Buenas Prácticas Agropecuarias” impulsado por el Ministerio de Agricultura y Ganadería de Córdoba?, ¿Cuál es su opinión al respecto?
A.P.: El programa de BPAs prevé premios o bonificaciones a través de aportes no reintegrables a los productores agropecuarios que apuesten por prácticas sustentables tales como rotación de cultivos, conservación de suelos o manejo de bosques con ganadería integrada. Creemos que es una muy buena iniciativa, por eso es que apoyamos al programa. Los consorcistas son, prácticamente todos, productores agropecuarios. Pensamos que el día en que en la provincia de Córdoba todos los productores lleven a cabo BPAs, nosotros solucionaríamos –me atrevo a decir en un 80/85 %- problemas de inundaciones o anegamientos, y de erosiones hídricas y eólicas.

-¿Cómo ve el futuro de los caminos rurales?
A.P.: El camino rural es un medio de vinculación y comunicación. En Córdoba, si bien el factor de la producción agropecuaria y agroalimentaria prevalece en la mirada que se tiene acerca de su importancia y de la necesidad de que la red vial rural se encuentre en buen estado, hay otros factores que no son menos importantes, como el turismo (ya que muchos circuitos turísticos tienen a los caminos rurales como eje de circulación); el deportivo (por los caminos rurales se llevan a cabo las carreras de rally, tanto locales como nacionales e internacionales, como el Dakar); la educación (según datos del Área de Educación Rural de la Subsecretaría de Promoción, Igualdad y Calidad Educativa del Ministerio de Educación, en la provincia de Córdoba hay aproximadamente un total de 1.863 escuelas rurales a las que asisten más de 72.000 alumnos de nivel inicial, primario, secundario y de jóvenes y adultos). También la salud y la recreación son aspectos que deben considerarse en este sentido, por la vinculación que permiten los caminos. Y en lo que respecta al desarrollo económico a través de la producción agroalimentaria, los caminos rurales son el único medio posible para el traslado de lo que se produce y de toda la maquinaria que se precisa en el campo. En la medida en que hagamos lo que tenemos que hacer, el futuro va a ser bueno. Si no lo hacemos y no nos preocupamos, va a ser terrible.