“El desafío es mejorar las propiedades del hormigón para lograr un material más durable y amigable con el ambiente”

Del 6 al 9 de noviembre de 2018, se llevará a cabo el VIII Congreso Internacional y la 22° Reunión Técnica de la Asociación Argentina de Tecnología del Hormigón en la ciudad de Olavarría, provincia de Buenos Aires. El Mg. Carlos Alberto Milanesi, presidente de dicha institución explicó la importancia y objetivos del evento. Además, expresó el estado actual del conocimiento en nuestro país en materia de tecnología del hormigón.

-¿Cuál es la función de la Asociación Argentina de Tecnología del Hormigón?
Mg. Carlos A. Milanesi: Nuestra querida AATH es una asociación civil, sin fines de lucro, que agrupa a todos aquellos interesados en el estudio, progreso y desarrollo de la tecnología del hormigón. Oficialmente, fue constituida en el mes de agosto de 1977, aunque empezó a dar sus primeros pasos en el año 1973, cuando yo apenas tenía 11 años.
Nuestro principal objetivo es proporcionar un ámbito adecuado para la difusión de la tecnología del hormigón y los avances logrados en los diversos campos del conocimiento de esta disciplina (hormigones especiales, durabilidad, sustentabilidad, etc.).
Además, la AATH brinda diversos cursos de capacitación (conferencias, talleres, seminarios, workshops) y pone a disposición de sus asociados un importante volumen de documentación técnica especializada (la AATH ha editado varios libros de tecnología del hormigón y publica, en forma anual, dos números de la Revista Hormigón). En esta línea, este año, en colaboración con el ICPA, hemos lanzado ya tres cursos on line (webinars), con gran éxito y una amplia participación de profesionales.
Por otro lado, en forma bimensual, la AATH envía a sus asociados un boletín de noticias con las novedades del sector en materia de investigación, normativa y reglamentación, cursos de capacitación, etc.

-¿Cuáles son los objetivos del VIII Congreso Internacional?
-C.A.M.: Entre los eventos más importantes que organiza nuestra Asociación, para la difusión de la tecnología del hormigón, se encuentran las denominadas “Reuniones Técnicas” (ya hemos realizado más 20 hasta el presente), en donde se presentan trabajos de investigación y desarrollo sobre todos los temas que interesan en este métier.
Este año se organiza, en conjunto con la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional del Centro (UNICEN), entre los días 6 y 9 de noviembre, en la ciudad de Olavarría, la 22ª Reunión Técnica y VIII Congreso Internacional.
Este evento se realizará en el marco del centenario del primer despacho de cemento pórtland realizado en nuestro país y cuenta con el patrocinio de diversos entes, institutos y asociaciones locales (INTI, LEMIT, AAHE, AIE, Municipalidad del partido de Olavarría) y otras de alcance internacional (ACI Chapter, LatRilem).

-¿Y qué temáticas se abordarán y hacia quiénes está dirigido?
C.A.M.: El hormigón se elabora a partir de la mezcla de materiales cementantes (cemento y adiciones minerales), agregados pétreos, agua y aditivos químicos, razón por la cual, no es de extrañar que el estudio de este material deba ser de carácter interdisciplinario.
Por ello, el Congreso está dirigido a profesionales y técnicos vinculados con las más diversas áreas del conocimiento (ingenieros, arquitectos, geólogos, químicos) y, este año, la oferta académica es considerable. El martes 6 de noviembre, a modo de preámbulo, se han organizado una serie de actividades anexas. En primer lugar, con la ayuda del ICPA, se ha organizado un Seminario sobre Pavimentos Urbanos de Hormigón. Esta actividad estará destinada a profesionales y técnicos del campo vial (municipios, DNV, DPV y empresas constructoras). Los temas abarcarán toda la problemática de los pavimentos (diseño y construcción, soluciones a los problemas más comunes, manuales y guías técnicas de referencia, hormigones con fibras, etc.), hasta la discusión de algunos casos de éxito de gestión en obras de pavimentación municipal. También se discutirá el rol del hormigón en las obras de infraestructura urbana (bicisendas, dársenas e intersecciones, etc.).
También se dictará un Curso de Actualización Profesional sobre control de calidad del hormigón en obra, aplicando los lineamientos del nuevo Reglamento CIRSOC 201-2005. Este reglamento, en vigencia en Argentina desde hace poco más de 5 años, incluye criterios de conformidad novedosos, basados en la utilización conjunta de los controles de planta y los realizados a pie de obra.
Los profesionales y técnicos de la industria cementera tendrán también la oportunidad de participar de un Workshop sobre Nuevos Materiales Cementantes. La temática a abordar incluye aspectos de interés específico para la industria (avances en los procesos tecnológicos de molienda, abatimiento de gases NOx y SOx, técnicas de caracterización) y las últimas novedades en materia de nuevos materiales cementantes.
Y los estudiantes tendrán su propio protagonismo y una participación activa en este evento: podrán asistir a las charlas de los disertantes de nivel nacional e internacional y compartir además sus experiencias de laboratorio durante el desarrollo del 7º Concurso Nacional de Alumnos “Premio Mg. Ing. Marcia Laura Casuccio”. Fui compañero de Marcia durante el curso de Magíster de Tecnología de Hormigón, que ambos hicimos en la Universidad Nacional del Centro, y éste es nuestro humilde homenaje para recordarla.
El concurso consiste, básicamente, en construir una esfera maciza (similar a una pelota de fútbol) de hormigón simple, con dimensiones establecidas en un reglamento, que sea capaz de rodar en una trayectoria rectilínea, por una plataforma especialmente diseñada (gentileza de la firma GCP Applied Technologies). Este concurso pretende evaluar la habilidad de los competidores para el desarrollo de un método constructivo y la elaboración de hormigón con parámetros de resistencia pre-establecidos. Para ensayar la uniformidad de la esfera y su capacidad de rodar, siguiendo una trayectoria rectilínea, la esfera de hormigón es posicionada sobre la marca del “punto de penal” e impactada (por un equipamiento de impulso ad-hoc) hacia un “arco de fútbol”, posicionado a 4 metros de distancia de la marca de salida de la esfera, en una pista plana. Cada equipo suma puntos, en función de una serie de parámetros (resistencia de la esfera, dimensiones, peso, etc.), y suma más si marca el “gol”.
Luego, entre los días miércoles 7 y jueves 8 se desarrollará el Congreso propiamente dicho, en el que se expondrán más de 60 trabajos, cubriendo un amplio abanico de temas. Se discutirán aspectos vinculados a la sustentabilidad (nuevos cementos, empleo de vidrio y residuos de otras empresas como adición mineral activa, uso de agregados reciclados o provenientes del desecho de neumáticos, etc.), durabilidad del hormigón (corrosión, RAS, ataque por sulfatos o ácidos de origen biogénico), técnicas de laboratorio (resistividad eléctrica, calorimetría, patrón de Speckle), hormigones especiales (HAC, HRF, con nanotecnología) y normalización (succión capilar, lajosidad, etc.).
Se contará, además, con cuatro conferencias plenarias de especialistas internacionales sobre sustentabilidad, predicción de la vida útil, reglamentación, y el hormigón como patrimonio. Además, habrá un panel exclusivo con trabajos vinculados a experiencias de obra (construcción de pavimentos, especificaciones) o en la fabricación de elementos premoldeados (durmientes) o pretensados de hormigón.
Finalmente, también se ha previsto la visita a las plantas cementeras locales y canteras de agregados.

-¿Qué importancia tiene la celebración del centenario del primer despacho del cemento pórtland?
C.A.M.: El cemento es el alma mater del hormigón, por lo que, para nosotros, celebrar el “primer despacho de cemento” equivale a celebrar el nacimiento del “hormigón” en nuestro país. En estos 100 años, “mucha agua ha corrido bajo el puente” y hemos aprendido mucho sobre este material.

-¿Cómo ve el estado del conocimiento de la tecnología del hormigón en el país?
C.A.M.: Considero que el estado actual del conocimiento en nuestro país, en materia de tecnología del hormigón, es de primer nivel. Probablemente, tengamos una deuda pendiente para cubrir el gap entre el conocimiento que brinda la “investigación” y la implementación del mismo en obra, deuda que nuestra Asociación trata de saldar día a día, cumpliendo su principal objetivo estatutario.
En Argentina existen importantes centros de investigación, de primer nivel, como el INTI, el LEMIT y muchas universidades que participan activamente en los congresos y en publicaciones en revistas de la especialidad. Muchos de ellos, también forman parte de instituciones o asociaciones de alcance internacional, como el ACI y la Rilem.
Por sólo citar un ejemplo, los investigadores de la Universidad Nacional del Centro (Olavarría) han conformado un grupo de trabajo muy sólido en el campo de la sustentabilidad del hormigón. En particular, la Facultad de Ingeniería avanzó con los primeros estudios en la obtención de puzolanas, a partir de la calcinación de arcillas ilíticas, tema que ha creado una expectativa muy grande en el campo internacional de la tecnología de los cementos, donde algunas experiencias llegan hasta el 50 % de adición (es el caso de los cementos denominados LC3). Es importante mencionar que este hecho constituye un hito clave para la provincia de Buenos Aires, donde no existen yacimientos naturales de puzolana. Cabe destacar que este tipo de puzolana ya se utiliza en el país en la fabricación de un cemento CPC40 y será motivo de la presentación de un trabajo específico para este congreso.

-¿Cuáles son los principales desafíos que tiene hoy la tecnología del hormigón en la Argentina y el mundo?
C.A.M.: El hormigón es el material de construcción más utilizado en el mundo y el segundo de mayor consumo, después del agua, razón por la cual, todo los aportes que podamos hacer para mejorar su desempeño y reducir su impacto ambiental será bienvenido por las generaciones futuras.
En mi opinión, el problema de la resistencia mecánica del hormigón per se, en cierto modo, está resuelto. En nuestro país existen experiencias de hormigones de alta resistencia, elaborados a escala industrial, con niveles resistentes que van más allá de los 60 MPa, habiendo alcanzado, en experiencias de laboratorio (con agregados naturales), los 120 MPa.
En este marco, imagino que el mayor desafío será mejorar las propiedades conocidas del hormigón (estabilidad volumétrica, durabilidad, etc.) con miras a lograr un material más durable y “amigable” con el ambiente. El desarrollo sustentable del hormigón es, hoy, una realidad, y en esto creo que la Ciencia de los Materiales, la Físico-química y la nanotecnología jugarán un protagonismo trascendental.
Otro de los desafíos a los que nos enfrentaremos los tecnólogos del hormigón es a desarrollar nuevos métodos de ensayo, más confiables y de mayor celeridad. Este tema es de particular importancia en los estudios de durabilidad del hormigón, donde los métodos de evaluación más confiables son de largo aliento y los tiempos de respuesta resultan inapropiados para los plazos disponibles en la mayoría de los proyectos de obra.