EL MEGA II: SE LANZÓ EL NUEVO MANUAL AMBIENTAL DE VIALIDAD

Descripción de la implementación de esta guía de evaluación y gestión ambiental de obras viales elaborado por la Dirección Nacional de Vialidad de Argentina.

* Por la Dirección Nacional de Vialidad

 

 

La Dirección Nacional de Vialidad (DNV) desarrolló y puso en marcha, desde enero de este año, el Manual de Evaluación y Gestión Ambiental de Obras Viales: MEGA II.
Éste tiene aplicación obligatoria en todo el ámbito jurisdiccional de este organismo para la planificación, el proyecto, la construcción, el mantenimiento y la operación de la red vial nacional y en toda otra obra financiada a través de ella (según el artículo 2º de la Resolución 1604/2007 publicado en el Boletín Oficial 31.315 del 3 de enero de 2008).
Este trabajo tiene su antecedente en el Mega 93, poderoso instrumento que permitió incluir criterios y procedimientos ambientalmente favorables en las obras viales argentinas. Los avances tecnológicos, institucionales y la experiencia acumulada a lo largo de su implementación, impulsaron la necesidad de su actualización, con el fin de  fortalecer las herramientas de gestión de la DNV en los aspectos ambientales.
El Mega II refleja la política ambiental de la Nación y de Vialidad, ya que se incorporan los objetivos de desarrollo sustentable en materia vial, el marco legal nacional de medio ambiente  y la organización federal en concordancia con la Constitución Nacional.
Las metas principales a conseguir son:
– Proporcionar el marco para la consideración de los aspectos ambientales en el proyecto, construcción, operación y mantenimiento de las obras viales.
– Homogeneizar y consolidar conceptos y procedimientos ambientales entre los actores sociales involucrados en las obras viales (cuerpos técnicos de la DNV, consultoras, contratistas, promotores de proyectos, etc).
– Integrar modos y procedimientos para la correcta consideración de la dimensión ambiental a lo largo de todo el ciclo de proyecto de la obra vial, incluyendo los diferentes actores sociales de cada etapa, tanto internos como externos al organismo.
– Desarrollar criterios y metodologías adecuadas que consideren los aspectos sociales y ambientales con peso decisorio similar y complementario de las cuestiones técnicas y económicas.

CONTENIDOS
El Mega II cuenta con dos secciones. La primera de ellas presenta las bases para la gestión ambiental vial y está dirigida a consultores, empresas contratistas y concesionarias, otras reparticiones gubernamentales, organizaciones de la Sociedad Civil y el público en general.
Incluye especialmente: el marco jurídico-político y la gestión ambiental en la DNV, los conceptos básicos, las tipologías de obra, los criterios para la definición de área operativa y de influencia, el ciclo del proyecto de construcciones viales, los estudios de impacto ambiental, y las pautas de diseño y gestión. Además, comprende las medidas de mitigación; los costos y pasivos medio ambientales; la vulnerabilidad de la obra vial; las distintas metodologías de identificación, valoración y evaluación de impactos; y los objetivos, contenidos y alcances del estudio de impacto ambiental preliminar y definitivo. Como así también el plan de manejo ambiental, las especificación técnicas generales y los mecanismos de fiscalización y control de obras.
La sección II, que presenta los objetivos y organización institucional de la gestión ambiental, está dirigida al uso interno de la DNV. Contiene los aspectos de política relacionados con este tema, responsabilidades, procedimientos operativos, objetivos ambientales que se persiguen en cada fase del ciclo del proyecto, instancias de control de la gestión y estrategias de relación con la comunidad.
Entre los temas incluye: las políticas ambientales de la DNV; la estructura organización y operación de la gestión ambiental de ese organismo; las relaciones intersectoriales, los objetivos, el contenido, los alcances y la metodología para la evaluación ambiental estratégica y el estudio expeditivo. Además, destaca la categorización de proyectos y nivel de detalle del EsIAP y los modelos de términos de referencia para los estudios medio ambientales.
Ambas secciones incluyen un conjunto de anexos, entre los que se destacan un glosario ambiental, un directorio de instituciones ambientales nacionales y provinciales, fuentes de información ambiental y aspectos vinculados al patrimonio natural y clasificación del medio receptor, patrimonio cultural, especificaciones técnicas particulares, y el formulario de inscripción a audiencias públicas.

MÁS PARTICIPACIÓN
Una de las innovaciones del Mega II es que contempla herramientas para guiar y facilitar la realización de procedimientos de consulta pública y participación de las comunidades involucradas en los proyectos viales. Algunos de estos instrumentos ya fueron implementados en el marco de las acciones que lleva adelante la DNV; como por ejemplo, en el proyecto de la Autovía de la ruta nacional 14 en las provincias de Entre Ríos y Corrientes.
Durante poco más de un año, y como parte del proceso de Evaluación de Impacto Ambiental de los proyectos, se llevaron a cabo 14 instancias de participación que tuvieron lugar en las ciudades más representativas de cada uno de los ocho tramos en los que se dividió la obra.
La idea era, por una parte, presentar el proyecto ante la comunidad y brindar información sobre los aspectos ambientales del mismo; y por la otra, recoger testimonios, opiniones y propuestas por parte de los participantes, con el fin de generar consensos en torno del plan, minimizar los posibles impactos negativos del mismo, tanto desde el punto de vista ambiental como social, y hacer más eficiente su implementación.  
Cuando se diseñó el procedimiento de consulta se pensó en la importancia de promover una amplia participación por parte de la comunidad, por ello se establecieron mecanismos simples que facilitaron la expresión de las ideas y propuestas de los interesados. En este sentido, todo el procedimiento fue oral y la convocatoria amplia y abierta al público en general. A su vez, el proyecto se presenta con lenguaje sencillo y utilizando esquemas o ilustraciones con el propósito de garantizar que lo expuesto pueda ser comprendido, sin necesidad de contar con conocimientos técnicos.
Dada la organización federal de la Argentina y la necesidad de propiciar alianzas estratégicas con otros actores para garantizar la pronta ejecución del proyecto, el procedimiento de consulta se realiza a partir de un modelo de gestión asociada que implica la activa participación de los gobiernos provinciales y municipales. 

PROPUESTAS
En el caso de la RN 14, ambos actores participaron durante todo el proceso de consulta colaborando en varios aspectos. Los gobiernos provinciales, especialmente el de Entre Ríos, propiciaron el diálogo con los municipales. Estos últimos  promovieron la participación de los vecinos a través de los registros de inscripción para las audiencias, y trabajaron fuertemente en la difusión de la información del proyecto que estuvo a disposición del público en las sedes municipales con treinta días de antelación a la realización de las reuniones.
En las audiencias públicas se escucharon todas las propuestas presentadas por los participantes y luego fueron evaluadas mediante criterios técnicos, económicos y ambientales, a fin de determinar su pertinencia y correspondiente incorporación en el proyecto, aún cuando las reuniones eran de carácter no vinculante. Algunas sugerencias debieron ser desestimadas ya que no resultaban factibles técnicamente. En estos casos, fue necesario justificar esta decisión y posteriormente notificar a los proponentes.
Entre las lecciones que dejó la experiencia de la ruta, se puede concluir que realizar procesos de consulta facilita la resolución temprana de conflictos y la construcción de acuerdos. También, permite obtener información relevante respecto de elementos que pueden incidir en el proyecto y realizar las adecuaciones necesarias, para no tener imprevistos durante la etapa de construcción de las obras.
Por otra parte, evita la formación de falsas expectativas por parte de la población involucrada y  contribuye a disminuir los riesgos de afectar negativamente a la comunidad más vulnerable, dado que ésta puede contar así con un espacio cercano donde expresar sus inquietudes; sin intermediarios o trámites burocráticos.
Todo esto, redunda en beneficios para la realización del proyecto y ayuda a fortalecer la integración de los aspectos ambientales de los proyectos en la DNV.