EL PEAJE EN CHILE

El ingeniero Leonel Vivallos Medina, jefe de Desarrollo y Licitación de Proyectos de la Coordinación de Concesiones de Obras de Infraestructura del Ministerio de Obras Públicas de Chile, fue uno de los oradores invitados al Pre XV Congreso Argentino de Vialidad y Tránsito, y respondió algunas preguntas sobre peajes y carreteras en su país a la revista Vial.

 

 

¿Qué beneficios trajo el sistema free flow para la capital chilena?
El sistema de peaje free flow corresponde al sistema de cobro de peaje electrónico empleado en el Programa de Concesiones Urbanas en la cuidad de Santiago. Dicha aplicación permite el paso de los vehículos sin que se requiera detener ni interferir la marcha de los usuarios para el cobro de la tarifa. Al vehículo se le debe adherir un dispositivo denominado tag o transponder, que se ubica en el parabrisas, y a través de una conexión se efectúa la transacción. Es un sistema de postpago, similar a otros servicios como el agua potable, la energía eléctrica o el teléfono, que logra factibilizar las concesiones urbanas en Santiago, de ahí su gran importancia. 
¿Se les presentó algún problema con este método de cobro?
Dado que es un sistema de postpago, y que no hay manera de “cortarle” el servicio al usuario, fue necesario fortalecer el marco jurídico, en relación a generar sanciones a los potenciales infractores del sistema, sean estas personas que circulan sin el dispositivo o aquellos que, contando con el tag, no paguen las cuentas adeudadas. Por lo anterior fue necesario modificar, en el Congreso Nacional, la Ley del Tránsito.
¿Cómo prepararon a los usuarios para afrontar este cambio cultural?
A través de campañas de difusión, en las cuales las sociedades concesionarias tenían también la obligación contractual de difundir y explicar el sistema. Por su parte, el Ministerio de Obras Públicas también realizó una campaña de difusión y enseñanza de este nuevo mecanismo. Entre otros aspectos, la distribución del tag fue gratuita, se repartieron alrededor de 1.300.000 dispositivos de manera gratuita a todo dueño de un vehículo que quisiera adquirir uno.

CONCESIONES
¿Cómo ve el estado actual de las carreteras de Chile en comparación a las del resto del Latinoamérica?
En Chile, el 20% de los proyectos de concesiones de autopistas son de origen privado. El cambio de las autopistas chilenas concesionadas, respecto a las carreteras que existían antes de este programa, es enorme. Nuestra opinión es que Chile ha logrado una lato estándar en sus autopistas concesionadas. En las vías en donde está instalado el sistema free flow, anteriormente no existía un método de cobro de peaje. Actualmente se trata de carreteras que se mejoraron sustancialmente.
¿Qué exigencias se le impone a las concesionarias en lo que se refiere al cuidado del medio ambiente?
En Chile hay una legislación ambiental y todos los proyectos deben cumplir con ella. La gran mayoría de los proyectos de autopistas concesionadas se está sometiendo al Sistema de Evaluación Ambiental y como parte de los estudios que se desarrollan se elaboran estudios ambientales y la sociedad concesionaria tiene la obligación de implementar las medidas de mitigación ambiental incluidas tanto en la etapa de construcción como en la de operación.
¿Piensa que en el futuro el Estado, en la mayor parte de los casos, no financiará totalmente las inversiones en infraestructura?
Como parte de la política del Gobierno, el mecanismo de concesiones ha sido una forma de desarrollar infraestructura. Evidentemente sigue habiendo proyectos que se materializan a través del sistema tradicional (inversión pública), pero, no obstante lo anterior, la mayor parte de los proyectos viales de envergadura se continúan efectuando a través de concesiones.