“El Puerto que estamos pensando para los próximos 50 años, ya comenzó”

En el marco del XXVII Seminario Internacional de Puertos, llevado a cabo durante el 28 y 29 de noviembre de 2017 en la Universidad Católica Argentina, el Arq. Ramiro López Saubidet, coordinador general de Obras y Servicios del Puerto de Buenos Aires, adelantó los planes para mejorar la infraestructura de esa terminal en las próximas cinco décadas.

En esta oportunidad, el Arq. Ramiro López Saubidet resaltó que “nos planteamos recuperar la identidad del puerto y estar siempre prestando servicio a las empresas”. Además, mencionó el denominado “plan estratégico de sustentabilidad”, en el que se trabajan “tres ejes que hacen a la inclusión social, al medio ambiente y todo lo que tiene que ver con la acción social”.
Asimismo, detalló los cinco ejes a través de los cuales “el Puerto de Buenos Aires pretende simplificar a la comunidad portuaria”. Entre ellos, se encuentran el puerto moderno, que busca mejorar la gestión y posicionarse en los estándares mundiales; el competitivo, que trabaja para bajar los costos; el sustentable, cuya propuesta es un diseño flexible que se adapte a las nuevas demandas; el seguro, que mantiene un control de las actividades, al utilizar el centro de monitoreo con alrededor de 150 cámaras, junto con las fuerzas de seguridad y, por último, las nuevas licitaciones que serán necesarias cuando las concesiones de los tres operadores, APM Terminals, Terminales Río de la Plata y Hutchinson Ports Bactssa, finalicen entre 2019 y 2020.
Sobre este último tema, dijo: “El hecho de que los tres operadores coincidan y se venza la operación de un puerto en un mismo momento es algo inédito”. Además, explicó que esto implica un gran desafío y, que, si bien puede significar un riesgo, también “es una gran oportunidad para repensar el puerto que queremos para las próximas cinco décadas”. Asimismo, no dudó en asegurar que “ese puerto que pensamos para las próximos 50 años, ya comenzó”.
Con relación a los costos, señaló el trabajo continuo que realizan en el Puerto para bajarlos. Es el caso del TAP, que dejó de ser un seguro obligatorio y se redujo unos 80 dólares. El valor del CTVP, que en la actualidad, se denomina ZAP, también fue reducido. “Todos los camiones que ingresan al puerto, antes pagaban 16 dólares. Ahora pagan 10”, aseguró. Y agregó que están trabajando con la Aduana “por las cuestiones del Forzoso y el Sku para seguir limitando los costos”.

TRENES Y CAMIONES

Por otra parte, el arquitecto también señaló que si bien actualmente los vehículos entran y salen por cada una de las terminales, están trabajando en conjunto con el Ministerio de Transporte para que, a partir de los próximos dos años, el ingreso de los camiones sea únicamente por la calle 14, con el objetivo de crear “un puerto cerrado, seguro y una gran zona primaria aduanera”. Manifestó también que proyectan un “bicipuerto” para facilitarles el recorrido por todas las obras y jurisdicciones a los empleados y que, junto con la Secretaría de Planificación, están trabajando en la construcción de una zona de carga y descarga para el ingreso de los trenes a las playas tercera y quinta.
En referencia al ingreso al puerto, explicó que “Comodoro Py ya no tiene más camiones”, gracias al trabajo que llevaron a cabo en conjunto con AUSA. Por otro lado, informó que la obra de acceso ferroviario comenzó hace unos años y el objetivo es poder inaugurarla a principios de 2019, de modo que “los trenes de carga que entran por los ramales de la línea Mitre y de la línea San Martín puedan ingresar al puerto”.

CUATRO TERMINALES

Luego, aclaró que el Puerto de Buenos Aires, a pesar de ser un puerto viejo, “estuvo pensado por el Ing. Huergo con total sustentabilidad”, motivo por el cual sigue operando. “Es el único puerto nacional que mueve el 60% de toda la carga contenerizada en la Argentina”, informó. Agregó que las terminales portuarias construidas en los últimos 15 años “cumplen con el patrón de una terminal de muelles continuos de 1 km y medio por 600 metros de profundidad”. A este modelo, sugirió replicarlo en Buenos Aires con el fin de alcanzar “la eficiencia con la que operan hoy las terminales del mundo”.
En esa línea, mencionó que como el puerto está ubicado en la Ciudad, “el proyecto de ampliación contempla cuatro terminales”. Si bien, al principio, contaba con tres terminales de carga, el objetivo es sumar una más. Según López Saubidet habría “una importante terminal de carga, denominada terminal interior; una terminal exterior; una terminal exclusiva de cruceros, porque entendemos la necesidad del Puerto y de la Ciudad de Buenos Aires de crecer en esa industria; y una terminal pública, que estamos llevando a los estándares de la mejor tecnología mundial”.
Sostuvo, además, que la Dársena E seguirá siendo pública y que pretenden que siga creciendo. En tanto, calificó a la terminal como una adaptación de la infraestructura actual. Y destacó el “estrés” que sufrió el Puerto como consecuencia del gran tamaño de los buques que recibe en la actualidad. Por este motivo, aseguró que estaban “pensando en un proyecto que pueda recibir a los buques New Panamax”. “Nosotros tenemos un río difícil de dragar pero muy fácil de rellenar”, explicó. Y agregó que, por ese motivo, rellenaron y están trabajando “para poder recibir a los New Panamax”. Un tercio de la Dársena F será rellenada con el fin de recuperar ocho hectáreas “para toda la cuestión aduanera”. Por otra parte, aseguró contar con capacidad de 34 pies y apuntar a alcanzar los 36 pies en una primera etapa. La primera licitación, según informó el arquitecto, será la de la terminal interior. Será pública, gratuita y podrá encontrarse en la página del Puerto. “La va a presentar el ministro de Transporte y apuntamos al primer trimestre de 2018”, indicó.
Por otra parte, afirmó que ya se iniciaron las obras de infraestructura para generar la nueva superficie del Puerto de los años 2000. “Este proyecto contempla el corrimiento de las escolleras porque entendemos la importancia que tienen los cruceros en el mundo. Es una industria en crecimiento y no queremos ser ajenos a eso”, destacó.
La Dársena Norte, la Dársena F y el Dique 0 son los “tres polos fuertes” en los que, según el funcionario, ya se encuentran trabajando. Entre las innovaciones, mencionó la construcción de un cartel de gran tamaño “para que la gente identifique al Puerto de Buenos Aires”. Asimismo, destacó la existencia del sector de food trucks, para aquellos que desean ir a comer en la zona.
Con respecto a la Dársena F, se refirió a una serie areneras y edificios abandonados que existen en la zona. En este sentido, expresó que el Puerto “tomó una posición proactiva, pintando murales y mejorando todo el entorno para que la gente sienta amor por el puerto”. Otro de los puntos en los que están trabajando, según informó, es la iluminación para que los muelles se visualicen mejor. En cuanto a la Dársena E, dijo que habían colocado defensas elásticas en el muelle público. También que cuentan con un sistema AIS integrado que “emite señales del mismo modo que un GPS para los buques, y que puede verse desde las aplicaciones”.