“ES POLÍTICA DE ESTADO MANTENER EL SUPERÁVIT FISCAL Y COMERCIAL”

En el marco de la primera edición del Congreso Argentino de Áridos, Vial dialogó con el secretario de Minería del Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios de la Nación, Ing. Jorge Mayoral, sobre el presente del sector en la Argentina, y los nuevos proyectos que posicionan al país entre los principales productores de minerales del mundo.

 

 

¿Cómo es el presente minero de la Argentina?
Muy alentador. La minería en nuestro país creció de manera acumulada desde 2003 a la fecha en el orden del 750% en términos de inversión, y un 740% en cantidad de proyectos. Cuando iniciamos la gestión, los emprendimientos no superaban la decena y actualmente existen más de 360. También se duplicó la generación de empleos directos e indirectos, atacando uno de los principales flagelos que tenía el país.
Por primera vez aparecemos adentro de los sectores que mejor performance tiene en cuestiones de exportación. A su vez, crecimos un 200% en actividad exploratoria, alcanzado cifras record en metros de perforación. Esto redunda en dos análisis: uno es que la inversión, que proviene de más de 33 países del mundo, sostiene que la Argentina es un país atrayente, porque la exploración es inversión a puro riesgo, y muchas veces, a pérdida. Y por otro lado, la información de la cantidad de metros perforados que nos permite proyectar, en términos estratégicos, cómo será la actividad a futuro inmediato.  En términos generales, trabajamos con la premisa fundamental de recuperar la impronta productiva, el desarrollo de los recursos naturales, ponernos en valor y empezar a generar instancias de recuperación de las economías regionales.
¿Qué es lo que más se destaca de este crecimiento?
Las circunstancias superaron nuestras expectativas. Preveíamos inaugurar un proyecto en forma bianual y el 2008 nos toma con siete emprendimientos en etapa de construcción. El sector en el 2002 estaba absolutamente diezmado, con años de recesión continua y casi el 80% de las capacidades productivas obsoletas, lo que incluía a la producción de áridos. Actualmente, el 100% de los que trabajan producen, desarrollan y comercializan áridos en Argentina son emprendedores nacionales, familias, Pymes, que después de muchas décadas de trabajo hicieron un importante esfuerzo por imponerse y por tratar de tener una actividad sustentable en el tiempo.
¿Qué cantidad de áridos se producen de Argentina?
En estos momentos 4.5 millones de toneladas por mes. Un dato central que demuestra la realidad del sector, es que en el orden de los 10.000 camiones transitan todos los días desde una cantera hacia una obra, satisfaciendo el ímpetu de crecimiento sostenido del país en el área de la construcción. Los áridos emplean de forma directa a casi 4.500 familias y a aproximadamente 27.000 de manera indirecta por el desarrollo y la pujanza del sector.

EN MARCHA
¿Cuáles son los proyectos actuales en desarrollo?
En pocos meses vamos a inaugurar Pirquitas, en la puna jujeña, un proyecto emblemático que hace más de 27 años estaba paralizado, y hoy demanda unos 700 millones de pesos de inversión. Por otro lado, en la provincia de San Juan, contamos con dos obras: Gualcamayo y Casposo, con 700 y 300 millones de pesos de inversión respectivamente. Asimismo, se llevan a cabo los últimos pasos para poder anunciar oficialmente la construcción de un proyecto de potasio muy emblemático para la Argentina, en el sur de la provincia de Mendoza, que va a requerir una inversión superior a los 10.000 millones de pesos y ubicará a nuestro país entre los principales productores de este mineral para uso agrario. También, en la estepa santacruceña vamos a inaugurar el proyecto Manantial Espejo, con una inversión en torno a los 750 millones de pesos. Éstas son realidades concretas, que hacen a la Argentina un país con importante desarrollo minero.
Un detalle no menor es que la actividad tiene una alta inercia, lo que significa que cuesta mucho ponerla en marcha cuando está detenida, pero también cuesta mucho frenarla cuando echa a andar. Afortunadamente, la pusimos en marcha; ahora lo que está por venir son nuevos proyectos e inversiones, con más ocupaciones para los que tenemos responsabilidad política porque ante estos desafíos de crecimiento aparecen nuevas dificultades.
Esto puede verse, por ejemplo, en que hoy existe una ocupación plena, y se registra una falta en mano de obra. Lamentablemente no contamos con los profesionales necesarios, por lo que tenemos una fuerte campaña de capacitación junto a provincias y municipios, empresas y universidades. Este modelo de crecimiento requiere de mucho compromiso en esa dirección.
¿Cuál es la posición de la Argentina en el mundo en términos mineros?
La política activa desde la Secretaría de Minería es fomentar las oportunidades que presenta la minería en nuestro país y el exterior. Para ello, asistimos a las principales ferias del mundo en sentido promocional, bajo la representatividad de todo el país pero abrigando en nuestro stand a las provincias, a los actores productivos y a los trabajadores. Tenemos intenciones de ir por primera vez, en 2009, a España, a hacer la primera experiencia en el sector de áridos. La Argentina comenzó a tener un lugar importante en el contexto de las naciones mineras del mundo por una presencia institucional continua, y por la recuperación de la actividad. Nuestros productos minerales y sus derivados satisfacen a demandas de más de 83 países de los cinco continentes. Por citar un ejemplo, en 2003, la Argentina producía anualmente 21.000 onzas de oro; en este momento, se producen 1.350.000. El crecimiento en términos porcentuales es enorme entre los paises del mundo que producen oro, hoy estamos en el puesto 15 y aspiramos ser, al término de 2011, el noveno país del mundo. En estos momentos, pasamos, en términos de producción de oro, a países históricamente mineros de la región como Chile, y Brasil, que es una potencia en todos los aspectos. Además, somos el segundo productor del continente (después de Perú). Esto es lo que nos da sustento para ser optimistas y además para formar parte del club de los paises del mundo que encuentran en la minería una actividad próspera que es capaz de transformar la riqueza en recurso y al mismo tiempo la desidia en oportunidades.

DESAFÍOS
¿Cuáles son sus expectativas para 2009?
A pesar de la coyuntura financiera mundial, la actividad va a seguir creciendo sostenidamente, ya que el mundo requiere mucha de las cosas que nosotros tenemos. Existen algunos desafíos que vamos a seguir afrontando, como tratar de lograr que esta actividad, como algunas otras, encuentre un estado de equilibrio con las comunidades que circundan a los proyectos y con la sociedad toda. Esto significa encontrar un estado de sostenibilidad social en el marco del compromiso férreo que tiene la actividad por la sustentabilidad ambiental.
Otro de los desafíos importantes es crecer incorporando valor agregado, tenemos que aprovechar el empuje del sector para sofisticar las propuestas, para agregar valor, para incorporar a los técnicos y universidades en la búsqueda de respuestas para un modelo fuertemente industrializador y demandante de mano de obra y de mejoras de oportunidades para los argentinos, sobre todo por fuera del comercialismo productivo de la pampa húmeda. Si la minería tiene un rol por cumplir, es el de encontrar oportunidades por fuera de la pampa húmeda que permita que Argentina crezca de manera equilibrada y, consecuentemente, podamos encontrar en la minería y los sectores vinculados a la misma como el turismo y el comercio, la oportunidad de realizarse. 
Es política de Estado mantener el superávit fiscal y comercial y la paridad cambiaria alta para poder seguir haciendo competitiva nuestra exportación. En ese plano, tenemos que ser optimistas, y prepararnos para lo mejor, porque esta crisis nos toma mucho mejor que cualquier otra que hayamos pasado, hemos recorrido un camino y estoy seguro que hacia delante solo nos espera mas prosperidad. Como digo siempre, invito a participar a todos los que conformamos socialmente este sector productivo como productores, proveedores, operadores, profesionales, universidades, técnicos y a los que tenemos responsabilidades políticas. 
¿Cómo evalúa el primer Congreso Argentino de Áridos?
Es un gran honor compartir este evento internacional. Estoy seguro que tiene muchos pilares, pero dos son inevitable: El primero de ellos es el buen momento que atraviesa el sector de los áridos, gracias la postura del Gobierno Nacional de que la obra pública no es más un gasto, sino una inversión; y como segundo eje, es que hay una nueva visión paradigmática de responsabilidad de los actores empresariales en vincular e interrelacionarse con las poblaciones y sociedades que los circundan y muchas veces los contienen.  Esperamos que se generen, como este, más ámbitos de trabajo que contribuyan a plantear los mejores escenarios para el desarrollo de la minería en nuestro país.