“Hay mucho trabajo por hacer en el ámbito de la actividad minera provincial”

 

LA MINERÍA EN LA ACTUALIDAD
¿Cómo es la actualidad de la actividad minera de la provincia de Buenos Aires y del país en general?
Ing. Alberto Salmuni: Los recursos mineros de la provincia son principalmente minerales no metalíferos o industriales y rocas de aplicación. Las escasas manifestaciones de minerales metalíferos, no son al presente de interés económico.
La mayor parte de la actividad minera de Buenos Aires, se concentra en las Sierras Septentrionales, donde se produce aproximadamente el 60 % del total. Allí, la extracción de rocas graníticas se realiza en los yacimientos localizados en Olavarría, Azul, Tandil y Balcarce. Las calizas y arcillas se restringen fundamentalmente a Olavarría y Barker-Villa Cacique (Benito Juárez). Las dolomías son explotadas exclusivamente en las localidades de Sierras Bayas y la Providencia (Olavarría), mientras que las rocas cuarcíticas se extraen en el área de Chapadmalal–Batán (General Pueyrredón).
En el 40 % restante, se destacan grandes volúmenes de arena explotadas mayoritariamente del lecho del río Paraná y en el litoral atlántico, de suelos seleccionados y tosca y una pequeña participación de granitos y cuarcitas extraídos en los municipios de Tornquist y Saavedra, respectivamente (Sierras Australes), además de depósitos salinos en la región sudoeste y carbonatos orgánicos (conchillas y coquinas) en la zona de la bahía de San Borombón.
¿Cuáles son los números más destacables de la provincia?
AS: La producción alcanza aproximadamente a las 50 millones de toneladas, generando un movimiento económico directo primario de 267 millones de dólares. En los últimos años, registró un importante crecimiento en consonancia con la evolución positiva de la industria de la construcción. Paralelamente se fue adecuando la legislación sobre la base de dos aspectos fundamentales: la promoción y fomento de las actividades e inversiones en el sector y el control ambiental de los trabajos mineros de prospección, exploración y explotación.
La producción de rocas de aplicación representa aproximadamente el 35% del total nacional, mientras que en el rubro minerales no metalíferos la participación provincial es bastante menor al 20 %. Por otro lado, la participación aproximada por producto o sustancia en la producción total nacional es del 65 % en triturados pétreos (incluye granitoides y cuarcitas), 45 % en caliza, 30 % en dolomías trituradas, 35 % en granito y dolomías en bloques y 30 % en arcillas.
La provincia de Buenos Aires es la mayor productora de sustancias de la 3ª categoría de áridos del país con más de 45 millones de toneladas anuales de producción, y tiene un enorme potencial en otros recursos minerales aún no explotados.

 

LA IMPORTANCIA DE LA MINERÍA
¿De qué manera incide la minería en la economía y desarrollo del país?
AS: La gran mayoría de las personas relacionan la minería exclusivamente con los elementos metálicos: oro, plata, cobre, plomo, hierro, etc. Sólo una minoría tiene conciencia de la real y gran importancia de los minerales no metalíferos y de las rocas de aplicación en el desarrollo de las comunidades, ya que constituyen materias primas elementales e indispensables en las obras de infraestructura (vías férreas, carreteras, puentes, represas y otras obras energéticas, etc.) y en la industria de la construcción en general.
La producción de rocas y minerales industriales experimentó un crecimiento continuo en todo el mundo, en especial en las últimas dos décadas, en relación con el importante crecimiento económico de numerosos países desarrollados y en vías de desarrollo.
En Argentina, el mundo empresarial minero está compuesto por más de un millar de empresas activas en exploración y explotación, de las cuales el 85% corresponden a PyMes, sector éste que involucra alrededor de 20.000 puestos de trabajo directos.

 

ACOMPAÑAR LOS CAMBIOS
¿Cómo viven los cambios a nivel política y economía?
AS: A partir de la implementación en todo el país del nuevo marco jurídico, el gobierno de la provincia acompañando la nueva dinámica de la política minera nacional, considera como uno de sus principales objetivos, revertir esta realidad actual facilitando la inversión privada nacional y extranjera, para lo cual se ofrece a los potenciales inversores una riqueza mineral que se mantiene mayormente inexplorada o subdesarrollada, una política minera que contempla regímenes fiscales adecuados a los intereses de los inversores y del gobierno, legislación clara y estable y apoyo a la minería privada por parte de las instituciones gubernamentales.
La actividad minera argentina y en particular, la provincial, tuvieron que soportar años de retenciones a las exportaciones minerales, importantes diferencias de cambio en las divisas, impedimentos para la repatriación de inversiones y una fuerte imposición para el reemplazo de insumos importados por artículos nacionales poco calificados. Además, la política de atracción de capitales privados nacionales y/o internacionales para inversión en minería fue desalentada permanentemente por la aplicación de políticas restrictivas, deteniendo el impulso de la actividad minera en el país y en la provincia, determinando que varios proyectos de inversión fueran detenidos o suspendidos.
¿Cuáles son los principales problemas que se encuentran hoy?
AS: Lo que falta es el  diseño y ejecución de una política minera provincial clara y sólida, comprometida con el trabajo, la producción y el cuidado del medio ambiente. Hay que fortalecer el organismo minero para que pueda cumplir en tiempo y forma con todas las obligaciones y responsabilidades que marca la Ley. En síntesis, hay mucho trabajo por hacer en el ámbito de la actividad minera provincial.

 

TRANSFORMAR LA MINERÍA BONAERENSE
¿Cuáles son las estrategias para potenciar al sector?
AS: Tenemos que discutir los motivos que expliquen la falta de un desarrollo de la minería metálica y del carbón a “gran escala” en la provincia. Varias pueden ser las razones. Por un lado, no existe una cultura y tradición minera fuertemente arraigada en la provincia, ya que el perfil productivo es netamente agro-ganadero y por otro, varios elementos políticos y ambientales, inciden directamente en el sector y se conjugan imposibilitando su desarrollo por la inseguridad jurídica que genera.
Se recibieron pedidos de prospección y exploración de minerales de primera categoría, por parte de empresas nacionales y extranjeras, los que prosperaron, por diversas razones: suba de los precios internacionales de los minerales, mejora en los estudios de dominio de los campos afectados por los cateos, entre otros, los que de dar resultados positivos si se realizan, transformarían la minería bonaerense, hoy orientada únicamente a las rocas de aplicación y minerales industriales.

¿Qué metas se desean alcanzar?
AS: Primero y fundamental, en el plano estatal, diseñar una fuerte política de fortalecimiento institucional, con la generación de proyectos, planes y programas de desarrollo y preservación de los recursos geológicos y mineros; y promover el desarrollo tecnológico y ambiental de las actividades mineras.
Al mismo tiempo, promover la integración vertical y horizontal dentro de la estructura de gobierno provincial para alcanzar el fortalecimiento institucional esperado y el conocimiento acabado de la actividad minera provincial.
De continuar la tendencia alcista, las empresas mineras, necesitarán comenzar a afianzar procesos de modernización tecnológica de sus instalaciones y equipos, aumentar su capacidad instalada, capacitar al personal, agregar valor a sus productos y mejorar el conocimiento de sus reservas a través de trabajos de exploración sistemática.
Será muy importante también, lograr una presencia activa de la Provincia de Buenos Aires representando sus intereses en la Organización Federal de estados Mineros (OFEMI), en el Consejo Federal de Minería (COFEMIN) y en todo evento vinculado con temas propios de la materia a nivel nacional e internacional.

 

MEDIO AMBIENTE Y DESARROLLO SUSTENTABLE
¿Cuál es su visión al respecto?
AS: Se debe tener presente que el rápido crecimiento de la actividad y la necesidad de dar respuesta inmediata a las demandas del mercado de materiales, puede poner en riesgo el cumplimiento efectivo de los planes de mitigación y recuperación ambiental de los proyectos mineros. Este panorama exige una responsabilidad compartida entre los sectores privado y estatal. El primero debe redoblar sus esfuerzos en el cumplimento estricto del cuidado ambiental, no solamente en pos del desarrollo sostenible, sino también como medida indispensable en defensa de la propia actividad minera. El área de gobierno debe ser eficaz en el control de las distintas actividades mineras y debe realizar, especialmente desde la órbita municipal, una planificación territorial a corto, mediano y largo plazo con inclusión de la actividad minera.