LA PRÁCTICA COMO PREMISA FUNDAMENTAL

El ingeniero Juan Enrique Marcet, director de la Escuela de Ingeniería de Caminos de Montaña, perteneciente a la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de San Juan, analizó los 25 años de la institución y destacó la importancia de la experiencia práctica, el esfuerzo de las personalidades que conforman el establecimiento y la necesidad de fortalecer a los más jóvenes.

 

¿Cuál es el balance de éstos 25 años de la Escuela de Ingeniería de Caminos de Montaña?
Participar en una institución como ésta es muy gratificante. En general, el balance es positivo; ayudamos a ampliar los conocimientos de muchos graduados, tanto de las personalidades locales como de los participantes extranjeros. Además, dentro de esta escuela, se formó un gran número de docentes. En esta experiencia, mucho tuvo que ver la propia Facultad de Ingeniería de la Universidad de San Juan que tenía muchos institutos y claustros donde se desarrollaron varias de las especialidades que forman la ingeniería de montaña, como por ejemplo, la mecánica de suelo, de rocas, de hidráulica, de hidrología y de geología.
¿Cómo se creó la escuela?
Se concretó por la confluencia de tres situaciones. La existencia de un docente y consultor con el prestigio de Alfonso De la Torre, que poseía una gran iniciativa para crear una institución semejante; el impulso de las Vialidades de formar y capacitar a su gente y por último, pero no menos importante, el apoyo del Gobierno sanjuanino.
Además, fue de gran importancia la excelente iniciativa de De la Torre de aprovechar los atributos que brindaba la Facultad de Ingeniería y aunarlos al contenido vial. Por lo demás, el paso de los años fructíferos es producto de la constancia y la perseverancia.

ESPECIFICIDADES
¿Cuál es la función principal de esta institución?
Lo primordial es la preparación de ingenieros en caminos de montaña y sobre todo disponerlos para realizar los proyectos que corresponden a esta área. No obstante, también se llevan a cabo investigaciones que brindan herramientas muy útiles, afortunadamente, con la intervención de los ingenieros Alberto Graffigma y Carla Cardinali, como así también con la colaboración de Julio Cesar Ortiz Andino, en el desarrollo del sector informático.
¿Cuánto tiempo dura la carrera?
Es un curso de especialización que perdura un año. Sin embargo, la carga horaria es muy extensa, se cursa ocho horas diarias, prácticamente desde marzo a diciembre. Esto determina que la dedicación sea similar a la de una maestría. La gran diferencia, en cuanto a la nominación del título, es que la escuela brinda la enseñanza de la práctica. Se trabaja de manera específica y constante en la aplicación de la experiencia práctica, mientras que las maestrías son más académicas y se vinculan mayormente con el ámbito de las investigaciones.
Por otra parte, tenemos alumnos que realizaron el Curso de Graduados de Buenos Aires que posee una inmensa repercusión pero los contenidos son ampliamente teóricos. Por lo tanto, ambas experiencias son relevantes y válidas pero la escuela rescata la praxis, que es muy valiosa para terminar de entender los conocimientos teóricos.
¿Cómo realizan la convocatoria?
Se publica la invitación en los diferentes diarios, nacionales y locales, se envía la convocatoria a los centros de ingenieros del país, a las asociaciones profesionales, a las embajadas y a las universidades de los distintos países latinoamericanos como así también a las diversas Vialidades de América Latina.

AMPLIAR CONOCIMIENTOS
¿A qué atribuyen el éxito de la institución?
Por un lado, se da por el tipo de llamamiento que expresa la escuela y por otro por que desde hace un tiempo es muy difícil captar ingenieros argentinos ya que hay una gran demanda. La búsqueda se orienta a aquellos que están terminando sus estudios y de esta manera, una vez que finalizan la carrera, ingresan inmediatamente al ambiente laboral.
Además, hace un tiempo, el presupuesto por parte de las Vialidades para la capacitación de su gente había disminuido notablemente, contrariamente a los primeros años.
¿Cuáles son los objetivos futuros?
Siempre hay muchos aspectos en los cuales se puede mejorar. Hay algo que es primordial y es tratar de mantener este lugar al cual llegamos, ya que muchas veces es más difícil la conservación que la formación y el crecimiento.
El primer gran desafío es la creación de una maestría. La escuela ya posee una masa crítica como para ser padrinos de las investigaciones. Tenemos alumnos que realizaron sus doctorados en el exterior y esa es la tendencia que se está imponiendo en el mercado: el reconocimiento de una maestría. No obstante, se continuará con el curso anual. En este sentido, se complementarán los dos niveles de enseñanzas.
Otra meta relevante es incursionar en la implementación de un software de diseño. Los mismos tendrán capacidades más potentes que los desarrollados hasta el momento, pensados, fundamentalmente, para los caminos rurales. Esta innovación, tendrá una gran aptitud para el diseño de autopistas o de intersecciones de mayores complejidades.
Por último, será necesario conservar el gran número de alumnos debido a la demanda actual de gente capacitada. Por lo tanto, es importante fortalecer a los más jóvenes.

 

Importante premio
La Escuela de Ingeniería de Caminos de Montaña Agrim. Alfonso de la Torre, impulsará en el próximo Congreso Argentino de Vialidad y Tránsito a realizarse del 14 al 18 de septiembre en la ciudad de Mar del Plata, el premio Ings. Alberto B. Graffigna y Carla Bruschi de Cardinali a la mejor producción nacional de informática vial.
La gratificación será: una notebook de última generación; la inscripción, pasaje vía aérea (ida y vuelta), el alojamiento en hotel y los viáticos por siete días, para una persona, para asistir al Congreso Mundial de Carreteras que se desarrollará en México, en 2011. No obstante, si el ganador lo solicitara, lo anterior podrá reemplazarse por la suma de 20.000 pesos.
La elección se realizará entre los trabajos presentados y aceptados por los organizadores para su publicación. Asimismo, los postulantes a este premio deberán solicitar, aceptar y cumplir los requisitos particulares de participación en este concurso.
El jurado estará integrado por miembros de la Escuela de Ingeniería de Caminos de Montaña, especialistas en informática, y por expertos de cada una de las áreas temáticas reconocidas en cada Congreso Argentino de Vialidad y Tránsito.