LA RESPONSABILIDAD SOCIAL CORPORATIVA EN EL ÁREA VIAL

La contribución activa y voluntaria de las compañías a la mejora social, económica y ambiental se convirtió en una constante en el ámbito empresarial español.

 Conceptos como la sostenibilidad, la democracia corporativa, la transparencia o la economía social están hoy presentes prácticamente en la totalidad de las sociedades que adquirieron un firme compromiso con el medio ambiente, la calidad de vida laboral y la ética empresarial.

Un escenario en el que la Responsabilidad Social Corporativaofrece las herramientas necesarias para la materialización práctica de ciertos principios, trascendiendo el estricto cumplimiento de las leyes y las normas de carácter laboral o medioambiental, para alcanzar un nuevo equilibrio en espacios en los que la empresa no es, no quiere y no debe ser ajena.
Esta preocupación comienza a plasmarse también en algunas iniciativas emprendidas desde los poderes públicos. Así, el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales español, constituyó hace poco tiempo el Foro de Expertos en Responsabilidad Social Empresarial, desde el que se promueven: políticas de incentivos de la Responsabilidad Social Corporativa, aplicables tanto a las grandes como a las pequeñas y medianas empresas; el fomento del uso de los criterios de la responsabilidad como guía para la elaboración de la normativa administrativa; la creación de instrumentos de deliberación y concertación entre la sociedad civil y las empresas; y el impulso de pautas de conducta responsable en las actividades propias de los poderes públicos.
Pero, como en muchos otros ámbitos de la realidad, fue la Comisión Europea la que generó inquietud en las conciencias de los estados miembro (España entre ellos) sobre el papel que el sector empresarial está llamado a desempeñar en el seno de la sociedad en la que se desenvuelve. De hecho, el Libro Verde Fomentar un marco europeo para la responsabilidad social de las empresas, fue aprobado por la Comisión en 2001, encontrándose su antecedente más claro ocho años antes, cuando el presidente de la Comisión Europea, Jacques Delors, hizo un llamado a las compañías europeas para que participaran en la lucha contra la exclusión social, lo que desembocó en una importante movilización de la que surgió la creación de redes europeas de empresas.

EXPERIENCIA
En el caso español, el concepto de Responsabilidad Social se viene aplicando sobre todo en las grandes firmas. Su interiorización en el ámbito de las Pymes es un fenómeno de relativa proximidad. Una circunstancia que se manifiesta de igual modo en el sector de las infraestructuras viarias. Las compañías de mayor potencial, especialmente en el ámbito de la construcción, son las que impulsaron tradicionalmente la incorporación de la Responsabilidad Social Corporativa adentro de las políticas claves para la gestión de una empresa. Adoptaron como herramienta clara de mejora de la competitividad, la asunción voluntaria de compromisos que van más allá de sus obligaciones convencionales.
El fenómeno no pasó inadvertido para las instituciones, que desde España se dedican a la promoción y defensa de la carretera. Tal es el caso de la Asociación Española de la Carretera (AEC) que, tras la creación de su Fundación en 2006, se propuso como objetivo clave de sus primeros pasos la articulación de una línea común en materia de Responsabilidad Social Corporativa en el contexto de los agentes, públicos y privados, que operan en el sector viario. Asimismo, decidió liderar una serie de líneas prioritarias de actuación que contribuyan a que conceptos como sostenibilidad, diálogo social, igualdad de oportunidades y protección de la salud se conviertan en algo cotidiano para ganar cuotas de eficiencia empresarial, sobre todo entre las Pymes del ámbito viario.
Con este fin, se dedicó a realizar un análisis detenido de la situación de la Responsabilidad Social Corporativa en el sector de las infraestructuras de carreteras, que puso de manifiesto tres áreas prioritarias de actuación para estas empresas: seguridad vial, medio ambiente y trabajadores.

FACTORES
Dentro del eje seguridad vial, se valoró desde, la Fundación, la promoción de acciones como: incentivar prácticas de conductas responsables, fomentar los programas de sensibilización de conductores de alta siniestralidad, consolidar un observatorio de seguridad vial que permita conocer y difundir aspectos relevantes en la materia, y promover un servicio de atención a víctimas de tráfico.
En materia de medio ambiente, el estudio concluyó con una valoración significativa de medidas como potenciar programas de investigación para el diseño y construcción de carreteras con criterios de sostenibilidad ambiental y energética, promover el uso y fomento de productos o sustancias de bajo impacto ambiental, y avalar proyectos de investigación orientados a potenciar la durabilidad de las estructuras de la red viaria.
Respecto a los trabajadores, se desarrolló un libro verde sobre los principales riesgos laborales en el sector, éste puede servir de marco general para las políticas de prevención de riesgos laborales, es el planteamiento que mayor interés cosechó.
En suma, se trata de una iniciativa que beneficia a todos. A ciudadanos, consumidores e inversores, ya que brinda respuesta a las actuales expectativas respecto a su entorno y, por extensión, al mundo de la carretera. Y a las empresas porque contribuyen al logro de objetivos sociales y medioambientales, al tiempo que ganan en competitividad y mejoran su cuenta de resultados. 

* Marta Rodrigo es subdirectora general de Relaciones Institucionales de la Asociación Española de la Carretera (AEC)