LOS SISTEMAS ITS: UN VALOR AGREGADO PARA LA SEGURIDAD VIAL

La implementación de estas tecnologías ofrece una clara oportunidad para disminuir la siniestralidad, la congestión vehicular y aumentar la productividad.

 * Por el Ing. Daniel Gerardo Russomanno

 

 

Los índices viales de siniestralidad y mortalidad representan en Argentina un semáforo en rojo que necesita de una urgente toma de decisiones con el objeto de implementar acciones preventivas que aseguren una eficaz seguridad vial.
Las medidas tomadas en forma aislada sólo sirven para paliar parcial e individualmente distintas causas y sus efectos. Por ello es que se debe elaborar un plan estratégico de seguridad vial pensado en forma sistémica y debe ser considerado como política de Estado.
Lo descrito por Julián Licastro en su libro Política y Antipolítica sobre la identidad cultural y la evolución del pensamiento argentino, se aplica también en materia vial, ya que es imprescindible que las políticas y medidas a aplicar no deben consistir “simplemente  en pasar de lo probable a lo real, en términos de inercia y rutina conceptual, sino en avanzar de lo improbable a lo verdadero en los términos de un conocimiento creativo. Ésta es la esencia de la inteligencia humana sobre la base de lo ideal, lindante a veces con la utopía. Porque lo improbable, pero no imposible, es justamente el hallazgo de soluciones originales y eficaces que superen en mucho las coyunturas críticas como la actual que paralizan la reflexión acertada y la acción factible y salvadora.”
La implementación de nuevas tecnologías, como ser los Sistemas Inteligentes de Tránsito y Transporte (ITS, por sus siglas en inglés) en forma aislada, sin una visión sistémica y sin un pensamiento estratégico sobre los cuales se fundamentan los objetivos a alcanzar en materia de seguridad vial, no es suficiente y hasta es peligroso para la confiabilidad y sustentabilidad de este tipo de tecnologías.
Actualmente, sólo tres autopistas argentinas: AUSA, AUSOL y ruta nacional 7, en San Luis, tienen un Centro de Control de Tránsito; mientras que algunas ciudades poseen un centro de control semafórico, como ser: Buenos Aires, Mar del Plata, San Miguel de Tucumán, Vicente López, y San Isidro, entre otras. No obstante, deben ser completados con otros subsistemas para convertirse en un verdadero y completo sistema en red de seguridad vial.

RESPUESTA INTEGRAL
Por lo tanto, se debe crear redes de subsistemas ITS que integren soluciones improbables (por elevados costos, impacto negativo, desventajas más que beneficios, o difícil implementación) con la infraestructura civil, pero que se vuelven verdaderas con aquellas, transformando una misión imposible en una real. Por ejemplo, la instalación de un cruce semafórico en una esquina en forma aislada es incompleta y no convierte a esa zona segura en forma inmediata, sino que existen otros elementos que complementan a dicha implementación para que en forma integral sea eficazmente segura.
Otro ejemplo lo constituyen la existencia en las rutas de carteles de mensaje variable, que en forma aislada informan: “No hable por celular, Use el cinturón de seguridad, Visite nuestro pueblo”, etc., cuando en realidad deberían siempre y en forma constante informar y guiar al conductor sobre conductas a seguir ante situaciones, normales o anormales.
Existen infinidad de elementos ITS que complementan dicha solución. Por ejemplo, la eficiente Ingeniería de Tránsito, la interconexión con el resto de la red semafórica, la buena iluminación pública y la inexistencia de baches. Asimismo, la adecuada infraestructura civil, el correcto sistema de aviso de fallas del controlador de tránsito, el oportuno mantenimiento y la operación de las instalaciones. Además, la educación de los conductores y peatones, la conducción de acuerdo a las variables del medio ambiente (viento, niebla, lluvia, hora del día, etc.) y también un sistema de registro y cobro de multas eficaz, adecuados dispositivos electrónicos de fiscalización homologada del tránsito sin fines recaudatorios, e inteligentes programas de tiempos ayudan a los sistemas ITS.
Del mimo modo, que una correcta señalización de velocidades máximas y lomas de burro u otras indicaciones variables según las circunstancias, sensores, autos inteligentes, correcto mobiliario urbano, control del tránsito de bicicletas y peatones, y la información oportuna y en el lugar correcto de existencia de eventos o trabajo en la vía pública, son fundamentales.
Obviamente, que también es esencial el uso adecuado de cinturones de seguridad, los controles de alcoholemia, el gerenciamiento del tránsito de cargas, la rápida respuesta de los servicios de emergencia, y la detección de incidentes de tránsito, entre otros factores.

APORTE A LA SEGURIDAD
Por lo tanto, el uso eficaz de los sistemas inteligentes de tránsito y transporte sólo se puede llevar a acabo cuando todos los subsistemas se encuentran trabajando en forma integral, en red, como un trabajo en equipo.
Una implementación aislada puede hacer que se concluya que estas tecnologías no sirven, sino que son moda. Sin embargo, las trcnologías ITS son un valor agregado a la seguridad vial y deben ser tenidas en cuenta al planificar avances o construcciones carreteras nuevas ya que ofrecen una clara oportunidad de mejorar la seguridad vial, reducir la congestión y aumentar la productividad.
Además de pensar estratégica y sistemáticamente en materia vial, otro de los temas a considerar es el adecuado planeamiento y control de los servicios de mantenimiento y operación. Una excelente solución mal operada o mantenida no cumple los objetivos de la misma.
En materia de estimación de costos, los sistemas ITS deben ser implementados teniendo en cuenta no sólo los valores originales de diseño, instalación y puesta en funcionamiento sino también los de mantenimiento, operación y desmontaje de los mismos. Otro tema a considerar es la compatibilidad de los productos a interconectar, dado que el sistema ITS debe ser integral.
No obstante, no sólo los beneficios y los costos deben ser considerados sino también las lecciones aprendidas, ya que aplicar soluciones que no poseen antecedentes o son prototipos tienen un costo elevado para la sociedad.

COLABORACIÓN
Por otra parte, cada subsistema implementado lleva inherentemente su impacto, beneficios y costos asociados. Además, ofrecen una clara oportunidad de mejorar la seguridad vial con una relación adecuada costo/beneficio, impactar al medio ambiente en forma positiva, mejorar los tiempos de viaje, crear una compatibilidad razonable, mantener una alta confiabilidad técnica y una sustentabilidad política en el tiempo, siendo parte de un gran sistema tecnológico.
Cabe destacar que las medidas preventivas de educación y concientización vial llevadas a cabo por el Gobierno nacional, el provincial y el de la Ciudad de Buenos Aires son satisfactorias ya que representan una función escalón y un disparador para la elaboración de un plan estratégico de seguridad vial. Asimismo, se requiere de una creciente competencia profesional y de especialistas en el manejo del tránsito, con la participación conjunta de entidades del rubro, universidades y gobiernos.
Por otra parte, resulta muy interesante lo que realiza la Dirección Nacional de Vialidad ya que pone énfasis en la utilización de sistemas ITS en caminos y rutas, y recientemente en los túneles y vías de acceso a Chile.

PROGRAMA ESTRATÉGICO
Las mejoras en la infraestructura vial, la inclusión de los ITS, la educación y el control adecuado son imprescindibles para disminuir los riesgos de siniestralidad. Todos los sistemas deben estar orientados a salvar vidas, a la prevención de los accidentes y no sólo al sistema de obtención del registro y la penalización de las faltas.
De igual forma, la planificación vial debe ser estratégica a largo plazo, poseer una visión sistémica y sus medidas deben recorrer una trayectoria asintótica a la excelencia. 
Por ende, no se puede establecer una ordenada y segura movilidad sin las tecnologías mencionadas. Por lo tanto, los sistemas ITS constituyen elementos imprescindibles en la composición de un programa estratégico de seguridad vial.

* El Ing. Daniel Gerardo Russomanno es presidente de la Asociación ITS Argentina.