“Nuestro desafío es tener un plan consensuado en cada punto del territorio argentino”

El Observatorio Vial es el organismo dentro de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) dedicado a analizar e investigar los actos y hechos vinculados con el entramado vial, su entorno, estructura y los usuarios de las vías públicas. Como todo observatorio, su principal tarea radica en la generación de información que contribuya a la toma de decisiones.
Con el objetivo de estudiar los diversos factores que incrementan la probabilidad de ocurrencia de un incidente vial, las investigaciones abarcan desde la conducta humana hasta las condiciones del entorno, el estado del vehículo y el funcionamiento de sus dispositivos de seguridad.
Es por eso, que con el fin de alertar sobre las características, causas y consecuencias de los incidentes viales y en pos de ofrecer recomendaciones de mejoras y fomentar acciones de políticas públicas, el Observatorio Vial lleva adelante diferentes estudios en distintos puntos del país. La Lic. Verónica Heler, directora del mismo, explicó la importancia de su funcionamiento y de los datos que aporta.

-¿De qué manera opera el Observatorio Vial?

Lic. Verónica Heler: El Observatorio de Seguridad Vial trabaja en cooperación con cada una de las 23 provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con el fin de generar información y estadísticas que contribuyan a la toma de decisiones. Desde el primer día que asumimos, la estrategia fue construir/diseñar planes de trabajo conjuntos con cada una de las jurisdicciones, respetando las particularidades y necesidades locales pero con vistas a una necesaria mejora, profesionalización y armonización de los procesos de gestión de la estadística y de la información de seguridad vial.

-¿Cuál es el rol de las provincias?

V.H.: El rol es clave. Ellas son las que construyen las estadísticas a través de sus policías provinciales y de las áreas de salud correspondientes, e informando luego a la ANSV. Trabajamos en conjunto fortaleciendo la recopilación de datos: se crearon ya 18 observatorios viales provinciales y se implementó un nuevo sistema digital de recolección de información para que sea más ágil y fiable. Hay casos puntuales en 15 provincias, donde el avance de la recopilación de datos alcanza incluso la desagregación por tipo de accidente (grave, lesiones, fatal), por tipo de vía (ruta nacional, provincial, calle urbana, puente), según modo de transporte (vehículo motorizado, ciclista, peatón), por edades, etc. Incluso en Entre Ríos ya está implementándose una plataforma digital dónde los incidentes están georeferenciados.

-¿Cuál es el método que utilizan para recolectar los datos?

V.H.: Desde que se crearon la ANSV y el Observatorio, se comienzó a trabajar en un necesario proceso de normalización de la información. Hoy, la ANSV invita a sumarse al Sistema Electrónico de Datos, que es el sistema online donde se carga la información de cada uno de los incidentes viales y que antes se enviaba por correo. Esta herramienta permite concentrar, organizar y gestionar la información de seguridad vial en todo el país. En la actualidad, nueve provincias ya utilizan el Sistema Electrónico de Datos y cinco más usan el Formulario Estadístico Único, y nosotros cargamos esa información en el sistema. Las restantes 10 utilizan formatos propuestos por nosotros (o no) y luego desde el Observatorio Vial se normaliza y sistematiza toda esa información.

-¿Y qué hacen con esta información?

V.H.: En materia de seguridad vial, contar con información fidedigna y con diagnósticos integrales es clave para poder tomar decisiones en forma oportuna y precisa.
Cuando uno tiene la información al día, y usa herramientas como el Sistema Electrónico de Datos que permite ver toda la información en mapas o en reportes estadísticos (con sólo apretar un botón), también se facilita poder usar la misma para por ejemplo: definir dónde hacer los controles policiales y de prevención; priorizar las problemáticas locales que pueden ser reforzadas a través de campañas de comunicación y de educación vial; hacer propuestas a Vialidad Nacional para que analicen focos de riesgo en las rutas (ya sea a través de mejoras de infraestructuras o cartelería vial); organizar los recursos y el trabajo, tanto de la policías como de los hospitales por ejemplo, en función de los mapas de riesgo que detectan horarios, días de semana, puntos específicos más conflictivos.
Desde el Observatorio también promovemos la reflexión colectiva a través de talleres y presentación de datos, ya que hay un aspecto que nos incumbe como ciudadanos, a cada uno de nosotros -más allá de las funciones públicas que podamos estar cumpliendo-, y que tiene que ver con nuestra (in)conducta en la vía pública.

-¿Y qué tipo de estadísticas manejan?

V.H.: La estadística oficial de seguridad vial se construye a través de lo que informan las 24 policías de todo el país. En algunos casos, además, la información de policía se cruza con los datos del sistema de salud de cada una de las provincias.
Las estadísticas más importantes vinculadas a la seguridad vial son las referidas a los siniestros viales, a los heridos y a las víctimas fatales. Sin embargo, hay muchas otras estadísticas que nos ayudan a completar el mapa y a entender mejor la situación. Por ejemplo: es muy importante la información referida al parque automotor, a la población y a los flujos de tránsito. Y el conocimiento sobre lo que solemos llamar como “factores de riesgo”, es decir el alcohol al volante, la velocidad, las distracciones (como el uso de celular), la fatiga, y el uso de los elementos de seguridad (como el cinturón, el casco y las sillitas para los niños) es crucial para diseñar acciones que puedan afectar la conducta de las personas y prevenir, y así tratar de evitar resultados finales tan trágicos.

-¿Cuáles son los números que más les llaman la atención?

V.H.: Cuando obtuvimos los resultados del estudio observacional de los factores de riesgo (que realizamos en el 2016 y publicamos en el 2017) tomamos conciencia de algunos problemas que son muy graves. Pensar que en Argentina, 7 de cada 10 niños viajan en automóvil o en moto en forma insegura habla de una conducta no sólo riesgosa sino irresponsable por parte de los adultos, y que, creemos, también nos plantea algunos dilemas como sociedad.

De esta forma, se evidencia la importancia de las estadísticas, y de los estudios que hacemos y de la importancia de comunicarlos. Esta era seguramente una problemática algo invisibilizada (hasta el momento del estudio), pero ahora, los números delatan una situación grave, sobre la que hay que ocuparse y que hemos priorizado. No es un “me dijeron” o “por la esquina de mi casa…”. Son cifras estadísticas oficiales. Nos sorprendió, nos preocupó y nos ocupa desde entonces.

-¿Existe alguna medida específica que estén implementando a fin de promover el uso de SRI (Sistema de Retención Infantil)?

V.H.: Justamente, y en base a los datos mencionados, hemos reforzado nuestro trabajo vinculado a la seguridad vial infantil. Un logro muy importante fue la modificación del decreto para elevar la edad de los niños a 10 años en el uso de SRI en los autos.
En ese marco, este año vamos a ser sede del Foro Internacional de Seguridad Vial Infantil (FISEVI), donde van a venir expertos internacionales de todo el mundo a discutir, trabajar, pensar, y explorar estrategias, acciones exitosas, o las que no lo fueron, tratando siempre de aprender de la experiencia de los otros.
En octubre del año pasado, la ANSV capacitó a más de 5.000 pediatras y firmó un convenio con la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) para coordinar e implementar acciones que contribuyan a promover la seguridad vial y puedan concientizar desde su lugar en la importancia de utilizar los Sistemas de Retención Infantil (SRI) adecuados según la edad, el peso y la altura de los niños.
Desde el área de Campañas Viales de la ANSV continuamos fortaleciendo las capacitaciones y campañas de concientización vial en todo el país, intensificando las mismas sobre la importancia y la obligatoriedad del uso del SRI. Para ello, capacitamos a nuestros asistentes en campañas viales con jornadas intensivas que les brindaron profesionales de la materia, entre los que se destaca la Fundación Gonzalo Rodríguez.
Asimismo, incrementamos las charlas informativas en el espacio de ANSV en la República de Los Niños de La Plata, donde miles de niños y padres concurren diariamente.
Por otro lado, en el marco del Programa “El Estado en Tu Barrio” que lleva adelante Jefatura de Gabinete de Nación, estamos recorriendo todo el país con dos camiones itinerantes. A la fecha, capacitamos a más de 7000 ciudadanos, entre los que se destacan docentes de diferentes niveles educativos.
También, estamos realizando jornadas informativas de SRI a empleados de diferentes entes públicos y empresas privadas, en el marco del programa Amigos de la Movilidad Sustentable y Segura, que lleva adelante el Ministerio de Transporte de la Nación.

-¿Existe una sanción particular para aquellos que incumplan con el uso de este sistema en menores de edad?

V.H.: Efectivamente, existe una sanción al respecto. En la Ley de tránsito vigente, en el inciso u del Art. 77, se contempla como una falta grave no circular con SRI en menores de 10 años y en el asiento trasero.
Cada municipio es el encargado de establecer el monto de las multas y la unidad de medida a partir de la cual se calcula el valor está sujeta al precio de la nafta.

-¿Cuál es su visión sobre el futuro cercano de la seguridad vial?

V.H.: Nuestra visión a largo plazo y como Agencia es lograr una Argentina donde nos respetemos mutuamente y elijamos al espacio público, las calles, las rutas como un lugar de encuentro y de tránsito más amable/calmo.
Sin embargo, el futuro cercano de la seguridad vial no está tan próximo de esa visión que acabo de presentar. A pesar de esto, en poco más de dos años de gestión, hemos visto cambios importantes y resultados impensados tiempo atrás. Existe una red de autoridades de seguridad vial en todo el país, tanto a nivel nacional, como provincial y municipal que empiezan a actuar de forma más coordinada, ordenada, con objetivos comunes. Y eso (a)trae mayor y mejor impacto en los resultados. Hay una red también de ONGs, asociaciones de víctimas, empresas y centros académicos que se han comprometido con esta problemática. Tenemos una oportunidad única, como funcionarios, pero también como ciudadanos para contribuir a la transformación de nuestra sociedad.

-¿Sobre qué considera que hay que trabajar más?

V.H.: Hay que trabajar más en la valorización de la vida. Para esto es importante mejorar todos los días en las estadísticas viales; porque la calidad del dato es fundamental para la toma de decisiones en todos sus niveles (nacional, provincial y local). Como Agencia Nacional nuestro desafío es fortalecer el Consejo Federal y tener un plan consensuado en cada punto del territorio argentino.
La seguridad vial es una política transversal que requiere de articulación vertical (entre los distintos gobiernos) y horizontal (entre todas las áreas y disciplinas que están y son afectadas por esta problemática). Tenemos que trabajar más en construir confianza, en fortalecer nuestros equipos de trabajo, en la construcción de consensos, en institucionalizar a la seguridad vial como una política pública de Estado que nos trascienda.

Para conocer más sobre la inseguridad vial de nuestro país, puede consultar el Informe sobre Seguridad Vial en Argentina realizado por el Observatorio Vial en Conjunto con la ANSV.