Plantar árboles en donde no llueve ¡Se debe y se puede!

 

¿Por qué en casi todos los desiertos, en casi todas las zonas áridas y semiáridas hay siempre plantas, arbustos y árboles que sobreviven a las peores condiciones climatológicas y edafológicas? ¿La razón? Una sola: sus raíces. Aquellas plantas que han podido desarrollar un importante aparato radicular, pivotante y profundo, esas son las plantas que se han adaptado al desierto. Y, ¿de dónde extraen agua estas raíces pivotantes y profundas?, del agua capilar, el agua que después de lluvias y escorrentías ha quedado retenida en el microporo profundo, y que sólo una raíz profunda y sana puede bombear para su provecho.
El sistema Groasis Waterboxx, ideado y diseñado en Holanda, favorece y estimula el desarrollo de raíces pivotantes y profundas, con capacidad no solamente de horadar en los invisibles quiebres de roca madre sino que además puede bombear agua retenida en capilares profundos a presiones de succión muy importantes.
El Groasis Waterboxx: facilita la acumulación, almacenaje y descarga del agua atmosférica (Humedad Relativa Ambiente) a partir de la captación de agua producida por condensación; regula la estabilidad térmica del suelo y del aire, de día y de noche; evita la evapotranspiración potencial del suelo y de la planta por efecto del sol y del viento; y posibilita la plantación y supervivencia de árboles, arbustos y plantas en zonas áridas y semiáridas promoviendo un aparato radicular principal, pivotante, de exploración profunda que contacta con el agua capilar retenida en el microporo alejado de la presión climática de la evaporación.
Una vez superado el estadío crítico de arraigue, a los 12 meses de plantación, se retira el Waterboxx y se reutiliza en una nueva plantación. Así durante 10 años. De esta forma se garantizan condiciones de humedad sin regar, se consigue que haya agua donde no hay agua, en zonas áridas, durante los primeros 12 meses.

 

¿AGUA DE ARRIBA HACIA ABAJO O AGUA DE ABAJO HACIA ARRIBA?
La agricultura moderna y especialmente a partir del desarrollo del riego localizado ha fijado su atención en el movimiento de agua de arriba hacia abajo. El riego localizado significó un notable avance en los sistemas de producción y en el incremento de las productividades. Sin embargo, estos sistemas de riego localizado han tenido y tienen efectos colaterales no muy positivos, y muy especialmente en las regiones áridas y semiáridas que estamos considerando: el vaciamiento de acuíferos y la acumulación de sales en suelo y subsuelo.
Las plantas, con los modernos sistemas de riego localizado, solo desarrollan raíces secundarias, lateralizadas y superficiales, las que están muy expuestas a las limitaciones que les imponen la naturaleza, la mecánica y el estado. Cualquier situación de falta de agua (cortes de energía, desperfectos mecánicos, cierre de la canilla por ley provincial, y muchos otros factores limitantes) enseguida coloca a estas plantas en peligro de marchitez irreversible. En cambio, aquellas plantas con sistemas radiculares primarios, profundos y pivotantes mantienen sus propios recursos de supervivencia sin dependencia de la energía y del agua por arriba.
Se trata de una ruptura de paradigma que hasta hoy parecía inexpugnable y que, sin embargo, los pueblos más antiguos ya habían comprendido mucho antes de que se establecieran los primeros canales de regadío hace ya más de 6.000 años: hay agua donde parece que no la hay.
¿Qué pasa el día después? ¿Qué pasa cuando al retirar el Waterboxx se queda la planta sin las condiciones artificiales que genera el Waterboxx? ¿Acaso la planta no queda ahora sola frente a la naturaleza?

 

WATERBOXX EN EL MUNDO
Las mejores respuestas ya se han encontrado en los ensayos de campo. Por ejemplo, en España, en los ensayos llevados adelante por la Universidad de Valladolid, por la minera de Riotinto por la Caixa de Catalunya; en Francia, por la minera de Carpentras; en Jordania, por el Ministerio de Agricultura y sus Estaciones de Ensayos; como también en Bahrein, Oman, Etiopia, Kenya, Irak, Emiratos Árabes, Kuwait, Dubai, Arabia Saudita, Marruecos, Sudáfrica, India, Estados Unidos, México, Ecuador, Perú, y Chile. Todos estos países y ciudades hicieron sus ensayos de campo, bajo diferentes condiciones, con distintas escalas, y diversas especies y objetivos. Todos han coincidido en el resultado: más del 90% de supervivencia durante el primer año de plantación, sin regar y sin consumir energía.
En Argentina, la empresa Groatec desde junio de 2012 aplica este sistema, tanto en el ámbito privado como en el público. El primer objetivo se planteó en la concreción de una serie amplia de ensayos y demostraciones que permitieran la certificación y visualización de las tecnologías Groasis. Estos puntos de ensayos y demostraciones comenzaron a plasmarse a partir de mediados de 2013 y hoy 18 localizaciones están en marcha en Salta, Jujuy, Tucumán, Formosa, Chaco, Santiago del Estero, Córdoba, Mendoza, San Juan, Neuquén, Río Negro, Chubut y Sudoeste de Buenos Aires, algunos de las cuales ya hay primeros datos y cuyos resultados finales de supervivencia y desarrollo se irán conociendo entre septiembre 2014 y septiembre 2015.

 

 

 

* Claudio Lijalad es Ing. Agrícola, director técnico de Groatec.