Por la pandemia en las grandes ciudades necesitamos más y mejores medios de transporte público

*Por el Dr. Eduardo Bertotti, Director ISEV (Instituto de Seguridad y Educación Vial).

Los responsables de la movilidad enfrentan un enorme desafío. Debemos dispersar los tradicionales horarios pico en la movilidad de nuestra sociedad e incrementar parque vehicular y frecuencias del transporte público a lo largo del día.
Hay que «escalonar» temporalmente el inicio y finalización de las distintas actividades, a efectos de distribuir y desconcentrar horariamente personal y clientela.
En las grandes concentraciones urbanas también puede estudiarse la aplicación de un sistema que combine circunstancias temporales y espaciales, es decir horarios y territorios. Por ejemplo, actividad comercial «X» por la mañana en la zona norte y por la tarde en la zona sur. O distribución por día de la semana, etc.
Debemos eficientizar el transporte público, ya que es imposible reemplazarlo por el desplazamiento privado en las grandes concentraciones urbanas.
El tren, el subterráneo y los colectivos que prestan el servicio público del transporte son, en ese orden, los medios de desplazamientos terrestres con menor tasa de morbi-mortalidad y siniestralidad vial grave (*).
Es evidente que si desfavorecemos o reemplazamos en las grandes urbes estos medios por vehículos privados como automóviles y motos (excluimos las bicicletas por razones obvias) vamos a estar «trocando» víctimas de una pandemia natural (Covid-19) por las de una pandemia no natural, como lo es la vial. Aún hoy, con confinamiento y circulación restringida, hay más víctimas viales que las producidas por el corona virus.
Por ello, el desafío es encontrar soluciones a los problemas que hoy nos presentan la dificultad del «aislamiento» en el medio de transporte público y no menoscabar su uso.

(*) Ferrocarril y Subterráneo no superan el 1 % de la siniestralidad vial grave y el transporte público automotor regular no supera el 3%. Los automotores sedan y utilitarios alcanzan el 50 % de participación en la siniestralidad vial grave , las motos superan el 34%. (VER GRÁFICO)