Se llevó a cabo una Mesa de Intendentes

Se realizó en el marco del 3° Taller Zonal de Caminos y Transporte Rural que tuvo lugar el pasado 26 de abril en la localidad de Saladillo, provincia de Buenos Aires, y donde participaron los municipios bonaerenses de Azul, Los Toldos, Lobos, Chacabuco, Las Flores, General Alvear, Navarro, Suipacha, 9 de Julio, Olavarría, Lavalle, Coronel Suárez y General Viamonte, y la ciudad santafesina de Rufino. De esta manera, cinco de los intendentes presentes dieron una conferencia para dar cierre al evento teórico y práctico de un día y medio de duración, en el que manifestaron la gran preocupación que existe respecto a los caminos rurales y la importancia de estar unidos en una idea en común.

Intendente de Saladillo: José Luis Salomón
Pareciera que los intendentes tenemos que saber de todo. Alguno diría que somos todólogos. Y la realidad es que eso no es posible. Lo que sí tenemos que saber hacer es interpretar cuál es la realidad que nos atraviesa. No hay una especialidad para ser intendente o para estar en un cargo público. No hay que ser abogado ni ingeniero. Hay que entender ese equilibrio que necesita el sector privado, el público, el institucional. Hace falta tener sentido común, que tal vez es uno de los sentidos que más nos falta.
Si a fin de año me toca dejar mi cargo, estoy absolutamente convencido de que no he podido resolver muchísimas necesidades del pueblo. Pero la valoración que puede tener una comunidad sobre un intendente no tiene que ser porque resolvió todo, sino porque le puso pasión, garra, entusiasmo y motivación a lo que tenía que hacer. Esa es la valoración que se debería hacer del ciudadano común que forma parte de la institución.
Si fuera una cuestión de solucionar todos los problemas, nadie en la Argentina podría conducir el destino de nuestro país, ni de la provincia, y ninguno estaría preparado para ser intendente, ni docente, porque a todos se nos llueve el racho. A todos la gotera nos cae en el medio de la cama donde estamos durmiendo y no hay forma de resolverlo, porque los recursos son escasos y las demandas son muy grandes.
En este Taller se ha hecho una práctica del debate, del análisis, de la discusión, de la transmisión de la experiencia. Yo no pude participar porque estuve con reuniones vinculadas con la gestión. Pero me tomé el atrevimiento de consultarle a varios de diferentes condiciones intelectuales (algunos que manejan motoniveladoras, otros que están al frente de un cargo público, o porque están al frente de una empresa) y muchos me dijeron que fue un taller rico en contenido.
Ya están planificados nuevos encuentros. Ojalá podamos acompañarlos en ese desafío. Ojalá que lo que ha sucedido en Saladillo en esta oportunidad, haya sido del agrado de todos los que se tomaron el tiempo de dedicarle dos días a analizar una de las tantas problemáticas que tiene la producción argentina, que es el transporte y la accesibilidad vial a través de los caminos rurales. Tenemos esta problemática desde hace muchísimos años, pero tenemos la obligación de intentarlo. Con máquinas o sin ellas, con ingenio y creatividad.
Esa inversión interna tiene que ver no solamente con comprar una máquina, sino con ingeniárnosla con los recursos escasos que tenemos, con pensar cómo podemos dar la mayor cantidad de respuesta posible. La sociedad de alguna manera nos va a reconocer si cada uno de nosotros, desde el lugar que nos toca, hacemos lo que realmente corresponde. Ese es en definitiva el principal objetivo que nos fijamos los que estamos acá participando de este Taller.

Intendente de la ciudad de Rufino, provincia de Santa Fe: Natalio Lattanzi
La primera edición de este Taller se llevó a cabo en la ciudad de Rufino, en diciembre del año pasado. El resultado de esa experiencia inicial fue muy bueno gracias a la gran labor de los realizadores, que compatibilizaron la relación entre lo público y lo privado. Esto permitió que se acortaran las brechas y que se compartieran las viejas problemáticas, lo cual nos ha dotado de una innovación permanente.
La problemática de nuestros caminos rurales está viciada desde hace mucho tiempo. En las primeras páginas de los diarios argentinos copan los titulares con la pregunta de cómo sacar la producción con el gran potencial que tiene el país y con la carencia de infraestructura. Teníamos que innovar, escucharnos para identificar el problema y avanzar en pos de las soluciones. Trabajar con esta modalidad de taller nos permite convertirla en un círculo virtuoso entre la producción, la sociedad y el gran impacto que genera el cambio climático.
Hay un gran sector productivo que trabaja todos los días para sacar adelante esta nación. Ese sector atiende lo social desde la economía local, pero también desde el tránsito vehicular que lleva a las personas a sus puestos de trabajo. Allí están todos: desde el puestero, el tambero, el prestador de servicios, hasta el personal de educación, que todavía existe y que necesitamos que se siga manifestando en la zona rural, donde están los hijos de los trabajadores, donde está la familia.
Es gratificante poder identificar los problemas, ponerlos arriba de la mesa y compartirlos entre todos en busca de soluciones. Hay mucha experiencia en la situación, pero nos falta encontrar el camino en común para potenciar y converger en la resolución de los problemas para siempre.
En Rufino pudimos avanzar por la voluntad y la predisposición de todos los sectores: el público, el productivo y el institucional. Así fue como de a poco comenzamos a resolver uno a uno los tantos problemas que teníamos. Hicimos la matriz inicial para empezar a replicarla en los sucesivos años que vengan. No importa si son húmedos o secos, estamos innovando y trabajando todo el tiempo atendiendo la demanda y proyectando un futuro mejor para todos.
Este taller nos trajo una mejor convivencia y nos generó una relación de mayor escucha. Se intentó compartir las necesidades de los municipios y las de los productores, se trataron temas sociales con el fin de empezar a construir una región más fuerte.
A partir de este taller, las entidades, las empresas y los productores logramos forjar entre todos un entendimiento mejor para la resolución de los problemas. Coincidimos de forma unánime en que no nos reuniríamos para pedirle mejoras a una sola persona u organismo. Todos somos parte del problema, por eso todos tenemos que estar cooperando para ser parte de la solución. Esta experiencia no se caracterizó por pedidos ni demandas, sino por propuestas. La innovación es pensar nuevas soluciones a viejos problemas y allí es donde nos encontramos.

Intendente de General Alvear: Ramón José Capra
Saladillo y General Alvear tienen caminos rurales muy similares. Sabemos en ambas localidades lo que cuesta mantenerlos día a día: si un día cae un chaparrón fuerte, al día siguiente los caminos no están en condiciones para ser transitados.
Cuando asumimos el gobierno de General Alvear encontramos un parque vial obsoleto. Con mucho esfuerzo pudimos reparar maquinarias, así como comprar motoniveladoras y retroexcavadoras.
El productor agropecuario ve reflejado en este gobierno un interés por tener un buen mantenimiento de los caminos, que tan necesarios e importantes son para la producción. El año pasado hicimos una ordenanza a partir de la cual el productor agropecuario cuenta con el 10% del total de la tasa vial anual para destinarlo a maquinarias. Con ese porcentaje ya logramos comprar dos motoniveladoras 0 km.
General Alvear tiene una parte ganadera (70%) y otra agrícola (30%). La localidad moviliza una gran producción. En épocas como esta, que estamos en plena producción de soja y maíz, los caminos hay que asistirlos más de una vez por mes. Es muy difícil poder llegar a todos los sectores. Contamos con 1.300 km de caminos rurales y, aunque tengamos la maquinaria para hacerlo, siempre hay complicaciones a partir de las lluvias y las crecidas del río Saladillo.
En diciembre y en enero hemos tenido crecientes que usualmente venían en época invernal. Este año se produjeron en pleno verano. La destrucción ha sido casi total. La importancia radica en sacar la producción, porque permite a los pueblos que los comercios trabajen de la mejor forma y le den crecimiento diario a todos.
También hay un impacto en la educación. En Alvear contamos con un servicio de transporte escolar para que todos los chicos de la zona puedan asistir a clase como lo hacen los de la ciudad. Si no tenemos los caminos en condiciones esto se hace realmente difícil. Hemos logrado el año pasado la asistencia en su totalidad de todos los alumnos en la zona rural.
Los intendentes tendríamos que juntarnos de vez en cuando, una vez por mes al menos, y dialogar para poder mejorar la calidad de nuestros caminos rurales, así como la calidad de vida de los habitantes de la zona. Es un gusto para mí haber participado de esta invitación tan importante. Seguiremos trabajando en beneficio de nuestra producción del campo y de la ciudad.

Intendente de Las Flores: Ramón Canosa
Quiero hablar desde el compromiso porque es ahí donde tenemos que estar todos. No tenemos que seguir pasando por arriba de la pelota y amagando, sino patear en serio. Los problemas se resuelven atendiéndolos, ocupándose de ellos con decisión política.
Cuando asumimos la intendencia, en Las Flores teníamos una máquina y media en condiciones de trabajar. Tenemos 1.400 km de mantenimiento de red vial y cuatro parajes rurales. Se sabe que se necesita más o menos una máquina cada 100 km para hacer un camino óptimo, por lo tanto necesitábamos 14 máquinas y la una y media que teníamos era absolutamente insuficiente.
Empezamos a arreglar las que estaban averiadas y también pudimos comprar a través de un sistema de licitación. Hoy contamos con cinco máquinas en funcionamiento. Asimismo, tenemos un convenio firmado con Vialidad Nacional que nos facilitó el asesoramiento para obtener una máquina con un personal capacitado para manejarla.
Conozco perfectamente las necesidades del sector porque yo mismo soy productor y sé que lo que el rural necesita es que el ternero se saque cuando está bolita, y no cuando el clima lo permite. Y que el maíz se saque con la humedad justa, y no cuando el camión pueda ingresar al campo.
Pero creo que es importante que el productor también intercepte, así como las entidades ruralistas que los representan. Desde ambos lados deben entender que somos parte de una sociedad, y que los caminos rurales son parte de una pluralidad, que incluye a la escuela rural, a la salita, así como a otro montón de factores que tienen relación directa con la comunidad como conjunto. Los intendentes sabemos que hay necesidades que tenemos que ir apaciguando día a día. En este sentido, el camino rural en buenas condiciones es una necesidad muy importante.
Apenas asumimos la intendencia de Las Flores, nos transformamos en un 0-800 en el que recibíamos los reclamos de los productores directamente en mi teléfono, para que salgamos a resolverlos. A veces, para que un productor lograra sacar su hacienda, lo hacíamos abajo de la lluvia, y terminábamos perjudicando aún más el propio camino.
Así fue hasta que hicimos una planificación de caminos. Pero allí surgió un nuevo problema: como planificar y pensar a largo plazo para hacer una mejoría total del camino lleva tiempo, dejamos de pasar por los caminos, ante lo cual los vecinos se pusieron exigentes y nos empezaron a decir que teníamos que ir, porque antes ellos llamaban y nosotros íbamos. Pero la realidad era que estábamos planificando, tal como nos lo habían exigido en un primer momento.
Ahí es donde la entidad rural tiene que calmar al productor y explicarle cómo va a ser el proyecto, que es a largo plazo y que requiere planificación, rigor científico, tecnología, asesoramiento y profesionalismo. Hay que explicarle que enfocar la atención en eso va a implicar que no podamos estar todos los días apagando los fuegos del 0-800 como antes. Ese es el debate que tenemos en este momento, no sólo en Las Flores, sino en todos los distritos.
Es necesario entonces que las entidades ruralistas frenen al productor para hacerle entender que no se trata de demandar por demandar. Es importante que se defiendan los derechos del productor, pero éste tiene que ser consciente y lógico de lo que reclama. Y entender de una vez por todas que vamos por el camino que vamos. Para tener caminos que duren para toda la vida, tenemos que acompañarlos todos y ser el sostén de ese objetivo.
Planifiquemos a futuro enserio. Tratemos de apagar los incendios más grandes, pero estemos comprometidos en ese lineamiento todas las entidades ruralistas, todos los estados municipales, el estado de la provincia, pero sobre todas las cosas, el que tiene que estar comprometido es el productor.

Intendente de Lobos: Jorge Oscar Etcheverry
La problemática de los caminos rurales es grave, o al menos lo ha sido hasta ahora. Coarta el derecho a la educación, a la salud y, sobre todas las cosas, coarta el derecho a la producción, que es lo que mantiene a las otras dos cosas.
Yo vivo a 45 km de Lobos y transito los caminos rurales todos los días. Celebro este taller. Es muy importante que se lleve a cabo, para que todos tengan el compromiso y el conocimiento de lo que hay que hacer. Todos somos parte de una misma sociedad y hay que empezar a trabajar distinto.
Pero también tenemos la satisfacción de haber transitado un año como el pasado, que fue el segundo año en el que más llovió en los últimos 100 años, y en los últimos 15 años tuvimos el mejor índice de mantenimiento de los caminos rurales. Y eso ha sido por el trabajo que se ha hecho en el campo. Fue algo difícil porque estaba deplorable. Ya están listos casi todos los troncales y faltan los secundarios. Hay que seguir trabajando.