Se realizó el Foro de Seguridad Vial 2018

Organizado por Autopistas del Sol y Autopistas del Oeste, y con el apoyo de Abertis, del Foro de Seguridad Vial 2018 participaron el Sr. Andrés Barberis, presidente de Autopistas del Sol y Autopistas del Oeste; el Ing. Javier Iguacel, administrador general de la Dirección Nacional de Vialidad (DNV); el Lic. Juan José Méndez, secretario de Transporte del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires; el Sr. Alberto Escobar, gerente de Movilidad y Políticas Públicas de Automóvil Club de Chile, y miembro de la Comisión Mundial para las Políticas Públicas de Movilidad de la FIA (Federación Internacional del Automóvil); el periodista Hugo Palamara, presidente de APTTA (Asociación de Periodistas de Tránsito y Transporte); el Sr. Philippe Fenain, director de Operaciones y Calidad de Abertis; el Sr. Gustavo Brambati, subgerente de Seguridad Vial del CESVI (Centro de Experimentación y Seguridad Vial); la Lic. Verónica Heler, directora nacional del Observatorio Vial de la Agencia Nacional de Seguridad Vial; el Sr. Víctor Stephens, director de Política y Seguridad Vial de la provincia de Buenos Aires; y el Sr. Daniel Failo, gerente de Explotación de Autopistas del Sol y Autopistas del Oeste, a cargo de la Operación de Seguridad Vial.

PALABRAS INICIALES
En el acto de apertura, encabezado por el Sr. Andrés Barberis y el Ing. Javier Iguacel, se hizo especial hincapié en la importancia de realizar este tipo de Foros para debatir la participación pública privada en la búsqueda de un enfoque multidisciplinario sobre los aspectos que intervienen en la prevención y disminución de la accidentología vial.
“Quiero agradecerles a todos por haber venido a este primer Foro de Seguridad Vial; y digo el primero porque nuestra intención es hacer un foro anual, más grande y que se convierta en un escenario donde podamos debatir sobre todos los temas relacionados con la seguridad vial”, inició Barberis en sus palabras preliminares. Luego, agregó que “debemos generar una cultura que se traduzca en nuestros días y lograr tener una disminución de los accidentes y la gravedad de los mismos”. Por último, remarcó que “estamos haciendo este Foro porque para Abertis, Autopistas del Sol y Autopistas del Oeste, la seguridad vial es un compromiso, una pieza elemental y muy relevante para nuestras autopistas”.
Por su parte, el Ing. Javier Iguacel resaltó que “hay una palabra clave y es ´cuidémonos´. Cuando miramos lo que estamos haciendo y todo lo que vamos a hacer en materia de infraestructura vial, con mucho esfuerzo, para lograr cambiar las rutas que hoy tenemos, eso es lo que remarcamos”. Y luego agregó, “estamos transformando la red vial efectivamente, y nuestra visión es la duplicación de autopistas, hacer en cuatro años lo que no hicimos en 60. Queremos llegar a tener a todas las grandes ciudades conectadas por autopistas y tener rutas seguras con sus diseños inteligentes”.
Remarcando el lema “Cuidémonos”, Iguacel dijo que “la situación vial debe ser optimizada” y aseguró que su misión es “la reubicación de las autopistas”.

PREVENCIÓN Y SEGURIDAD VIAL
Por su parte, el secretario de Transporte del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Juan José Méndez, destacó la labor que llevan a cabo a fin de “hacer del transporte público la mejor opción para movilizarnos”. Para ello, buscan elevar el nivel de servicio, la calidad y generar opciones de traslado económicas, ambientalmente sostenibles y seguras. Siguiendo esa línea, explicó que esta política tiene como principal objetivo garantizar el acceso al trabajo, salud, educación y al ocio. Asimismo, indicó que según estadísticas, ocho de cada 10 personas utilizan un transporte público como medio, y que a ese número, se adhiere un 55% de los tres millones de individuos que diariamente visitan la región; el 45% restante se desplaza en un automóvil particular.
Méndez aseguró que el eje del Plan de Movilidad Sustentable que desarrollan es “diseñar ciudades para las personas”, lo cual significa ubicarlas siempre “en el centro de toda política pública”. Por tal motivo, dadas las dificultades para acceder a todo aquello que ofrece la ciudad, señaló que, junto con el jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, asumieron los principios de la Visión Cero, cuyo lema es “ningún siniestro vial es admisible”. Además, dijo que el objetivo de su gestión es “reducir un 30% las víctimas fatales, por lo cual, comenzamos a gestionar con una serie de indicadores y elementos que no teníamos tan consolidados”. El primero se trata de la creación del Observatorio de Seguridad Vial, encargado de estandarizar estadísticas, que implica muchísimas interacciones; la más relevante se da con la Agencia Nacional de Seguridad Vial, a fin de que todos en el país discutan las mismas cifras, recolecten datos de igual modo, y entiendan el impacto de cada una de las políticas públicas que se desarrollan. En segundo lugar, con los organismos de la Ciudad; el sistema de Salud Pública, el Same, entre otros. “Existían diferentes estadísticas, y hasta la actualidad, al cerrar cada año, debemos realizar un recorrido por la Justicia que investiga los siniestros viales para corroborar que todas las causas de muertes en el espacio público relacionadas a siniestros viales estén tanto en los registros de la policía como en los del sistema de salud, y no necesariamente coinciden”, aseveró, y explicó que esta problemática se extiende a lo largo del país. Sobre cuál es el mayor grupo de riesgo, señaló a los motociclistas, que “por primera vez, sobrepasan a los peatones”. Por esa razón, aseguró están gestionando, junto a cinco municipios de la región metropolitana, y adhiriendo a otros para que se sumen al plan de seguridad vial.
El Secretario de Transporte del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires destacó también los cuatro ejes de trabajo que estructuran al Plan de Seguridad Vial: infraestructura, para prevenir siniestralidades; legislación y control; y las últimas dos, donde se entrecruza el rol del Estado, el del sector privado y el de la ciudadanía general, que comprende la concientización y el compromiso ciudadano.
Méndez informó, además, que en conjunto con el Ministerio de Educación, trabajan para elevar el nivel de visibilidad de los barrios en los que hay escuelas, modificando el diseño de las sendas peatonales y la red de ciclovías: “Cuando comenzamos en 2009, uno de cada tres hogares de esta ciudad contaba con una bicicleta, y la misma era utilizada para fines recreativos. Asimismo, el 70% de los desplazamientos no superaban los cinco kilómetros de distancia. El 90% de los encuestados contestaba que no consideraban la bicicleta como medio de transporte por inseguridad vial. A raíz de ello, desarrollamos una red de ciclovías protegidas e infraestructura para el ciclista con estándares de seguridad. De 20.000 viajes diarios que se realizaban en 2009, hoy se llevan a cabo más de 240.000. Ese número de personas, anteriormente ocupaban un lugar en un colectivo, un subte o un automóvil particular”.
Entre las labores que están ejecutando, destacó además, el trabajo de las organizaciones civiles, el programa Sube y Baja, el ordenamiento del ingreso y egreso de las escuelas, los agentes de Tránsito, la articulación de acciones de seguridad vial, la educación vial, la colaboración, campañas masivas en conjunto con Naciones Unidas y con el equipo de Comunicación de la Ciudad y un programa de articulación publico privada con empresas, ONGs y instituciones educativas a fin de promover estas buenas prácticas.
Por otro lado, Alberto Escobar, gerente de Movilidad y Políticas Públicas de Automóvil Club de Chile, definió a la seguridad vial como “un conjunto sistémico complejo”. Y explicó que para alcanzar la educación vial, es necesario crear hábitos. “Actualmente, existen 120 milones de conductores en el mundo, y de ellos, 1.300.000 personas mueren al año en los caminos y carreteras”, remarcó. Y agregó que “ni el mejor ni el peor camino nos puede salvar. Es una problemática mucho mayor. Los culpables somos todos; las autoridades, los especialistas, y son diversos los factores que confluyen; uno de ellos son los automóviles”.
Al mismo tiempo, aseguró que en Chile, los peatones son la primera fuente de siniestralidad con el 36%. “Gracias a las autopistas, la situación se optimizó, sin embargo, aunque allí las autovías son cada vez más seguras, nuestros conductores y peatones son peligrosos. Por otro lado, la violencia vial es enorme en ese país. En Latinoamérica, llevamos a cabo malas prácticas permanentemente, tanto la gente como los vehículos. Tenemos la mala costumbre de desprestigiar las políticas públicas”, sentenció Escobar.
Por su parte, Hugo Palamara, presidente de APTTA (Asociación de Periodistas de Tránsito y Transporte), explicó que su labor consiste en notificar a los usuarios de carreteras sobre el estado en que se encuentran las vías, de modo que estén anticipados: “Contamos con voceros, que a través de Autopista del Sol, nos envían mensajes continuamente para informarnos qué está ocurriendo en la autopista. Por lo tanto, ante un siniestro vial, la persona sabe que va a encontrar una demora”. Y resaltó, que su valor agregado refiere a poder brindar, en los informativos, alguna recomendación vial.
En tanto, Philippe Fenain, director de Operaciones, Calidad y Seguridad de Abertis, manifestó cuál es la ambición de la firma: “lograr cero fatalidades en nuestras carreteras”. Para ello, aseguró estar gestionando infraestructuras en autopistas para optimizar con el objetivo de optimizar su calidad.

PRÁCTICAS Y SOLUCIONES
Por otro lado, Gustavo Brambati, subgerente de Seguridad Vial de CESVI (Centro de Experimentación y Seguridad Vial), señaló que llevaron a cabo un estudio a través del cual pudieron determinar que el 24% de los conductores superan las velocidades máximas durante horas en las que no se suele concentrar gran cantidad de automóviles. “Cuando esto sucede, los vehículos vulneran aquello que se invierte en seguridad”, explicó.
A su vez, Verónica Heler, directora nacional del Observatorio Vial de la Agencia Nacional de Seguridad Vial sostuvo que el objetivo principal del órgano es la reducción de la tasa de siniestralidad en el país. “Somos una agencia nacional con competencia específica para trabajar en gestión y acción concreta en rutas nacionales, en control y fiscalización, y en la articulación con provincia, municipios, y otros actores a fin de que este plan de seguridad cuente con sus socios, replicaciones, articulaciones y coordinaciones en todo el territorio”, precisó. En esa línea, planteó la necesidad de “trabajar fuertemente en la coordinación”.
Heler definió a la seguridad vial como “multicausal, multidisciplinaria y multisectorial” y remarcó que por lo tanto, la respuesta debe comprender estas aristas: “No alcanzan las acciones sencillas y aisladas. Debemos superarnos”.
La Directora Nacional del Observatorio Vial expuso, a través de un informe, una serie de datos estadísticos que brindan un panorama sobre la actual situación de la seguridad vial. En el mismo, señaló los factores de exposición; parque y población, que según explicó, afectan directa e indirectamente todas las acciones que se puedan llevar a cabo. A su vez, dijo que en Argentina, el parque del Automóvil es de gran magnitud, aunque la moto incrementa cada vez más el suyo. “El norte del país se encuentra afectado por la problemática específica de las motos”, detalló.
En términos de métodos de seguridad de los conductores argentinos, indicó que, según un estudio observacional realizado en 2016, el 43% de los autos no viajan con sus pasajeros protegidos. En cuanto al casco, aseguró que solo es utilizado por el 60% de las personas. Por otro lado, siete de cada 10 niños se trasladan sin el Sistema de Retención Infantil (SRI). Con respecto al número de víctimas fatales, destacó que se producen alrededor de 5.000 muertes por siniestros en el año. “Del 100% de los que ocurren en Argentina, el 95% sucede en las ciudades, que termina con la vida de casi el 60% de aquellos que sufren el accidente”, manifestó.
Heler también arrojó que la mayor cantidad de víctimas fatales son hombres jóvenes de entre 15 y 34 años, que representan el 44%. Asimismo, explicó que a nivel nacional, el grupo con mayor peso relativo de víctimas son los ocupantes de los autos porque “en Argentina, el parque automotor es el más grande”. A ese, lo secunda el de las motos, que “es una de las problemáticas que tenemos”. Por otra parte, indicó que “en términos absolutos, la cantidad de muertes y siniestralidad está concentrado; tiene que ver con los flujos, el parque, el tráfico, etc. El norte argentino cuenta con las tasas más bajas y débiles en lo que respecta a seguridad vial”.
Por otro lado, sostuvo que en comparación con otros países de la región latinoamericana, la tasa de mortalidad no es mayor. Sin embargo, al referirse al uso de métodos de seguridad, aseguró estar por debajo de los niveles de otros territorios.
En tanto, Víctor Stephens, director de Política y Seguridad Vial de la Provincia de Buenos Aires, aseguró que la provincia trabaja a modo de Agencia de Seguridad Vial: “Debemos coordinar las gestiones con las 135 municipalidades de la región”. Además, destacó que se encargan de controlar las rutas provinciales y nacionales, y que cuentan con un pequeño puerto de control.
A su vez, adelantó que comenzarán a trabajar en un plan de seguridad vial provincial para el área de AMBA (Área Metropolitana de Buenos Aires). Y comentó que se encuentran coordinando con CABA, Nación y la Agencia de Seguridad Vial, que brindará capacitación a los 1.500 inspectores de los municipios. “Nosotros contamos con dos secciones muy diferenciadas: por un lado, el Conurbano, cerca de la Ciudad de Buenos Aires, con la problemática de las motos; en CABA se utiliza por asuntos laborales, mientras que en el interior, para transporte familiar, debido a la escasez de otros medios de movilidad”, explicó.
Stephens informó también que “la Gobernadora nos dio una orden clara respecto al ordenamiento de los cinemómetros. La provincia cuenta con aproximadamente 500 radares de control de velocidad, entre los provinciales y los municipales. Recientemente, realizamos una auditoría de cada uno, y corroboramos si cumplían con las condiciones que impuso Vialidad Provincial. Creemos que vamos a disponer de un mapa exacto de los radares, que hoy representa un tema complejo”.
Asimismo, habló acerca de un plan para rutas y autopistas de la Provincia de Buenos Aires, para el que aseguró estar trabajando en conjunto con Vialidad Provincial, apoyados por la Nacional: “Instalaremos los cinemómetros, de manera urgente, en los lugares que Vialidad nos marcó como riesgosos, y en los que les llevará tiempo adaptar la infraestructura”.
Por último, Daniel Failo, gerente de Explotación y Autopistas del Sol y Autopistas del Oeste, a cargo de Operación de Seguridad Vial, comentó acerca del observatorio que llevaron a cabo en sus carreteras a través del plan estratégico que realizó la corporación Abertis. Y desarrollaron otro tripulado con la ayuda de CESVI y un equipo suyo. El estudio consistió en circular por las autopistas y observar el comportamiento de los conductores; tanto el uso de intermitentes, como la distancia de seguridad, la velocidad y la utilización debida del carril. Desde el observatorio, según explicó, analizaron la cantidad de personas que utilizan el cinturón y, también, el celular.
Failo explicó que la Dirección Provincial de Seguridad Vial dispone de 20 inspectores, sin embargo, trabajan con la Policía de Seguridad Vial; “ese escalafón, actualmente posee 1.512 efectivos en la calle, aunque depende del Ministerio de Seguridad”, comentó, y agregó que de todos modos, coordinan actividades con ellos, así como con las municipalidades, y con la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA). En esa línea, informó que CABA está ejecutando un plan de seguridad para las motos, y que al ser una cuestión que involucra a la provincia, “incorporaremos a 15 municipios nuestros. Llevaremos a cabo actividades de concientización, capacitación, toma de datos, y intentaremos crear una mesa de labor en cada uno, a fin de integrar a todos los actores relacionados con el uso de este rodado y, de esa manera, poder evaluar la problemática local”, especificó.
La observación, que se extendió durante una semana, no solo comprendió al accionar de los conductores, sino también al del acompañante y los pasajeros que viajan en los asientos traseros. “En nuestras autopistas, la velocidad máxima son 130 kilómetros por hora para vehículos livianos, mientras que los pesados tienen permitido alcanzar los 90. En este sentido, detectamos que la media durante todo el día fue de 94,4 en el caso de los autos livianos. Asimismo, observamos que entre las 12 de la noche y las seis de la mañana, los ligeros superan ampliamente los 130 y los otros exceden los 80”, comentó Failo, y conlcuyó que las más elevadas se registraron durante el sábado en horarios nocturnos. En tanto, explicó que el 15,3% de los rodados livianos sobrepasa la máxima de 110, al mismo tiempo que el 37,4% de los pesados excede la permitida de 80.
En cuanto al uso de intermitentes, mencionó que el 25% de los conductores estudiados avisa que cambiará de carril. Con respecto a la distancia de seguridad, indicó que “cuando uno viaja a 100 kilómetros por hora, cada segundo equivale a 27 metros, por lo cual, se debe ir a una distancia mínima entre vehículo y vehículo; el 97% no lo respeta”. Por otro lado, resaltó que el 8,4% supera los límites de velocidad y no obedece las distancias mínimas; el 15% circula a menos de dos segundos del automóvil que tiene adelante, cuando es necesario alrededor de cuatro.
Con respecto al uso del cinturón de seguridad, Failo expresó que si bien, se observaron avances en el comportamiento del conductor, “todavía no hay conciencia en los pasajeros acompañantes”. En esa línea, arrojó que el 59% de los que manejan utiliza el cinturón; el 51% de los que acompañan también, el 33% de aquellos que viajan detrás del piloto lo usa, y se observó el mismo porcentaje en los que se ubican del lado contrario. “Es decir, que el 70% de los pasajeros que circulan a 130, lo hacen sin protección”, concluyó.
Al referirse al teléfono móvil, señaló que los resultados no fueron alarmantes: solo el 15% lo utiliza.

PALABRAS FINALES
A modo de conclusión, Andrés Barberis destacó la importancia de las diversas temáticas que se abordaron a lo largo del foro, como la creación de políticas públicas, la necesidad de unificar datos, de llevar a cabo hábitos de seguridad, entre otras: “Tienen que contribuir a generar conciencia y cultura”.