“Tenemos que encontrar el equilibrio justo para mantener los caminos sin que se vea afectada la producción”

El Sr. Ramón José Capra, intendente de General Alvear, dialogó con Revista Vial acerca del estado actual de los caminos del distrito. También expresó la relevancia que tiene el sector agropecuario en la región e hizo hincapié en la importancia que tiene la capacitación del personal que manipula las maquinarias.

-¿Cuántos caminos rurales hay en General Alvear?
Ramón José Capra: En el distrito son 1.300 km de caminos de tierra. No es poco. Los mismos se expanden hacia distintos sectores. Y además, somos linderos con ciudades como son Tapalqué, Bolivar, 25 de Mayo, Saladillo y Las Flores.

-¿Y cuentan con la maquinaria necesaria para el mantenimiento de los caminos?
R.J.C.: En los últimos 14 meses hemos comprado varias máquinas nuevas: dos motoniveladoras, una retroexcavadora y una cargadora. Pero, lamentablemente el camino de tierra es muy ingrato. Después de arreglarlo, con una lluvia y el tránsito de los camiones, se vuelve a romper.

-¿En qué condiciones generales se encuentran hoy los caminos rurales de Alvear?
R.J.C.: Hemos tenido una gran crecida en diciembre y enero, que fue causada por fuertes precipitaciones que usualmente vienen en invierno. Actualmente, estamos reparando todo el daño ocasionado y gestionando siempre. Viajo mucho a La Plata y tengo muchos conocidos en la parte hidráulica y he conseguido una importante cantidad de tubos que nos han ayudado mucho como complemento a los que compramos.

-¿Realizan algún control de carga?
R.J.C.: Sí, estamos haciendo controles de carga junto a Vialidad. El límite son 31.000 kg. Salvo algunas excepciones, se está cumpliendo bastante bien. De todas formas, lo principal para que los caminos no se rompan es no transitar cuando llueve, cuando los caminos no están en condiciones de transitabilidad.

-¿Qué importancia tiene el sector agropecuario?
R.J.C.: Muchísima. La producción del distrito es en un 30% agrícola y en un 30% ganadera. Tenemos granjas avícolas y granjas de porcinos, además de algunos feedlot. Cuando hay cosecha, los camiones rompen todo. Pero cuando llueve por tres o cuatro días, no se puede dejar de entrar a la hacienda. Hay que entrar igual, ya que de otra forma ese ganado pierde kilos y la persona que lo está engordando pierde plata.
Es por eso, que tenemos que encontrar el equilibrio justo para mantener los caminos sin que se vea afectada la producción, que en definitiva vuelca todo el dinero en General Alvear. Y además del pequeño productor, que más que nadie compra lo que necesita en el mercado local, lo cual genera que el comercio interno se mueva.
De todas formas, en general tenemos bastante bien los caminos. Comparados con pueblos vecinos puede verse claramente. Las comparaciones son malas, pero a mí me gusta comparar, porque de esa forma podemos ver el valor del tiempo que nosotros invertimos en nuestros caminos.

-¿Qué porcentaje del presupuesto con el que cuenta la gestión le dedican a los caminos rurales?
R.J.C.: El año pasado gestionamos una ordenanza que estableció que el 10% de la recaudación de la tasa vial anual sea destinado a la compra de maquinarias. Con el dinero aportado por la gente, hacia fin de año compramos una motoniveladora nueva, y en marzo de este año compramos otra. El productor agropecuario está al tanto de que con su aporte se generan estas compras, las cuales aportarán al mejoramiento de los caminos que va a transitar todo el año.

-¿Qué grado de relevancia tiene para ustedes el buen estado de los caminos rurales?
R.J.C.: Es muy importante. El movimiento de las ciudades como Saladillo y Alvear está representado en el sector rural. En los comercios por ahí no se dan cuenta de lo que moviliza el campo. Alvear es un partido que genera 150 mil terneros por año. Y si se multiplica ese número por los 10 o 12 mil pesos que vale cada ternero, ahí uno puede darse cuenta de la importancia que tiene esa producción en el comercio local.
Cualquier productor de la zona, cuando vende la hacienda no se compra un yate o una casa en Punta del Este. Se compra una camioneta para trabajar, un molino, herramientas o lo que necesita para el campo. Siempre está pensando en poder generar una cosa nueva y en vivir mejor. El que puede, muchas veces, lleva la línea de luz hasta su campo para seguir produciendo mejor.
Es una lucha pero es muy lindo. Yo mismo soy productor agropecuario, por eso lo expreso de esta forma. Ahora que soy el intendente de General Alvear, mi hijo quedó a cargo de la actividad agropecuaria.

-¿Cómo fue el traspaso de ser un productor agropecuario a tomar la intendencia?
R.J.C.: Es casi lo mismo. Lo importante es que hay que saber administrarse. No soy un productor de grandes extensiones de campo, pero tanto allí como en la intendencia la administración es todo. En todo sentido: en lo micro y en lo macro. La municipalidad es algo muy grande pero hay que saber cuidar el dinero como si fuese de uno o más, porque es dinero de la gente.
Vivo sobre la ruta, estoy a 11km de Alvear y voy a la municipalidad todos los días a las siete de la mañana y a la tarde me vuelvo a mi casa. Qué lindo sería que la gente le dedicara más tiempo y más atención al campo, porque es un gran generador de mano de obra. La cosecha genera trabajo desde que arranca con la siembra. El camionero, la persona que pesa en la balanza, el fumigador. Todo está relacionado con la producción. Eso genera, tanto en Alvear como en cualquier distrito, un despegue importante.

-¿En qué punto aún hace falta insistir para que mejore la situación de los caminos rurales de los distritos de la provincia?
R.J.C.: En nuestros distritos se van jubilando personas que han trabajado toda la vida arriba de una motoniveladora, una retroexcavadora o de una cargadora; y cuando hay que reemplazarlo es muy difícil, ya que los chicos no están perfeccionados hoy en día como para trabajar en eso. Cuando se toma a una persona, se intenta que sea joven para poder formarla. Por lo tanto, un punto clave a seguir trabajando es el de las capacitaciones del personal. Esto es muy importante porque la maquinaria hoy en día vale mucho. Una retroexcavadora vale cerca de 6 o 7 millones de pesos. No puede subirse cualquiera que no sepa manejarla. Capacitar a quien la vaya a manejar es una forma de cuidar la maquinaria.

–¿Cómo capacitan a su personal?
R.J.C.: Cuando se compra maquinaria, la misma concesionaria suele dar algunas instrucciones, pero no es lo mismo que el trabajo de campo. La teoría es valiosa, pero la práctica es lo más importante. Sería muy importante que podamos dar cursos para la gente del corralón.

-¿Necesitan comprar más maquinaria?
R.J.C.: La maquinaria cuando abunda no daña, como dice la expresión. Realmente necesitaríamos una o dos motoniveladoras más. Siempre es bueno tener maquinaria nueva. Sobre todo cuando se tienen máquinas con varios años, como algunas de las que tenemos en el distrito.