VIALIDAD COMO HERRAMIENTA DE DESARROLLO SOCIAL

La Dirección Provincial de Vialidad de Santa Fe trabaja para garantizar la transitabilidad en las rutas.

A través de la gestión que lidera el Ing. Juan José Bertero en la provincia de Santa Fe, se implementaron directrices en la política vial para cumplir con la premisa de garantizar la transitabilidad en todo el territorio.
Una de las herramientas fundamentales que la repartición posee a lo largo y ancho de la geografía provincial son sus nueve delegaciones zonales, las cuales, mediante la política de fortalecimiento de las mismas y un plan de acción coordinado que permite la interacción de las zonas para trabajar en los caminos, se obtuvo como resultado una fuerte presencia en el territorio para atender de manera inmediata y efectiva las diferentes problemáticas que se fueron presentando.
Esta directriz de trabajo es en primera instancia, parte del reposicionamiento de Vialidad Provincial que se está llevando adelante como gestión de Gobierno, pero también se complementa con otras políticas de administración de la DPV que cumplen fundamentalmente con la premisa de garantizar transitabilidad.
Dentro de esas políticas se encuentra incluido el Nuevo Plan de Control de Cargas, el cual se encolumna en las acciones de mantenimiento de las rutas provinciales. Para llevar adelante este control se constituyeron diez patrullas móviles, una dependiente de cada delegación zonal y una de la sede central en Santa Fe.
Con este nuevo plan el transporte de carga con exceso de peso no sigue circulando. Los operativos son rotativos y sorpresivos; y se organizan con el personal de la DPV, Seguridad Vial y fuerzas de seguridad pública.

CONTROL DE CARGAS
“Desde el Organismo se implementaron acciones que permitieron ampliar la mirada y el concepto de desarrollo productivo y social de una región, que va más allá de la construcción de una ruta o camino. Siempre la intervención de Vialidad en los caminos trajo beneficios a la producción, a la educación y a la salud, pero quedaba enmarcado sólo a lo que el camino podía aportar”, indicó el Ing. Bertero.
La actual conducción de la DPV desarrolló el plan piloto para el ripiado de caminos de la cuenca lechera. En esta nueva y experimental modalidad de convenios, Vialidad centraliza la compra del material para el ripio y su transporte desde las canteras (Córdoba y Santiago del Estero) los realiza vía tren a los diferentes centros de acopio establecidos en el recorrido del ferrocarril, evitando de esta manera que los camiones circulen por las rutas y optimizando costos.
Una vez llegado el tren al centro de acopio (estación de tren), las comunas retiran la cantidad de piedra establecida en el convenio con sus camiones.
“De esta manera, más allá de la construcción de los ripios que tienden a favorecer a la producción tambera de la zona, produce un impacto social que se vislumbra en la reactivación de las estaciones de trenes, pilares fundamentales de la creación de varios pueblos, y se genera trabajo que ocupa mano de obra local, mediante los camiones que trasladan la pierda desde el centro de acopio hacia la comuna”, remarcó.

BANQUINAS LIBRES
Otro factor de desarrollo e integración social articulado a través de la Dirección Provincial de Vialidad fue el que se generó a partir de la prohibición de sembrado en zona de caminos. La resolución 094/2012 prohíbe la utilización con fines agrícolas de las banquinas de las rutas provinciales en todo el territorio santafesino, respetando las superficies que por razones de seguridad deben permanecer libres de obstáculos y facultando a las Jefaturas de Zonas de Vialidad a realizar la destrucción de todo tipo de cultivos existentes en el ámbito de su jurisdicción.
En este sentido el ingeniero afirmó: “Esta resolución cuenta con un complemento enmarcado en la Nº 508/2012 que establece no sólo los criterios y las formas de presentación para las excepciones, sino que también incluye el Manual de Procedimientos para el Ordenamiento de las intervenciones que se realicen en las zonas de caminos de las rutas provinciales, estableciendo los objetivos generales tendientes a:
* ofrecer normas de conductas para todas las personas involucradas en el uso de zonas de caminos.
* establecer principios de conformidad con las normas de seguridad vial y del derecho a un ambiente sano; y que las actividades relacionadas se lleven a cabo de forma responsable, teniendo en cuenta todos los aspectos biológicos, tecnológicos, económicos, sociales y ambientales pertinentes.
* establecer principios y criterios para aplicar las políticas viales encaminadas a la conservación de los ambientes involucrados y a la ordenación y desarrollo responsable del territorio.
* promover la contribución de la conservación de la biodiversidad a la seguridad alimentaria y a la calidad de la alimentación otorgando prioridad del uso de zonas de caminos a las necesidades de las comunidades locales”.
Dentro de los conceptos principales el Administrador manifestó que “buscamos que las rutas provinciales sean también corredores ambientales, con todo lo que ello significa e involucra en cuestiones sociales, económicas y ambientales”.