LA LÍNEA DE SUBTERRÁNEOS MÁS MODERNA DE AMÉRICA LATINA

La recientemente inaugurada Línea 4 (Amarilla) del Metro de San Pablo, Brasil, se caracteriza por contar con innovaciones tecnológicas que la convirten en un ejemplo de seguridad, comodidad y puntualidad para la región.

El 2 de septiembre de 2004 fue un día que marcó un hito en la ciudad de San Pablo. Aquel día se iniciaron formalmente los trabajos de construcción de la Línea 4 de Metro, que actualmente ya está en actividad y cuenta con particularidades tecnológicas únicas tanto para Brasil como para América Latina.

En la actualidad, esta línea cuenta actualmente con seis estaciones en actividad y, para 2014, se planea terminar las cinco restantes y alcanzar los 12.8 km de extensión finales, de forma de comunicar la Estación Luz con el distrito de Villa Sonia y transportar un millón de pasajeros por día.

La Línea 4 – Amarilla transportará en 2014, cuando se finalicen las 5 estaciones que se encuentran en construcción, a casi un millón de pasajeros diarios. Con capacidad para movilizar 1.500 personas por viaje, los trenes de ViaQuatro son de punta tanto en modernidad como en seguridad.Desde el Centro de Control se operan todos los trenes que circulan por la Línea 4.

Asimismo, se monitorean todos los coches de las formaciones. La separación física entre el andén y las formaciones ordenan el acceso a los trenes, a la vez que aumentan la seguridad impidiendo el acceso de las personas a las vías. Todas las estaciones de la Línea 4 están preparadas para brindar acceso total a las personas con movilidad reducida.

 

Características
Una de las características destacables de esta línea es que se trata de la primera asociación público-privada (PPP) realizada en Brasil para la construcción de una línea de Metro. En cuanto a la operación, también es la primera vez que una empresa privada (ViaQuatro) recibe una concesión por 30 años, con posibilidad de prórroga, tiempo en el que también se hará cargo de las inversiones que, entre sistemas, equipos, trenes y costos operativos, rondarán los 2.000 millones de dólares en 30 años.
Con capacidad para movilizar 1.500 personas por viaje, los trenes de ViaQuatro son de punta tanto en modernidad como en seguridad. Equipados con un sistema sin conductor, estos trenes de orígen coreano son manejados automaticamente desde un centro de control, lo que los hace uno de los más seguros del mundo. Por ese motivo, también están siendo utilizados por varia líneas de metro en Europa y Asia. Este sistema sin conductor también permite controlar la velocidad de los trenes según las necesidades, dando así mayor agilidad a la operación. Los intervalos entre trenes de la Línea 4 suele ser de 90 segundos entre una formación y otra, aunque este número puede reducirse a 75 segundos en situaciones especiales con alta concentración de tráfico. Entre las innovaciones técnicas de los trenes, también se destaca que vienen preparados para recibir y enviar señales telefónicas y de Internet, y cada coche está monitoreado por cuatro cámaras, registran bajos niveles de ruido en su interior, están equipados con aire acondicionado, son accesibles para personas con movilidad reducida y disponen de salidas de emergencia.
Asimismo, en lo relativo a los sistemas de seguridad, las estaciones de la nueva línea fueron equipadas con separaciones físicas de vidrio entre los andenes y las puertas de los trenes, lo que facilita y ordena el acceso de las personas a las formaciones.

Cobertura en red
Uno de los mayores beneficios de la Linea 4 es la integración con otras líneas del metro y con la Compañía Paulista de Trenes Metropolitanos (CPTM), volviendo a todo el sistemas de transporte de la ciudad una red equilibrada, inclusive en la tarifa de los viajes. Sin embargo, esta nueva generación de Metro que llega a Brasil de la mano de la Línea 4 cuenta con otros beneficios extras como bicicletarios en la mayoría de las estaciones, sitios en donde los pasajeros pueden dejar sus bicicletas para continuar el tramo en Metro, y retirarla al final de la jornada.
La Línea 4 está integrada con las tres principales líneas de la ciudad (1, 2 y 3), además de otras dos que están en proyecto, e integrada a terminales de ómnibus en las estaciones Faria Lima, Butantã, São Paulo-Morumbi y Villa Sônia, en una fase futura. Por su parte, la terminal de la Estación Butantã recibirá las líneas provenientes de la USP (Ciudad Universitária), Jardim Bonfiglioli y otros barrios que se localizan alrededor de la Autopista Raposo Tavares, además de líneas metropolitanas. De esta forma, se pronostica que, después de finalizadas las 11 estaciones, la línea 4 recibirá cerca de 970.000 pasajeros por día.
Existe además estudios para la implementación de una terminal de Buses de media capacidad integrada a la estación Villa Sonia, que recibiría líneas con destino al Valle de la Rivera (sur del estado) y a la Región Sur del país. Esta terminal representaría una economía de cerca de una hora de viaje (o más), relativa al descongestionamiento de los ómnibus por el tramo urbano de la Capital para el Terminal Rodoviário Tietê y el Terminal Rodoviário Barra Funda (interestatal) hasta el comienzo de la Autopista Régis Bittencourt, evitándose el tránsito de ómnibus por las vías marginales Tietê y Pinheiros, autopistas que poseen hoy tránsito congestionado en la mayor parte del día.

UN PROYECTO DE LARGA DATA
Planificada desde la década del ´40, el trazado de la Línea 4 estuvo presente en todos los estudios para la implementación del Metro en San Pablo desde entonces. Su trazado se consolidó en 1968, cuando se efectuaron los estudios iniciales para la implementación de la actual red de metro recibiendo, en aquella ocasión, el nombre de Línea Sudeste-Sudoeste. La misma, en forma de parábola, conectaría los barrios de Pinheiros y Sacomã, pasando por el Centro, cortando la línea Este-Oeste del Metro en las estaciones República y Pedro II. La consolidación del proyecto sucedió recién en 1993, cuando el primer proyecto básico fue elaborado, ya sin el tramo Sudeste, e incorporado a otras directrices de expansión del Metro y mejorías de los trenes metropolitanos. La construcción del Expresso Tiradentes, proyectado en la gestión del alcalde Celso Pitta y con el primer tramo entregado en 2007, reforzó aun más la intención de ser construida sólamente en el sector sudoeste de la ciudad, a partir de la Estación Luz.

Los bicicletarios, disponibles en todas las estaciones, permiten guardar con seguridad las bicicletas para coninuar los trayectos en Metro.