“PARA MEJORAR LA TRANSITABILIDAD EN LOS CAMINOS HACE FALTA UN MAYOR COMPLEMENTO CON LOS SISTEMAS FERROVIARIO Y FLUVIAL”

En esta edición especial, el ingeniero Arcángel José Curto, presidente del Consejo Vial Federal y administrador de la Dirección de Vialidad de la Provincia de Buenos Aires, ofrece una perspectiva del transporte y la vialidad en la Argentina.

 

 

¿Cómo evolucionó la provincia de Buenos Aires este año?
En el primer semestre del 2008, el conflicto entre el Gobierno y el campo, se trasladó a las provincias, lo que hizo que se suspendiera la realización y ejecución de nuevas obras. Por lo tanto, la primera mitad del año, se destinó a continuar las tareas que se iniciaron en 2007. Recién, en el segundo semestre, se normalizó la economía y las construcciones volvieron a tomar su curso. Para Buenos Aires, por ejemplo, se habían programado trabajos en lo que respecta a caminos agropecuarios, cuencas lecheras y a la parte ganadera. Sin embargo, luego de la decisión del Congreso, ese dinero no estuvo disponible para empezar los proyectos y hubo que reprogramarlos.
¿Cuáles son las mayores necesidades que tiene el sector?
En estos momentos, Argentina pasa por un furor debido al aumento de la producción y por la gran demanda generada por las condiciones internacionales. Si a esto, se le suma el incremento de personas que circulan por las rutas, muchas veces la infraestructura vial no alcanza para satisfacer la demanda. Por eso, para mejorar la transitabilidad hace falta complementarla con un buen sistema ferroviario y fluvial que permita organizarlo más y diagramar un país en función de varios transportes (Sistema Multimodal).
¿Qué acciones se toman al respecto?
Actualmente, se planifica un mejor ingreso al puerto de Buenos Aires para reducir los tiempos de los camiones. Pero, hay que tener cuenta que no es sencillo, porque está ubicado del otro lado de la ciudad, en sentido opuesto de donde proviene la mayor producción. Asimismo, sería muy importante contar con un tren eléctrico para los accesos. De esa manera, se lograría que más del 50% de las personas deje de utilizar su automóvil particular para trasladarse desde la provincia al centro y, al mismo tiempo, contribuiría a hacer más seguros los caminos.

PERSPECTIVAS
¿Cómo se maneja el presupuesto?
El problema que existe es que las inversiones nunca son las suficientes. En estos momentos, la vialidad actúa como un bombero, sólo acude a solucionar problemas puntuales. No obstante, hay un tema con el manejo de las divisas del Estado: lamentablemente, no siempre se destinan a los mismos sectores. Por ejemplo, un mes se designa a vialidad y luego, ese mismo dinero, va a la Salud. Si se cubrieran las necesidades sociales de vivienda, salud y alimentación, se podría hablar de una base, pero no ocurre y eso tiende en la macro planificación.
Como dato relevante se puede mencionar que en 1999 se distribuyeron, entre todas las provincias, 500 millones de pesos y en estos momentos se destinan 400 millones.
¿Cuál es la situación actual de la zona bonaerense?
Es difícil organizar una provincia tan grande como Buenos Aires en torno, únicamente, al transporte terrestre. La región está dividida en dos grandes sectores, por un lado el conurbano bonaerense y dos grandes ciudades como Mar del Plata y Bahía Blanca; y por el otro la región noreste (Ramallo, San Nicolás, Campana) con la parte siderúrgica y granelera. En el caso del conurbano no hay autopista que soporte la concentración del flujo de personas que se movilizan diariamente hacia la Capital Federal. Por lo tanto, si se quiere solucionar este acceso, se deben programar las obras viales con las tasas de crecimiento actual, de lo contrario, se saturarían antes de culminarse. Es casi imposible manejar un millón de vehículos que entran y salen casi a la misma hora.

MAYOR INSPECCIÓN
¿Hay alguna resolución con respecto al control de cargas?
En la provincia se trata de involucrar en el tema a los Intendentes por medio de convenios. La idea, es que junto con los Municipios, se realicen los controles, no sólo en la red pavimentada, que es la que se sufre en primera instancia, sino también en los caminos de tierra, ya que por el exceso de peso se rompen las alcantarillas y los caños, lo que deriva en problemas de desagüe y de acceso.
Por otra parte, se estudia un convenio con la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) a través del cual se instalarán algunas estaciones de pesaje fijas y otras móviles en base a un crédito del Banco Mundial. Para esto, se debe, primero, realizar un estudio de demanda y capacitar al personal.
¿Cómo se encara el tema de la seguridad vial?
Existe un proyecto de ley para crear una agencia provincial destinada a la seguridad. A nivel nacional, se trabaja de manera óptima con la Agencia Nacional del Ministerio del Interior. Actualmente, se intercambia información y se hacen interconsultas constantes. En tanto, en Vialidad de la provincia de Buenos Aires, tenemos la división de seguridad vial que posee mucha injerencia en estos asuntos, sobre todo en Municipios donde se participa desde la educación de quienes tramitan el registro de conducir, hasta las escuelas primarias y secundarias. Tenemos siete escuelas en donde se brinda esa educación vial.
No obstante, éste es un asunto que los resultados sólo pueden medirse a mediano y largo plazo. De todas maneras, se debe dividir el tema en dos partes: por un lado el gran Buenos Aires, con altos niveles de concentración de población; y por el otro el interior bonaerense, más controlable.
¿El Gobierno provincial ya implementó alguna medida?
El gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli, lanzó recientemente el proyecto Sin casco no hay nafta, una medida para que los motociclistas que no lleven casco puesto no puedan cargar combustible. Se trata de un elemento de persuasión para que la gente tome conciencia del peligro que corre. Además, se planea instalar más de 100 radares para controlar el exceso de velocidad y así moderar la inseguridad.
¿Los controles de alcoholemia resultan productivos?
Durante las dos semanas de vacaciones de invierno se realizaron campañas de prevención y concientización a través de los peajes, que es el lugar más directo de contacto con el usuario. Sin embargo, se trata de un problema cultural y si no se toma con seriedad que el conducir un auto o un camión en estado alcoholizado éste se transformaen un arma peligrosa, no vamos a reducir las cifras de siniestralidad vial.
¿Cuál es la perspectiva para el 2009?
Las expectativas son muy buenas porque las bases en cuanto a infraestructura son positivas. Tenemos una agenda de proyectos que si se logran financiar externamente (a través del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo), o con fondos propios, otorgarán la posibilidad de salir de los problemas a mediano plazo.

 

“PARA MEJORAR LA TRANSITABILIDAD EN LOS CAMINOS HACE FALTA UN MAYOR COMPLEMENTO CON LOS SISTEMAS FERROVIARIO Y FLUVIAL”

En esta edición especial, el ingeniero Arcángel José Curto, presidente del Consejo Vial Federal y administrador de la Dirección de Vialidad de la Provincia de Buenos Aires, ofrece una perspectiva del transporte y la vialidad en la Argentina.

 

 

¿Cómo evolucionó la provincia de Buenos Aires este año?
En el primer semestre del 2008, el conflicto entre el Gobierno y el campo, se trasladó a las provincias, lo que hizo que se suspendiera la realización y ejecución de nuevas obras. Por lo tanto, la primera mitad del año, se destinó a continuar las tareas que se iniciaron en 2007. Recién, en el segundo semestre, se normalizó la economía y las construcciones volvieron a tomar su curso. Para Buenos Aires, por ejemplo, se habían programado trabajos en lo que respecta a caminos agropecuarios, cuencas lecheras y a la parte ganadera. Sin embargo, luego de la decisión del Congreso, ese dinero no estuvo disponible para empezar los proyectos y hubo que reprogramarlos.
¿Cuáles son las mayores necesidades que tiene el sector?
En estos momentos, Argentina pasa por un furor debido al aumento de la producción y por la gran demanda generada por las condiciones internacionales. Si a esto, se le suma el incremento de personas que circulan por las rutas, muchas veces la infraestructura vial no alcanza para satisfacer la demanda. Por eso, para mejorar la transitabilidad hace falta complementarla con un buen sistema ferroviario y fluvial que permita organizarlo más y diagramar un país en función de varios transportes (Sistema Multimodal).
¿Qué acciones se toman al respecto?
Actualmente, se planifica un mejor ingreso al puerto de Buenos Aires para reducir los tiempos de los camiones. Pero, hay que tener cuenta que no es sencillo, porque está ubicado del otro lado de la ciudad, en sentido opuesto de donde proviene la mayor producción. Asimismo, sería muy importante contar con un tren eléctrico para los accesos. De esa manera, se lograría que más del 50% de las personas deje de utilizar su automóvil particular para trasladarse desde la provincia al centro y, al mismo tiempo, contribuiría a hacer más seguros los caminos.

PERSPECTIVAS
¿Cómo se maneja el presupuesto?
El problema que existe es que las inversiones nunca son las suficientes. En estos momentos, la vialidad actúa como un bombero, sólo acude a solucionar problemas puntuales. No obstante, hay un tema con el manejo de las divisas del Estado: lamentablemente, no siempre se destinan a los mismos sectores. Por ejemplo, un mes se designa a vialidad y luego, ese mismo dinero, va a la Salud. Si se cubrieran las necesidades sociales de vivienda, salud y alimentación, se podría hablar de una base, pero no ocurre y eso tiende en la macro planificación.
Como dato relevante se puede mencionar que en 1999 se distribuyeron, entre todas las provincias, 500 millones de pesos y en estos momentos se destinan 400 millones.
¿Cuál es la situación actual de la zona bonaerense?
Es difícil organizar una provincia tan grande como Buenos Aires en torno, únicamente, al transporte terrestre. La región está dividida en dos grandes sectores, por un lado el conurbano bonaerense y dos grandes ciudades como Mar del Plata y Bahía Blanca; y por el otro la región noreste (Ramallo, San Nicolás, Campana) con la parte siderúrgica y granelera. En el caso del conurbano no hay autopista que soporte la concentración del flujo de personas que se movilizan diariamente hacia la Capital Federal. Por lo tanto, si se quiere solucionar este acceso, se deben programar las obras viales con las tasas de crecimiento actual, de lo contrario, se saturarían antes de culminarse. Es casi imposible manejar un millón de vehículos que entran y salen casi a la misma hora.

MAYOR INSPECCIÓN
¿Hay alguna resolución con respecto al control de cargas?
En la provincia se trata de involucrar en el tema a los Intendentes por medio de convenios. La idea, es que junto con los Municipios, se realicen los controles, no sólo en la red pavimentada, que es la que se sufre en primera instancia, sino también en los caminos de tierra, ya que por el exceso de peso se rompen las alcantarillas y los caños, lo que deriva en problemas de desagüe y de acceso.
Por otra parte, se estudia un convenio con la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) a través del cual se instalarán algunas estaciones de pesaje fijas y otras móviles en base a un crédito del Banco Mundial. Para esto, se debe, primero, realizar un estudio de demanda y capacitar al personal.
¿Cómo se encara el tema de la seguridad vial?
Existe un proyecto de ley para crear una agencia provincial destinada a la seguridad. A nivel nacional, se trabaja de manera óptima con la Agencia Nacional del Ministerio del Interior. Actualmente, se intercambia información y se hacen interconsultas constantes. En tanto, en Vialidad de la provincia de Buenos Aires, tenemos la división de seguridad vial que posee mucha injerencia en estos asuntos, sobre todo en Municipios donde se participa desde la educación de quienes tramitan el registro de conducir, hasta las escuelas primarias y secundarias. Tenemos siete escuelas en donde se brinda esa educación vial.
No obstante, éste es un asunto que los resultados sólo pueden medirse a mediano y largo plazo. De todas maneras, se debe dividir el tema en dos partes: por un lado el gran Buenos Aires, con altos niveles de concentración de población; y por el otro el interior bonaerense, más controlable.
¿El Gobierno provincial ya implementó alguna medida?
El gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli, lanzó recientemente el proyecto Sin casco no hay nafta, una medida para que los motociclistas que no lleven casco puesto no puedan cargar combustible. Se trata de un elemento de persuasión para que la gente tome conciencia del peligro que corre. Además, se planea instalar más de 100 radares para controlar el exceso de velocidad y así moderar la inseguridad.
¿Los controles de alcoholemia resultan productivos?
Durante las dos semanas de vacaciones de invierno se realizaron campañas de prevención y concientización a través de los peajes, que es el lugar más directo de contacto con el usuario. Sin embargo, se trata de un problema cultural y si no se toma con seriedad que el conducir un auto o un camión en estado alcoholizado éste se transforma en un arma peligrosa, no vamos a reducir las cifras de siniestralidad vial.
¿Cuál es la perspectiva para el 2009?
Las expectativas son muy buenas porque las bases en cuanto a infraestructura son positivas. Tenemos una agenda de proyectos que si se logran financiar externamente (a través del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo), o con fondos propios, otorgarán la posibilidad de salir de los problemas a mediano plazo.