¿POR QUÉ NO HAY INCINERACIÓN EN GRECIA?

Cerca de 50 millones de toneladas de desechos son tratados térmicamente cada año, en alrededor de 400 planes de energía para residuos en Europa.

* Por Antonis Mavropoulos

En la Unión Europea (UE) los conceptos sobre desechos para energía, ya sea en forma de incineración de residuos o de aprovechamiento térmico de combustibles secundarios, son habitualmente elegidos como medio para cumplir los objetivos que se establecen para el manejo de residuos sólidos (SWM, por sus siglas en inglés).

Actualmente, cerca de 50 millones de toneladas de desechos son tratados térmicamente cada año en alrededor de 400 planes de energía para residuos en Europa.
Grecia es uno de los dos países que forman el núcleo inicial de la UE, antes de la última ampliación a países del este, que no incorpora el tratamiento térmico en los sistemas de tratamiento de residuos. Por lo tanto, ¿por qué no hay incineración si la utilización térmica se vuelve la principal tendencia?.
Existe un error sistemático al centrarse en la evolución de los métodos para residuos en los diferentes países y regiones. En la actualidad, los sistemas son cada vez mejores, es por ello que el debate por el fracaso de la cremación en Grecia (por lo menos hasta ahora) puede proporcionar conclusiones y sugerencias de un valor más general.
Este país no es un lugar uniforme: tiene áreas montañosas y cientos de islas, una alta tasa de sitios turísticos, pocas zonas rurales y ciudades altamente urbanizadas. Por otro lado, existen otras dificultades que se destacan a continuación.

UNA BARRERA HISTÓRICA
Ocurrieron dos esfuerzos importantes para introducir la producción de energía mediante residuos. El primero de ellos tuvo lugar a principios de los 90 en la isla de Zakynthos y fue un completo fracaso. Un pequeño y anticuado incinerador fue instalado y tras un breve período de prueba se cerró debido a los grandes costos operativos y los problemas ambientales.
A mediados de esa misma década, hubo otro intento de establecer una pequeña unidad del mismo tipo en la isla de Thira. Con una capacidad total de 15.000 toneladas por año de incineración, se previó que trabaje cerca de siete meses al año, mientras que los residuos no procesados serían almacenados hasta el próximo período. Aunque hubo un gran apoyo financiero de la UE, los municipios locales y el Gobierno nacional no fueron finalmente convencidos acerca de la viabilidad del proyecto. Esto se debió también a los elevados costos de explotación y a la limitada experiencia en proyectos similares.

PROBLEMAS POLÍTICOS
El inconveniente histórico más importante surge claramente de la eficaz prohibición de la incineración de sólidos que caracterizó la política gubernamental entre 1985 y el 2000. La principal motivación fue el alto costo y la falta de adaptación a la cremación dada las condiciones locales y nacionales. Estas posiciones políticas, en combinación con las actitudes de las ONG´s ecológicas en contra de la actividad, crearon una barrera política que no puede ser ignorada.
Actualmente, Grecia perdió la oportunidad de proporcionar una cantidad considerable de fondos para la integración de enfoques de manejo de residuos durante el tercer marco comunitario de apoyo. Con una sola excepción, sólo los nuevos basureros y estaciones de transferencia fueron elegibles. Se gastaron más de 440 millones de dólares entre el 2000 y 2006 con el fin de crear una capacidad total de vertido de 2.5 millones de toneladas anuales. Esto llevó a las autoridades de gestión de residuos a ampliar la capacidad de los basurales, aunque hubo una gran cantidad de ellos que fueron preparados para ser unidades de tratamiento.

COSTO DE VERTEDEROS
Grecia es el primer país de la UE en términos de dependencia de los basurales y el tercero en las cantidades absolutas de manejo de residuos sólidos. Esto significa que la mayor parte de los ciudadanos del país y las autoridades manejan los residuos en operaciones de muy bajo costo (en el rango de 12 a 52 dólares por tonelada).
Si se tiene en cuenta que los valores de incineración son entre 150 y 415 dólares por tonelada se hace evidente que los costos son un gran impedimento.
Con la excepción de dos centros metropolitanos (Áttica y Thessaloniki) la generación de residuos en el resto del país exige la instalación de pequeñas capacidades de las unidades de tratamiento de residuos, incluso si se refieren al ámbito regional. Sólo en los casos de gestión interregionales, o en las grandes regiones, las capacidades de las unidades pueden aumentar las tasas.

ADMINISTRACIÓN
Uno de los asuntos más graves es que todavía existe una falta de cumplimiento de las medidas de control y desarrollo institucional. Esta situación se traduce en enfrentar la legislación nacional del manejo de residuos más como un deseo y menos como una obligación.
En cuanto al marco legislativo, las especificaciones para las instalaciones de incineradores se desarrollaron en 1997 y, por lo tanto, no incluyen los últimos adelantos tecnológicos. El hecho de que incluso a nivel de la UE no se establecieron aún las normas para los combustibles secundarios restringe todavía más el potencial de producción de este tipo de combustible.
Otra de las cuestiones más importantes para el desarrollo integrado en Grecia es el problema de las autoridades de gestión de residuos, que actualmente son más de 40. Pocas de ellas están en condiciones de facilitar la integración de servicios de gestión, mientras que la mayoría se enfrenta a problemas técnicos, financieros y de capacidad institucional. Hay una necesidad de modernización de su estatus jurídico y la mejora de los recursos humanos con el fin de ser capaces de aplicar tasas rentables, desarrollar planes de negocio a largo y mediano plazo, y crear un marco de cooperación entre el sector privado y las compañías de residuos.

EL PAPEL DEL PBI 
Muchas veces se examinó la correlación entre el tratamiento de sólidos y el Producto Bruto Interno (PBI) de cada país. Con el fin de proyectar esta cuestión para la incineración, se tomó como muestra representativa a 31 países europeos y se graficó la correlación entre previsión de PBI de 2008 (en estándares de poder adquisitivo) y las prácticas de residuos (vertedero e incineración), en base a datos de la oficina Europea de Estadística (Eurostat). Los resultados se presentan en las figuras 1 y 2.
Aunque este análisis no se contará como una estadística oficial de adquisición de datos, es irrefutable que existe una fuerte correlación negativa entre el incremento del PBI y los vertederos. Esta tendencia es más evidente si los datos brutos para el vertido se sustituye de la media móvil (período de 6) como muestra la figura 1.
También es evidente que existe una relación positiva entre el crecimiento del producto bruto interno y la incineración. La tendencia es más evidente si los datos primarios para la cremación se sustituyen de la media móvil (período de 6) como se aprecia en la figura 2.
Hay muchas similitudes para la vinculación entre el desarrollo de tratamiento biológicos mecánicos y el PBI nacional. Aunque los datos existentes de los 31 países no están completos, se supone que habrá una relación positiva entre el incremento de éste y el sistema de tratamientos biológicos mecánicos.

EL CAMBIO DE CICLO
De la experiencia general, es evidente que todas las grandes cuestiones del tratamiento pueden estar vinculadas con el aumento del PBI, la política, la historia y cultura, y el know how. La visión de ciclo es el cambio propuesto para estos sistemas y se presentan gráficamente en la figura 3.
Este nuevo enfoque sirve como modelo para la mejor comprensión de los sistemas de manejo de residuos y su comportamiento histórico y evolución. Según el modelo, el PBI es el principal conductor de cambios e históricamente en cada nivel que le corresponde un manejo de sólidos. Algunos de ellos son mejores para el medio ambiente, y otros peores. El punto de interés es que la política, historia y cultura, y el know how, en combinación, generan una relación circular que define, por último, la modalidad que se aplicará.
El papel de la historia y cultura se discutió mucho, ambos se consideran como los principales factores influyentes en todas las decisiones relativas. Además, lo que es nuevo para el enfoque circular es el énfasis a los fracasos en lugar de la corriente principal de demostrar el éxito de los proyectos. La discusión acerca de problemas pasados y los esfuerzos infructuosos crea un medio mucho más eficaz para la re ingeniería de las autoridades del manejo de residuos y organismos gubernamentales.
La política es claramente el ámbito en el que más se puede hacer. El truco está en conducir a los políticos a centrarse en los verdaderos temas cruciales en vez de buscar únicamente los fondos de inversión. La aplicación de una estrategia, las prioridades, las condiciones de financiación, los planes de aplicación, la lucha contra la fragmentación, los sistemas de tarifación y el paso a paso del programa, son componentes claves para establecer una política eficaz.
Saber cómo el desarrollo y el fomento de la capacidad son, finalmente, los elementos esenciales para la creación del vínculo entre la política y la historia, sobre todo con el objetivo de crear nuevos ejemplos históricos que impulsen la creación de innovadoras tecnologías.
En lugar de esperar el crecimiento del PBI, el enfoque de ciclo indica que con impulsar medidas políticas y el desarrollo histórico-cultural, los cambios en los tratamientos son posibles. Hay muchos ejemplos en los que leves diferencias regionales resultaron en sistemas completamente diferentes.
Asimismo, la figura 4, describe la aplicación del ciclo en el problema de la incineración en países de bajos ingresos. La idea central es ampliarlo en la medida de lo posible, para crear modificaciones prácticas en relación y, por lo tanto, para obtener procedimientos preparados para utilizar, incluso, un menor crecimiento del PBI y pasara a un nivel más eficiente.

*Antonis Mavropoulos es vice presidente de la Asociación Helénica de Manejo de los Residuos Sólidos y CEO de la empresa griega EPEM S.A.