Tecnología y Seguridad Vial: ¿Carteles de Mensaje Variable o Celular?

*Por el Ing. Horacio Blot, consultor especialista en seguridad vial.

En distintos ámbitos se discute si la existencia de información de tránsito actualizada en el celular hace innecesaria la instalación y operación de carteles de mensaje variable (CMV) en las autopistas rurales y urbanas, así como en las arterias principales de las grandes ciudades.
Sin dejar de reconocer la importancia de la información que se proporciona en el celular a través de distintas plataformas o aplicaciones (Google maps, Waze, etc.), dado que permiten localizar el punto de destino, el camino con menos demora, el tiempo de viaje estimado, entre otras; se entiende que el CMV tiene claras ventajas sobre los servicios de tránsito basados en la Web, de acuerdo a las siguientes consideraciones:

1. Información de seguridad: un CMV permite anticipar y explicitar las posibles condiciones de riesgo sobre la carretera que se producen en los tramos próximos: condiciones climáticas adversas (niebla, lluvia, nieve, hielo en calzada, inundación, etc.), accidentes, trabajos en calzada, interrupciones por manifestaciones, etc., indicación con precisión del tramo donde se localiza el problema e inclusive sugerir el comportamiento a adoptar.
2. Indicaciones al usuario: un CMV puede indicar la velocidad más conveniente para un tramo, en base a las condiciones en prevalecientes de tránsito y calzada, pudiendo en casos extremos, hacerla obligatoria (por obras, accidentes, condiciones climáticas, etc.). También puede sugerir itinerarios alternativos, estimar tiempos de viaje o demoras, aconsejar la salida de la carretera por niebla cerrada o advertir sobre la clausura temporal de un tramo de la vía, etc.

 

3. Predicción de eventos: además de proporcionar información en tiempo real, un CMV permite informar anticipadamente sobre eventos programados para los próximos días, tales como el cierre de un tramo por obras, eventos deportivos, concentraciones previstas, etc. Muy útiles para los usuarios frecuentes, principalmente en zonas urbanas, pero también para informar pronósticos de lluvia, nieve, granizo en las próximas horas. Por tanto, la pregunta que debemos hacernos es: ¿Cómo puede un GPS anticipar eventos programados?
4. Confiabilidad de la información: los mensajes que se dan por medio de un CMV están 100% bajo el control del concesionario. Las informaciones de tránsito proporcionadas por los servicios de Internet pueden ser incorrectas o comprometidas (piense en la posibilidad de un ataque de hackers). Este es un riesgo adicional para la seguridad de los conductores. Los servicios de tráfico Web se basan en las informaciones adquiridas por datos recolectados en forma automática de otros vehículos (tiempo de viaje de otros vehículos obtenidos por las lecturas de GPS). En el caso de carreteras con poco tránsito los datos pueden no ser confiables.

5. Disponibilidad del servicio: todos los conductores pueden leer los mensajes que envíe un CMV, incluyendo los motociclistas, que con las políticas adoptadas por las grandes ciudades de restringir el uso del automóvil particular, tienen un crecimiento exponencial. En cambio, prever que todos los conductores tengan un teléfono celular que permita bajar una aplicación, que todos utilicen la misma y que en toda la red exista una conexión a Internet confiable, por lo menos por nuestras características, es muy poco probable que la información de tránsito Web llegue a todos los conductores.
¿Podemos recomendar que un motociclista reciba la información de tránsito por celular?¿Podemos asegurar que en todos los tramos de las rutas del país existe cobertura eficiente de celular?

6. Facilidad de lectura: En el caso de los CMV se estudia la altura de su instalación, el ángulo visual y la lectura del mensaje, para no causar demasiada distracción al conductor. Es decir, se puede leer el mensaje mientras se mantiene la vista en la carretera. En el caso de la información utilizando el celular, se debe visualizar la misma en una pequeña pantalla dentro del auto, haciendo que el conductor desvíe su vista del camino para concentrarla en la pantalla con el riego que ello implica. Si bien la imagen visual se puede complementar con mensajes de audio, el mismo es mucho menos efectivo que uno visual y se puede confundir sí, por ejemplo, el conductor está escuchando música mientras conduce, conversando con sus acompañantes, o incluso perdiendo concentración por comportamiento de niños que requieran de su atención.

7. Efectividad del mensaje: Se han realizado estudios que demuestran que visualizar en un CMV un pictograma de alerta, acompañado de un mensaje que explica la razón de la misma, lleva al conductor a reaccionar rápidamente prestando atención al mensaje y actuando en consecuencia. Concluyendo que un mensaje visual claro a lo largo de la carretera es definitivamente más efectivo que un mensaje de audio de un dispositivo conectado en el vehículo.

¿Podemos delegar la comunicación de alertas a aplicaciones desarrollados por terceros?

8. Mensajes educativos: si bien no se recomienda utilizar los CMV para suministrar información que no sea de interés para los usuarios, cuando un organismo lleve a cabo un programa de seguridad vial predeterminado, la reiteración de los mensajes de ese programa en los distintos CMV del área puede contribuir al éxito del programa. 

REFLEXIONES
La seguridad de los usuarios es un elemento primordial que se tiene en cuenta en el diseño de las carreteras y fundamentalmente en las autopistas, por las elevadas velocidades que se desarrollan en las mismas. Advertir a los usuarios anticipadamente de los riesgos que se presentan en su itinerario puede contribuir a salvar vidas. La responsabilidad de suministrar dicha información debe ser del administrador o concesionario de la carretera, que así como advierte mediante señalamiento vertical fijo y demarcación horizontal, debe advertir a todos los usuarios aquellas condiciones variables riesgosas que deberá enfrentar; más aún cuando dispone de mucha información en su centro de control. Para cumplir con este objetivo, la herramienta utilizada por los países más avanzados en seguridad vial, son los carteles de mensaje variable (CMV).

Delegar en el usuario la responsabilidad de obtener esa información, es no asumir la función que le corresponde. Esta omisión dio origen a demandas legales presentadas por conductores que se vieron perjudicados por no haber sido advertidos adecuadamente por el concesionario en casos de accidentes ante un riesgo real, como ha ocurrido en algún país vecino.

La única posibilidad que un sistema de información vía web resulte confiable es que todos los vehículos que circulen por la red: automóviles, camiones, motos, etc., puedan recibir mensajes y alertas importantes y que también tengan la tecnología adecuada para recibir los mismos, sin la posibilidad del conductor de deshabilitar el mismo y sin infringir normas de seguridad vial.
Hasta tanto la tecnología avance hacia este objetivo; entender que un celular con información de tránsito puede reemplazar con éxito a un CMV, constituye una alternativa equivocada y riesgosa por lo que se detalla precedentemente, y además induce a un mensaje contradictorio al conductor: utilice el celular mientras conduce contradiciendo prohiciones vigentes y programas de educación vial que se desarrollan desde hace muchos años.