BOULEVARD PRESIDENTE RAÚL ALFONSÍN, LA OBRA VIAL URBANA DEL 2011

El recorrido cuenta con ocho rotondas en intersecciones con calles transversales, distribuidas cada 200 metros aproximadamente.

Los trabajos estuvieron a cargo de la empresa José Cartellone Construcciones Civiles S.A. y consistieron en la pavimentación del Vial Ribereño entre las calles Laprida, límite con la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y Arenales, Partido de Vicente López (Etapa I).

La obra, de tipo vial, se encuentra localizada en el partido de Vicente López, con un desarrollo colindante y paralelo al Río de la Plata, entre las calles Laprida (límite del partido con la Ciudad de Buenos Aires e H. Irigoyen del mencionado partido, calle hasta la cual se extiende el trazado incluyendo la ampliación. El recorrido fue bautizado como Boulevard Presidente Raúl Alfonsín en una longitud de obra de aproximadamente 3 km y fue reconocida por la Asociación Argentina de Carreteras como la Obra Vial Urbana del año 2011.

Si bien el trazado no se encuentra dentro de lugares residenciales, se vieron afectadas las inmediaciones de predios comerciales, municipales, y antiguos puestos de concesiones, presentando mayormente superposición de la traza con un camino costero existente de pavimentos de intertrabado y de adoquines (Blvd. Vito Dumas).
En las proximidades se presentan accesos vehiculares de importancia, como la Autopista General Paz y la Avenida Libertador General San Martín, que se extiende paralela al recorrido y a escasa distancia (200 a 300 mts). De esta manera existe  la posibilidad de desviar el tránsito desde la mencionada avenida hacia el recorrido costero en horario laboral.

 

El recorrido cuenta con ocho rotondas en intersecciones con calles transversales, distribuidas cada 200 metros aproximadamente. En las proximidades se presentan accesos vehiculares de importancia, como la Autopista Gral. Paz y la Avenida Libertador General San Martín, que se extiende paralela al recorrido y a escasa distancia (200 a 300 mts). De esta manera existe  la posibilidad de desviar el tránsito desde la mencionada avenida hacia el recorrido costero en horario laboral. El paquete estructural está formado por una capa de rodamiento de hormigón simple de 18 cm de espesor, con transmisión de esfuerzos en las juntas por medio de pasadores.

Descripción técnica
En cuanto a la geometría del trazado, las obras involucradas en el presente proyecto incluyen un boulevard consistente en dos calzadas de anchos de 7 metros con dársenas para estacionamiento de 2.25 metros de ancho útil a cada lado de la calzada, previendo el estacionamiento vehicular paralelo al eje de la calzada.
Entre ambas calzadas se cuenta con un espacio verde consistente en un cantero central de 3 metros de ancho. Por su parte, las dársenas rematan en sendas veredas construidas en pavimento intertrabado, adoquines y carpetas de hormigón similar a los existentes en la zona costera. A la par de la vereda del lado del Río de la Plata, en gran parte de su longitud, se acopla una bicisenda de 2,40 metros de ancho.
El recorrido cuenta con ocho rotondas en intersecciones con calles transversales, distribuidas cada 200 metros aproximadamente, habiéndose previsto el empalme del recorrido con el Intercambiador Centenario a través de la rotonda que da inicio al camino, ubicada en las calles Laprida y Bartolomé Cruz.
El proyecto consiste en la Etapa I del Vial Costero, considerando la posibilidad de extender el trazado a lo largo de todo el partido, en sucesivas etapas. La obra básica se extendía (como lo indica el nombre oficial de la licitación) hasta la calle Arenales.
Con la aprobación de una ampliación de obra el trazado llegó hasta la calle H. Yrigoyen, de mayor influencia vehicular, y se agregó la repavimentación de la calle transversal Laprida, que vincula dos rotondas de importancia del trazado, una de las cuales es el mencionado enlace con el intercambiador de tránsito y que resulta por el momento la entrada principal al boulevard desde el Sur. En esta última pavimentación se realizaron dos calzadas de 4 metros de ancho separadas por un cantero central de 1 metro de ancho, con la posibilidad de ser ampliadas a futuro al ancho nominal del camino principal. Asimismo, en la rotonda ubicada en Bartolomé Cruz se construyó una bocacalle previendo el futuro enlace con la Autopista General Paz.
El paquete estructural está formado por una capa de rodamiento de hormigón simple de 18 cm de espesor, con transmisión de esfuerzos en las juntas por medio de pasadores. El hormigón de la misma es del tipo H-30, con exigencia de alcanzar una resistencia a la compresión a los 7 días de 30 MPa.
Por su parte, la calzada de hormigón apoya sobre una base de hormigón simple, con una cuantía de cemento (mínima) de 250 Kg/m3 y un espesor de 12 cm, previéndose un sobre ancho de 50 cm con respecto a la calzada. Esta subbase descansa sobre una sub-base de suelo seleccionado y compactado, de 25 cm de espesor.

Movimiento de suelos
La subrasante de suelo natural fue escarificada y compactada en 15 cm de espesor. En sitios donde la cota de proyecto lo exigía, se construyeron terraplenes de suelo seleccionado hasta el nivel de asiento de la base de hormigón pobre.
Debido a que el suelo existente no resultaba apto para la compactación, no fue practicable la compensación de volúmenes de terraplén y desmonte, requiriendo que la totalidad del producto de excavación sea retirado del lugar en camiones hasta zonas de disposición final adecuadas.
Gran porcentaje del sustrato local de suelo está formado por material de relleno, por lo que se encuentran zonas de material de calidad inferior, careciendo de la resistencia necesaria para soportar las cargas y la compactación de las capas superiores. Aquellos lugares donde la calidad de la subrasante resultaba insuficiente fueron saneados por medio de la extracción del material pobre y el aporte de suelo seleccionado compactado en capas de 20 cm, reforzado con cemento a razón de 70 Kg/m3. En ocasiones. luego de la extracción era necesario el agregado de cal para contrarrestar los niveles de humedad del suelo.

Obras complementarias
En lo relativo a los desagues, los escurrimientos de agua son superficiales y la captación se realiza por medio de sumideros, los cuales se conectan a través de nexos y cámaras de inspección a los distintos conductos pluviales existentes en la zona. Por la cercanía del Río de la Plata, la cota de escurrimiento que presentan los mencionados conductos no permite realizar desniveles pronunciados, por lo que el proyecto de desagote resulta con pendientes y tapadas limitadas. Como solución, se optó por realizar las conducciones mediante caños de PVC reforzados (tipo Rib-Loc) emblocados en hormigón simple, los que permiten un mejor escurrimiento consecuencia de la superficie interna lisa del caño ofrece un coeficiente de rugosidad bajo, a la vez de que resulta un conjunto con gran resistencia frente a la proximidad de las presiones transmitidas por el paquete de calzada.
Otro campo atendido fue la parquización: para mantener la relación con el entorno natural circundante, y debido a que era necesario realizar inevitables remociones de arbolado existente en algunos tramos, el proyecto contempló la reforestación y parquizado de la zona.
Para este fin se trasplantaron cerca de 130 ejemplares de entre aquellas especies que podían soportar el traslado y se realizó la plantación de más de 400 ejemplares nuevos de árboles de la especie Ibirá-Pitá, distribuidos a lo largo de la traza. A la vez, se cubrió una superficie aproximada de 6.000 m2 con la plantación de gramíneas, entre las que se encuentran  especies como Penisetum Rubrum y Penisetum Rupelli (colas de zorro), Penisetum Hameln, Paspalum Exaltatum, Gaura Lindehemeri, Panicum Virgatum, y Cortadera Selloana, las cuales requieren escaso riego y mantenimiento. Las mismas fueron colocadas en el cantero central y rotondas. Asimismo, en los taludes, rotondas y en los empalmes con los terrenos colindantes se cubrieron más de 30.000 m2 con césped.

Entre ambas calzadas se cuenta con un espacio verde consistente en un cantero central de 3 metros de ancho. Por su parte, las dársenas rematan en sendas veredas construidas en pavimento intertrabado, adoquines y carpetas de hormigón similar a los existentes en la zona costera.A la par del proyecto de remoción de instalaciones existentes, fue necesario instalar y extender las instalaciones de agua corriente y gas, de manera paralela a la calzada teniendo en cuenta la posibilidad de alimentar las propiedades linderas o la implantación de futuras concesiones gastronómicas.

Señalamiento y seguridad
La construcción implicó la colocación de señalamiento vertical y demarcación horizontal en la calzada con pintura termoplástica reflectiva por extrusión, en 3 mm de espesor. En cada cruce se demarcaron las sendas peatonales conforme a las normas de Vialidad y en correspondencia con las mismas se construyeron rampas para discapacitados.
Diez de las principales intersecciones cuentan con señalamiento lumínico con semáforos, a efectos de garantizar una baja velocidad de circulación propia de la característica de paseo público que se confiere a la presente obra. Para tal fin se instalaron cañeros de PVC en la totalidad de las esquinas, contemplando la futura implementación de semáforos en los restantes cruces.
Los ópticas instaladas son de tipo Led, con una tecnología de distribución de luminosidad que le dan apariencia de lámpara incandescente, visualmente más estéticas que las del tipo multipunto que presentan zonas irregulares apagadas cuando los diodos se queman.
Conjuntamente, se instalaron controladores radiales enlazando los semáforos del boulevard con el centro de control ubicado en la Municipalidad de Vicente López, lo que permitirá unificar el manejo y coordinar los movimientos conjuntamente con las avenidas Libertador y Maipú del mismo partido, regulando la creciente circulación de la zona.
Sumado a lo anterior, a posteriori de la construcción, se decidió la implantación en determinados puntos de cruces peatonales elevados (a nivel de vereda), de cuatro metros de ancho de manera de obligar a los conductores a mantener una velocidad reducida, priorizando el tránsito peatonal. En total se instalaron 14 cruces consistentes en dos rampas de hormigón tipo H-30 con armadura, vinculadas con una meseta de pavimento intertrabado, que se ubican sobre ambas calzadas.
Además, las calzadas y veredas fueron iluminadas con modernas luminarias urbanas, del tipo columna con doble pescante, que fueron colocadas cada 24 metros. Las lámparas instaladas son del tipo mercurio halogenado con quemador cerámico, con potencias de 75W hacia las veredas y 150W hacia las calzadas. En las intersecciones, rotondas y descansos se distribuyeron luminarias de diseño innovador que contribuyen a crear un ambiente integrado con el entorno.

Equipamiento e instalaciones
Las tareas en el Boulevard Presidente Raúl Alfonsín también incluyeron la ubicación en las veredas de bancos y cestos para disposición de residuos de moderno diseño, a la vez que se crearon siete áreas de descanso para uso peatonal, consistentes en pequeñas playas de intertrabado, equipadas con bancos, mesas, bebederos y bicicleteros.
A la par del proyecto de remoción de instalaciones existentes, fue necesario instalar y extender las instalaciones de agua corriente y gas, de manera paralela a la calzada teniendo en cuenta la posibilidad de alimentar las propiedades linderas o la implantación de futuras concesiones gastronómicas.

MEMORIA DESCRIPTIVA DEL PROYECTO
Ubicación: Vicente López, provincia de Buenos Aires, Argentina.
Comitente: Municipalidad de Vicente López.
Contratista: José Cartellone Construcciones Civiles S.A.
Monto del contrato: $ 44.625.779,96 + IVA.
Plazo de ejecución: 365 días.
Monto Ampliación: $ 8.901.393,40 + IVA.
Plazo ampliación: 90 días.