vial@editorialrevistas.com.ar

Buscar

Estrategia integrada para el transporte sostenible: la experiencia de Zúrich

El 6 de junio se llevó a cabo el primer día de las Jornadas Eco Suiza 2016, “Transporte Sustentable”, en Buenos Aires. En ese contexto, la Dra. Mónica Menéndez, directora del grupo de investigación en Ingeniería de Tráfico del Instituto de Sistemas de Transporte de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich (ETH), Suiza, expuso ejemplos concretos que se aplicaron en su ciudad con el fin de promover un transporte cada día más sostenible.
Para conocer las últimas noticias, suscribirse a nuestras actualizaciones.

ÚLTIMA EDICIÓN

NEWSLETTER

EDITORIAL

Al comenzar con su disertación, la Dra. Menéndez mencionó que la ETH de Zúrich fue fundada en  el año 1855 y es considerada una de las mejores del mundo. Básicamente, se enfoca en la parte de operaciones de los sistemas de transporte y esto incluye la interacción de diferentes modos y  distintos tipos de vehículos (autobuses, coches, bicicletas, motos, peatones, etc); con un especial énfasis en las nuevas tecnologías y fuentes de información. Además, la ETH es una escuela pública que alberga alrededor de 19 mil estudiantes, más de 500 profesores y su presupuesto anual es 1.700 billones de francos. “La Universidad genera, aproximadamente, 80 patentes nuevas cada año. Y hay 21 premios nobel asociados a ella”, explicó Menéndez.

TRANSPORTE SUSTENTABLE

La visión de Suiza ante el transporte sostenible

La Dra. Menéndez aseguró que “en Suiza no se busca la continua ampliación y conversión de nuevas infraestructuras para el tráfico. Por el contrario, se buscan diferentes tipos de medidas para mejorar las operaciones y a largo plazo, modificar la demanda”. Además, aclaró que muchas de estas medidas se implementan en diferentes ciudades del país, pero que ella solamente se iba a concentrar en el caso de Zúrich. “Quiero dar ejemplos concretos para mostrar cómo funcionan, desde el punto de vista práctico, algunas de las medidas que voy a mencionar”, afirmó.

Como referencia, la especialista resaltó que Zúrich está en una escala totalmente diferente que Buenos Aires. La ciudad mide alrededor de 88 km², y el área metropolitana tiene casi dos millones de personas y en la ciudad solamente 400.000 habitantes. Además, tiene conexiones rápidas por tren, avión o automóvil a la mayor parte de las capitales europeas. “Si vemos el crecimiento o los tráficos de población en Zúrich (VER TABLA 1), en los últimos 15 años, la población creció en alrededor del 10%. Sin embargo, si miramos el volumen en el tráfico, éste se redujo poco a poco (VER TABLA 2)”, remarcó. Y agregó, “esto no quiere decir que no sigamos teniendo problemas. Todavía nos falta mucho para llegar al nivel que deseamos. Pero este avance fue posible, en parte, porque durante todos esos años el transporte público ganó muchísimo terreno. En estos momentos, alrededor del 40% de los viajes que se hacen dentro de la ciudad, se realizan por transporte público”. Además, aseguró que el objetivo para el 2025 es lograr

\"\"

que ese número llegue al 80%.

Diferencias culturales

En Latinoamérica la idea de agarrar un autobús, en vez del auto, no llama la atención. Se piensa que eso es para la gente que no tiene recursos para tener un coche. En el caso de Suiza, es diferente. ¿Por qué? En parte por cómo luce el sistema de transportes públicos hoy en día:  sumamente moderno, cómodo, pero además, extremadamente fiable y puntual. “Hoy, entre autobuses y tranvías, hay 80 rutas en la ciudad cubriendo 290 km lineales. El sistema mueve 900 mil personas, cuando la población de la ciudad es de 400 mil, y además, está conectado con todos los ferrocarriles del país en sus diferentes niveles: los trenes de la ciudad, entre ciudades, regiones, y después los internacionales”, comentó Menéndez. Y agregó que al estar todo perfectamente integrado se garantiza que el 98% de los usuarios que usan transporte público en la ciudad, lleguen a su destino con menos de cinco minutos de tardanza. El 85% llega a tiempo. También es para resaltar que el sistema de transporte público de la ciudad de Zúrich incluye barcos y funiculares.

Por otro lado, el sistema de transporte privado, se encuentra desincentivado. Zúrich es una ciudad antigua, donde el 99% son calles, no autopistas. La velocidad máxima es de 50 km por hora, pero también existen zonas donde la velocidad máxima es de 30  y 20 km por hora y donde los peatones tienen prioridad completa sin paso de cebra. “La idea es que los peatones sean tan dueños de las calles como los coches”, resaltó la especialista y afirmó que “existen zonas residenciales donde no les interesa que haya coches”.

ESTRATEGIA INTEGRADA PARA PROMOVER EL TRANSPORTE SOSTENIBLE

El éxito de un transporte sostenible no está dado solamente por una gran inversión en el transporte público, pero sí con una combinación de estrategias que buscan promoverlo, como también desincentivar el uso del transporte privado o del automóvil. Como ejemplos muy específicos de estas medidas llevadas a cabo, la Dra. Menéndez mencionó:

  • Estrategias para desincentivar el transporte privado
  • Prioridad semafórica, completa y absoluta: cada vez que un tranvía o un autobús está llegando al semáforo, éste les da luz verde y prioridad.
  • Carriles exclusivos dedicados al transporte público: la frecuencia del mismo es relativamente alta para cada ruta y es de siete minutos. En casos donde la frecuencia no sea tan alta y no se justifique un carril exclusivo, se permite que otros transportes, como taxis o bicicletas, lo usen. Además,  todos los vehículos de transporte público tienen un GPS que están relacionados con el horario específico de ese autobús. Así, los conductores pueden ver si van adelantados o atrasados para ajustarse lo más posible al horario establecido. Asimismo, se utilizan los semáforos adicionales que le aseguran la prioridad al transporte público.
  • Paradas que obstaculizan el tráfico: el transporte público siempre sale con prioridad.
  • Estrategias para desincentivar el transporte privado
  • Políticas  de aparcamiento: es extremadamente caro. Hay muchos controles de tiempo y número de parqueo muy limitado. En 1994 se firmó una resolución que se llamó “El compromiso histórico” y establecía que el número de aparcamientos públicos en la ciudad tiene que permanecer igual que hoy en día.
  • Calles sin coches: por ejemplo en la estación de trenes de Zúrich. En esta calle los autos están completamente prohibidos. Solamente el tranvías, peatones y bicicletas.

    \"\"

  • Medidas para reducir la velocidad: generación de obstáculos e instalación de cámaras de seguridad con generación de multas.
  • Controles de acceso a la ciudad: desde el año 2007 cuentan con un sistema donde se está constantemente monitoreando una serie de calles. Si ven que empieza la congestión, todos los semáforos del perímetro del área se cambian. En la mañana la idea es mantener la congestión por fuera de la ciudad y en la tarde, lo contrario.

EL FUTURO DE LA CIUDAD DE ZÚRICH

La Dra. Menéndez finalizó su exposición diciendo que “los tópicos que se trabajan para el futuro no son sólo para Zúrich, sino que esto se está barajando en muchísimas ciudades del mundo”. Y agregó que una de las cosas más importantes es la intermodalidad. “En Zúrich la gente intercambia entre autobuses, tranvías y trenes sin ningún problema. Pero la idea es introducir otros modos de transportes. La bicicleta que no se usa tanto, ponerla como parte de ese viaje intermodal. El peatón o incluso el coche si es necesario para llegar a un punto determinado”, explicó. Y sostuvo “Se está mirando mucho cómo electrificar la flota de coches porque es más ecológico y por último, estamos evaluando a los coches autocomandados”. “La idea es aumentar la eficiencia, pero no para devolvérsela a los usuarios de los coches; sino para darle la capacidad o el espacio que tienen ahora disponible a otros modos de transporte que son más sostenibles. Y con el tiempo, si es posible, modificar las preferencias de las personas”, resaltó.
Para concluir, Menéndez dijo que no cree en la importación de ideas. “Viví en varios países y no creo que las ideas americanas sirvan en Zúrich y ni las ideas de Zúrich sirvan en Buenos Aires. Pero sí creo que se puede aprender mucho de cada una de ella, aunque los planes tengan que ser desarrollados en el lugar donde se van a implementar, ya sea por diferencias culturales, contexto geográfico, financiero, etc”, especificó.