La importancia de implementar ISO 39001

*Por Alejandro E. Marenco, Director Ejecutivo de Yerra Colsunting.

Introducción
Las altas tasas de morbimortalidad vial en la las vías de Argentina nos llevan a plantear la necesidad de adoptar medidas de mayor alcance en el ámbito de la seguridad vial laboral como contribución para la reducción de esos indicadores que afectan al ser humano a proyectos de vida truncos (más de 5.000 en el año 2018) o que sobreviven con discapacidades de diferente índole por el resto de sus días (se estiman 119.000 anualmente) afectando económicamente no solo a sus entornos sino también a toda la sociedad y al país en más de 175 mil millones de pesos, el equivalente a 1,7% del Producto Bruto Interno (PBI). Si desagregáramos esa cifra en función del costo por víctima de la siniestralidad vial, el mismo llega hasta casi el millón y medio de pesos ($1.373.599 -según los cómputos de 2017-), aunque hay una variación considerable entre el costo por víctima fallecida ($30.551.793) y herida ($284.111 por cada lesionado grave y $3.375 por cada víctima con lesión leve)(1). (Ver cuadro N° 1)

En nuestro país bastaría con preguntar a cada responsable o gerente de RRHH de cualquier organización pública o privada sobre la incidencia en costos económicos que representan para las mismas las consecuencias de los incidentes viales cuando se ven involucrados sus empleados y parque automotor en el traslado in itinere o en horario de trabajo (en misión), y cómo alcanzan inclusive dichos incidentes a la imagen corporativa de las mismas, para plantear la conveniencia de implementar un sistema de gestión vial en su la misma (2). (Ver cuadro N° 2)

NORMA UNE ISO 39001/ 2012
La Norma ISO 39001: Sistemas de Gestión de Seguridad Vial (Road traffic safety management systems) “nace” en el mes de octubre del año 2012 como la herramienta a nivel global que especifica los requisitos para implementar un sistema de gestión que permitan a una organización (sea pública o privada) que interactúa con el sistema de tránsito, a reducir las muertes y lesiones relacionadas con siniestros viales.
Esta Norma, afirma el Secretario de ISO Meter Hartzell, “es la clave para ayudar a las organizaciones a actuar más seriamente y tomar parte en el asunto de la seguridad vial” y es la herramienta que permitirá “a todo tipo de organizaciones poder mostrar su compromiso con la Década de Acción Mundial para la Seguridad Vial”.
ISO 39001 como toda norma es un documento voluntario, establecida por consenso, aprobada por un organismo reconocido que nos proporciona reglas, características o directrices para la obtención de resultados, que se sustenta en los cinco Pilares del Decenio por la Seguridad Vial impulsado por la ONU (3), particularmente en el Pilar 1 “Gestión de la Seguridad Vial”. (Ver cuadro N° 3)
Una persona fallecida en un siniestro vial no es más que un ser sin vida, es el resultado, la concreción de una serie de errores, fallas, dentro de un sistema complejo donde la interactuación de esta persona y otros actores llevó al fatal desenlace.
Usualmente, en el campo de la seguridad vial varios pensamientos atribuyen porcentuales a los factores que inciden en el sistema para desencadenar un siniestro vial: humano (80 %), técnico (15%) y ambiental (5%); particularmente disiento de esas tendencias y le asigno al factor humano un 100 % de responsabilidad de los mismos ya que depende de sí mismo (en cualquier condición) las conductas observadas en la vía, el correcto proyecto y construcción de las vías y los espacios de circulación, el mantener técnicamente en condiciones los vehículos y contribuir al cuidado del medio ambiente a fin de evitar las consecuencias del deterioro del mismo.
Hace unos cuantos años se perdió la visión del espacio viario en términos de la ciudad, hay una manifiesta tendencia a creer que la solución de la inseguridad y siniestralidad vial pasa por la construcción de más y mejores carreteras, autopistas, aun cuando el mayor número de víctimas se localicen en el espacio urbano de pueblos y ciudades.
Necesitamos poder adaptar la normativa, que todos sabemos que es de carretera a la ciudad. Necesitamos ampliar el concepto de señalización, que a veces se confunde con información, necesitamos recuperar la vida urbana a partir de adaptar el automóvil a la ciudad y no a la inversa que es lo que viene aconteciendo y en esa cuestión cómo la calle es un espacio de concordia y no de conflicto.
La tarea, lógicamente, no es sencilla ya que hay que permitir que los distintos interlocutores que utilizan la calle puedan realizar sus tareas en la misma (caminar, circular, transportar) y los gobiernos, las autoridades ordenen esa convivencia, ese acceso a la misma protegiendo a los colectivos más vulnerables.
Sostengo también, que estamos en presencia de un nuevo paradigma el del “ Derecho a la Movilidad Segura” si conjugamos la seguridad como la protección de Todos los Derechos Fundamentales tal se expresa en la Declaración Universal de los Derechos Humanos (4) en su “artículo 3°: Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona” que deja atrás al “Paradigma de la Seguridad Vial”.
Paradigma que se enarbola y surge de los alarmantes indicadores de morbimortalidad derivados de los siniestros viales y ante la contextualización de necesidades individuales y colectivas no siempre abordadas de manera uniforme por los gobiernos.
Es así, el concepto que se instala y adquiere mayor protagonismo en estos últimos años es el de movilidad segura, aunque se vislumbra al mismo como el Derecho inherente a la propia calidad de las personas que transitan por un territorio por la necesidad de alcanzar bienes que satisfagan sus necesidades individuales o colectivas. De ahí, una definición en base a un concepto holístico y en contexto a las nuevas realidades sociales, esto es la señalización como un único lenguaje artificial universal, señalización que debe ser realista con el propósito de facilitar a los usuarios (conductor –peatón) de la vía una oportuna y correcta información; el sistema: esa conjunción donde se superponen el territorio físico con sus distintos usos y las redes viarias compatibles que contengan los intereses de todos los actores de las mismas (peatones, bicicletas, transporte público, coches, motocicletas, transporte de carga); los derechos no solo legales sino atávicamente naturales de los usuarios y sobre todo la Ley, las normas, los valores y las conductas sin riesgo y responsables. (Ver Cuadro N°4)
De todos los elementos descritos en la movilidad en una clara posición de preeminencia están la Ley, los valores, las normas, como íconos que nos deberían permitir hacer uso de las mismas armónicamente y que los Derechos de unos no invadan los Derechos de los otros.
La movilidad segura impulsa un cambio en la actitud de los usuarios viales, saberes y habilidades cognitivas que se utilizan al hacer uso de la infraestructura vial, además de una nueva forma de relacionamiento con esta infraestructura, con el entorno y con los otros usuarios de la vía. Es un concepto que además de incluir a la seguridad vial, sienta las bases para la definición de los desempeños que su eficiencia exige.
Movilidad segura, es transitar del esquema simple de reconocimiento de las normas de tránsito y sobre la valoración del riesgo personal, a un esquema más complejo en el que se forman factores de protección para el cuidado de sí mismo, del Otro con el que se comparte el espacio y el entorno en tanto sitio de socialización y de referencia para la circulación eficaz hay, tomando conciencia del valor de las condiciones de la seguridad.
Así, la transición de una educación vial hacia una educación para la movilidad segura implica la consideración de todos los actores viales en sus diversas relaciones: con ellos mismos, con los medios de transporte, con los otros usuarios y con el espacio público.
En base a ello, podemos redefinir a la seguridad vial como la situación social en la cual las personas ejercen su Derecho de moverse de un lado a otro, a poder circular tranquilamente, sin miedos, sin ningún riesgo asociado, sin necesidad de sufrir lesiones personales o daños en las cosas.
¿Entonces por qué sistematizar?
La sistematización es parte del conocimiento de los humanos para operar en la problemática habitual; ella nos obliga a ordenar los problemas y a partir de un determinado orden describir los componentes que operan sobre las circunstancias que hacen visibles los aspectos de los mismos como citamos más arriba: el conductor, el peatón, el pasajero, la vía, el clima, el vehículo, la ciudad, las leyes, entre una larga lista de puntos, que examinados de forma integral nos permiten diseñar trayectos de planificación, estrategias amplias y acciones de largo aliento en la organización.
Al sistematizar esta información en documentales que nos permitan medir, controlar y evaluar las variables, lograremos cierta capacidad predictiva de eventos que en seguridad vial llamamos prevención y es fundamental en la materia.
En las organizaciones de cualquier índole coexisten cinco elementos que en general se comparten y deben de tomar en cuenta y al ser analizados de manera correcta se logra sistematizar adecuadamente: Estructura, Recursos, Estrategias, Procesos y Documentos.
La sistematización no permite improvisación, todos podemos tener “alguna idea” acerca de cómo enfrentar un determinado problema, aunque en una lógica organizacional esto no es suficiente. Deben utilizarse herramientas que superen las visiones personales y conjuguen la puesta en práctica de soluciones amplias, que demuestren resultados ciertos y válidos en distintas organizaciones, instituciones y ámbitos y puedan ser mostradas en esquemas repetibles, adecuados a cada situación y contexto en cada organización.
La estructura medular de la Norma ISO 39001 consiste en:
1) INTRODUCCIÓN
2) REFERENCIAS NORMATIVAS
3) TÉRMINOS y DEFINICIONES
4) CONTEXTO DE LA ORGANIZACIÓN
5) LIDERAZGO
6) PLANIFICACIÓN
7) SOPORTE
8) OPERACIÓN
9) EVALUACION DEL DESEMPEÑO
10) MEJORA
Y complementa con tres anexos de carácter informativo:
11) ANEXO A: GUÍA DE USO
12) ANEXO B:TRABAJOS INTERNACIONALES REALCIONADOS CON LA SEGURIDAD VIAL (RTS)
13) ANEXO C: CORRESPONDENCIA ENTRE LAS NORMAS ISO 9001:2012, ISO 9001:2008, ISO 14001:2004 y OHSAS 18001:1999.
ISO 39001 promueve procesos iterativos que se corresponden con el conocido “Ciclo de Mejora de Deming” PLANIFICAR – HACER – VERIFICAR – ACTUAR, con el propósito de conducir a la organización a la obtención de resultados en seguridad vial. (Ver cuadro N° 5).
Debe destacarse que entre los requisitos que propone ISO 39001, cobran especial importancia:
4) CONTEXTO DE LA ORGANIZACIÓN; 4.1 Conocimiento de la organización y su contexto.
5) LIDERAZGO : 5.1 Liderazgo y Compromiso.
6) PLANIFICACIÓN: 6.2 Acciones para tratar riesgos y oportunidades. 6.3 Factores de desempeño. 6.4 Objetivos de seguridad vial y planificación para lograrlos.
10) MEJORA: 10.2 Mejora continua.
Es necesario, sin entrar en un detalle pormenorizado de cada uno de los requisitos antes enunciados, tomar en cuenta algunos aspectos de ellos:
A-El conocimiento de la organización y su contexto tanto interno como externo (4.1) identificando su rol en el sistema vial, los procesos, actividades asociadas, que puedan afectar a la Seguridad Vial; la determinación de las secuencias e interacciones de sus procesos, actividades y funciones, permitirán definir líneas estratégicas (política) y objetivos globales a medio y largo plazo.
A modo de ilustración cito algunas actividades que organizaciones, públicas y/o privadas, de cualquier dimensión pueden tener que ver con la seguridad vial cotidiana:
Uso del sistema vial de los empleados, sea in itinere o en misión, en vehículos públicos o privados, como pasajeros, conductores o como peatones, motociclistas o ciclistas.
Transporte de bienes y personas dentro del sistema vial realizados por la organización o contratado por otras organizaciones (una compañía de taxis pequeña o grande, un proveedor de servicios de transporte por carretera, una multinacional de ventas y marketing, una empresa de reparto).
Operaciones que generan tráfico desde o hacia localizaciones controladas o influenciadas por la organización por ejemplo como: cadenas de supermercados, establecimientos escolares o plazas considerablemente visitadas.
Prestación de servicios y productos para el sistema vial, como: servicios de transporte, gestión, planificación, diseño, construcción y mantenimiento de infraestructuras, vehículos y productos relacionados con ellos o respuesta médica de urgencia.
B-La evolución de los riesgos y la consideración de los factores de desempeño (6.2, 6.3, 6.4) son la base imprescindible para reducir las causas y lograr el objetivo final que no puede ser sino la reducción de la siniestralidad y morbimortalidad vial.

La seguridad vial como RSE: Liderazgo y compromiso
Un SGSV requiere de un fuerte compromiso y liderazgo por parte de la Alta Dirección. La incorporación de la Norma ISO 39001 en una organización implica asumir un compromiso y liderazgo explícito y comprobable con la seguridad vial; compromiso que tiene implicancias en el ámbito interno de la empresa u organismo público y debe contar de una eficiente comunicación hacia quienes forman parte de la misma.
Las personas tienen que ser consciente de la importancia del cumplimiento de lo normado internamente y de la legislación en materia de seguridad vial y que un incumplimiento de la misma puede tener consecuencias contra sí mismo o terceras personas, por ello, es que también tiene implicancias “puertas afuera” ya que genera beneficios a la comunidad de la que son parte, pudiéndose vincular inclusive como política de Responsabilidad Social Empresaria.
Resumiendo: Este compromiso asumido, requiere por parte de la Norma ISO 39001, que se vuelque en una política de seguridad vial; la que deberá estar acompañada de planes de acción a ser cumplidos por la organización, donde las normas legales de tránsito y seguridad vial se constituyen en un “marco general”, pero donde los procedimientos, criterios y buenas prácticas que la implementación de la Norma determinen permitirá que esas cuestiones generales puedan ser traducidas a cuestiones concretas para cada organización en un marco de Mejora Continua.
ISO 39001 nos invita a replantear la cultura vial de las organizaciones tanto públicas como privadas.
Deseamos que la norma ISO 39001 empiece a formar parte de la sociedad, de la misma manera que lo hicieron las otras normas, entendemos que favorecerá a mejorar la seguridad vial y a reducir la morbimortalidad en las vías del país.

El desafío consiste en que antes de crear una nueva cultura, hay que desaprender la anterior.