En una entrevista exclusiva, el Ing. Miguel Caso Florez, futuro Secretario General de la Asociación Mundial de la Carretera (PIARC) analizó sus 20 años de trayectoria, la importancia de la seguridad sistémica y por qué Latinoamérica es un referente global en el mantenimiento de caminos rurales.
En el complejo entramado de la ingeniería civil y la gestión pública, pocos organismos poseen la relevancia de la Asociación Mundial de la Carretera (PIARC). Fundada en 1909, esta organización fue el faro técnico para administraciones viales de todo el planeta. En ese escenario, el nombre del Ing. Miguel Caso Florez resuena con un peso específico propio. Con dos décadas dentro de la institución, su ascenso fue meteórico y orgánico: desde consejero técnico en 2005, pasando por la Dirección Técnica en 2016, hasta su reciente nombramiento como próximo Secretario General, cargo que asumirá formalmente el año entrante.
Una vida dedicada a la red global
Para Caso Florez, PIARC es mucho más que una asociación profesional; es un motor de valor añadido para sus socios. «Nosotros nos debemos a nuestros miembros. Nuestra única razón de existir es ofrecer ese plus que un país, por sí solo, a veces no puede generar debido al aislamiento técnico», explicó.
La estructura de PIARC es única, reuniendo a miembros gubernamentales y administraciones nacionales. El Ing. Caso Florez destacó que su gestión se centrará en escuchar activamente los desafíos locales para transformarlos en soluciones globales. «Es fundamental saber qué quieren las administraciones, cuáles son sus oportunidades y cómo podemos potenciar el intercambio de conocimientos. No tenemos una agenda política paralela; nuestra agenda es la necesidad técnica del socio».

El cambio de paradigma en Seguridad Vial: la responsabilidad del gestor
Uno de los puntos más disruptivos de la visión de Caso Florez es el enfoque sobre la seguridad en las rutas. Durante décadas, la industria vial tendió a señalar al «error humano» como la causa principal de los siniestros. Para el futuro Secretario General, este enfoque es insuficiente y, en cierto modo, una forma de eludir la responsabilidad de los ingenieros y gestores.
«En los últimos ciclos de trabajo nos hemos enfocado en los usuarios vulnerables: ciclistas y peatones. Pero el mensaje central es que el sector de la infraestructura debe asumir su parte de responsabilidad», afirmó con contundencia. La idea es transitar hacia el concepto de «Sistemas Seguros».
Bajo esta premisa, si un conductor comete un error, la infraestructura no debe castigarlo con la muerte. «No puede ser que por un error la gente pierda la vida. Debemos asegurar que el diseño vial sea capaz de absorber ese fallo humano. Como gestores, debemos aceptar cuando la infraestructura falla y no simplemente delegar el problema al Ministerio del Interior o a la policía».
Latinoamérica: un laboratorio de innovación social
Al consultar sobre la realidad de nuestra región, Caso Florez rompió con el prejuicio de que los países del sur solo deben copiar lo que ocurre en el hemisferio norte. Por el contrario, destacó que Latinoamérica es exportadora de «mejores prácticas» en áreas críticas como la accesibilidad rural.
«Hay temas que se están copiando de Latinoamérica en otras regiones del mundo. El modelo de las microempresas de mantenimiento vial, que fue un éxito en países como Bolivia, Argentina, El Salvador y Nicaragua, es un ejemplo de clase mundial», señaló. Este modelo consiste en capacitar a las comunidades locales que viven cerca de las carreteras rurales para que ellos mismos, bajo contratos formales, realicen el mantenimiento rutinario.
Según el directivo, organismos como el Banco Mundial están intentando replicar este modelo latinoamericano en África y el sudeste asiático. «No se trata solo de ingeniería, sino de economía circular y desarrollo social. Al dotar a la gente de herramientas y contratos, garantizamos la durabilidad del camino y el sustento de la comunidad. Es un círculo virtuoso de valorización del patrimonio vial».
El desafío de la descarbonización en grandes geografías
Para países con extensiones territoriales vastas como Argentina o Brasil, el transporte de carga por carretera es la columna vertebral de la economía. Sin embargo, este sector enfrenta la presión global por reducir las emisiones de carbono. Aquí es donde la visión técnica de Caso Florez se proyecta hacia el futuro.
«Todas las empresas tecnológicas del mundo tienen hoy su mirada puesta en la descarbonización del transporte pesado. Argentina, como país con grandes flujos de mercancías, tiene un papel protagónico», comentó. Entre las tecnologías que PIARC está monitoreando y que podrían redefinir el diseño de nuestras autopistas en los próximos años, así destacó:
–Catenarias para camiones: aunque es una tecnología con más de un siglo de existencia en trenes y trolebuses, su aplicación en camiones eléctricos en tramos de alta densidad está siendo probada en Alemania y Suecia. Ofrece una eficiencia energética inigualable, aunque requiere una inversión inicial alta y tiene un impacto visual considerable.
-Recarga por inducción (Wireless Charging): «Esta es la tecnología que creo que jugará un papel crucial», vaticina el ingeniero. Empresas como Nucleon o Vinci en Francia ya están desarrollando sistemas donde el vehículo se recarga mientras circula, mediante bobinas bajo el pavimento. Esto reduciría drásticamente el tamaño necesario de las baterías en los camiones, permitiendo mayor carga útil.
-Hidrógeno verde y electrolineras: la adaptación de las áreas de servicio para el suministro de energías limpias es una prioridad inmediata en la agenda internacional.
Preparar la infraestructura hoy para el mañana
El Ing. Caso Florez dejó un mensaje clave para los tomadores de decisiones en Argentina. En un contexto donde muchos kilómetros de la red nacional necesitan ser rehabilitados o reconstruidos, es el momento de integrar estos nuevos paradigmas en los pliegos de diseño.
«No podemos seguir diseñando con estándares del siglo pasado. Si hoy tenemos que rehacer un pavimento, ese diseño ya debe prever la posibilidad de integrar sensores IoT o sistemas de recarga dinámica en el futuro cercano», advirtió y concluyó que tiene muchas ganas de probar el desafío de asumir la Secretaría General de PIARC.
