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México moderno, dinámico y de progreso

El presidente de México, Enrique Peña Nieto, presentó el Programa Nacional de Infraestructura 2014-2018, que prevé una inversión total de 7.7 mil millones de pesos (cerca de 600.000 millones de dólares), y será la “hoja de ruta” que guiará al país para hacerlo más competitivo.
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EDITORIAL

 

El Programa Nacional de Infraestructura contempla 25 estrategias, 83 líneas de acción y 20 indicadores con sus metas específicas que permitirán evaluar puntualmente su desempeño. Asimismo, contempla 743 programas.
El presidente Peña Nieto señaló que el desarrollo de infraestructura “es una de las máximas prioridades del gasto público; es una de las decisiones de gobierno más trascendentes para detonar el crecimiento del país y mejorar la calidad de vida de todos los mexicanos”, actualmente, no obstante el esfuerzo de varias generaciones, “la infraestructura que tenemos aún es insuficiente para el tamaño e importancia económica de México”.
Subrayó que el Programa Nacional de Infraestructura “es la estrategia general para construir las obras y concretar los proyectos que contribuyan de manera importante a liberar el potencial de nuestro país”.
El Primer Mandatario indicó que con estas obras “estamos cambiando el rostro de México y construyendo juntos, literalmente, un mejor futuro para todos”. En esta administración, continuó: “ya hemos iniciado una nueva era en la construcción de grandes obras y el desarrollo de proyectos estratégicos en toda la geografía nacional”.

 

MAYOR COMUNICACIÓN Y MEJORES RUTAS

Al concluir esta Administración “queremos una nación mejor comunicada, con carreteras en buen estado y autopistas de altas especificaciones en los ejes troncales; con tránsito vehicular más fluido en las grandes ciudades, gracias a libramientos, distribuidores viales y segundos pisos. Escribiremos un nuevo capítulo en la historia del transporte en nuestro país, con modernos trenes de pasajeros conectando a nuestras ciudades; con buques de gran calado zarpando de puertos de clase mundial; y con más vuelos comerciales, despegando de aeropuertos renovados”.
Será un México, continuó, “con acceso generalizado a internet de alta velocidad; con mejores servicios de telefonía, televisión y radio, apoyados por modernos satélites. Tendremos pozos petroleros en aguas profundas; instalaciones para explotar el gas shale; modernas hidroeléctricas y plantas de ciclo combinado, así como extensos gasoductos llevando gas natural a los principales centros industriales. Será un México con mayor acceso a servicios de salud; con ciudades que aseguren servicios básicos a todos sus habitantes; con renovados centros turísticos que fomenten el desarrollo regional. Éste es el México moderno, dinámico y de progreso que veo, y que juntos ya estamos construyendo”, destacó.
El Presidente aseguró que el Programa Nacional de Infraestructura tiene un enfoque integral, transversal y social, en el que por primera vez se incluyen seis sectores estratégicos que cuentan, cada uno, con un monto de inversión total y un objetivo general: Comunicaciones y Transportes, Energía, Hidráulico, Salud, Desarrollo Urbano y Vivienda, y Turismo.
Precisó que también promueve el desarrollo de cada región, con acciones específicas y diferenciadas para el norte, centro y sur-sureste de México. Como ejemplo, citó que en la región sur-sureste se impulsarán “189 proyectos para detonar su potencial turístico, agropecuario, energético e industrial, así como para fortalecer su conectividad”.
Añadió que “sin considerar los proyectos de alcance nacional, ésta es la región donde realizaremos el mayor gasto de inversión en proyectos estratégicos para aumentar las oportunidades de superación y mejorar la calidad de vida de todos sus habitantes”.
Puntualizó que, “a pesar de ser la décimo cuarta economía del mundo, en calidad de infraestructura ocupamos el lugar 64 entre 148 países, de acuerdo con el Índice Global de Competitividad del Foro Económico Mundial”.
En tanto explicó que la experiencia internacional es clara: “a mayor y mejor infraestructura, hay más oportunidades de atraer inversiones productivas, generar empleo y mejorar los ingresos de las familias”.

 

SECTORES ESTRATÉGICOS DEL PROGRAMA
El Programa considera inversiones en materia de Comunicaciones y Transportes, por más de 1.3 mil millones de pesos (más de 100.000 millones de dólares). El objetivo en este rubro es contar con una infraestructura y una plataforma logística modernas, que fomenten una mayor competitividad, productividad y desarrollo económico y social.
“Queremos consolidar a México como un gran centro logístico global de alto valor agregado. Para ello, se aprovechará de manera integral su privilegiada ubicación geográfica, su amplia y creciente red de Tratados de Libre Comercio, así como su probada capacidad exportadora de calidad mundial”, resaltó.
Para ilustrar la trascendencia de este rubro, mencionó algunos proyectos considerados: los trenes de pasajeros México-Querétaro y México-Toluca, así como el Tren Transpeninsular, en Quintana Roo y Yucatán. Igualmente, la ampliación del Tren Eléctrico de Guadalajara y el Metro de Monterrey. También se concretarán diversos proyectos ferroviarios para el transporte de mercancías, entre otras obras.
Precisó que para cerrar la brecha digital entre los mexicanos, se respaldará la instalación de una red nacional compartida de banda ancha; el acceso universal a Internet en 250.000 espacios y sitios públicos; y la operación plena del Sistema Satelital Mexsat.
En materia de Energía se prevén inversiones por prácticamente 3.9 mil de millones de pesos (más de 300.000 millones de dólares). El objetivo es generar la infraestructura necesaria, para contar con energía suficiente, de calidad y a precios competitivos.
Entre las acciones previstas, se destacan las inversiones en recuperación mejorada de los campos petroleros de Ku-Maloob-Zaap y Cantarell, en costas de Campeche; y para aumentar la capacidad productiva en la Cuenca de Burgos, en Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas. Para darle mayor valor agregado a los productos petroleros y reducir la dependencia del exterior, se acelerará la modernización de las refinerías de Madero, Minatitlán, Salamanca, Salina Cruz y Tula. Igualmente, a fin de garantizar el abasto de gas natural a la industria nacional y a las plantas generadoras de electricidad, se desarrollará un Plan Nacional de Gasoductos. Se impulsarán todas las fuentes de energía. En este sentido el Presidente hizo mención de la construcción de una planta de ciclo combinado, en Nuevo León; dos hidroeléctricas, en Chiapas y Nayarit; seis centrales eólicas, en Oaxaca; y 16 campos solares, en el norte del país.
En materia de Infraestructura Hidráulica, Peña Nieto afirmó que la inversión prevista supera los 415.000 millones de pesos (más de 32.000 millones de dólares). El objetivo es incrementar la infraestructura hidráulica, tanto para asegurar agua destinada al consumo humano y riego agrícola, como para saneamiento y protección contra inundaciones.
En este marco se construirán obras como la Tercera Línea de Conducción del Sistema Cutzamala, en beneficio de los habitantes del Valle de México; el Acueducto Monterrey VI; y el Proyecto El Zapotillo, este último en apoyo de León, Guanajuato. También la construcción de presas, como la de Santa María, en Sinaloa; plantas desalinizadoras, en Baja California Sur; o el Canal Centenario, en Nayarit. Además, se concluirán las obras del Túnel Emisor Oriente y del Plan Hídrico Integral de Tabasco, para reducir el riesgo de inundaciones catastróficas en el Valle de México y en la ciudad de Villa hermosa, respectivamente.

 

 

 

Detalle de los sectores

  • Comunicaciones y Transportes: El objetivo es contar con una infraestructura y una plataforma logística modernas, que fomenten una mayor competitividad, productividad y desarrollo económico y social.
  • Energía: Generar la infraestructura necesaria, para contar con energía suficiente, de calidad y a precios competitivos.
  • Infraestructura Hidráulica: Incrementar la infraestructura hidráulica, tanto para asegurar agua destinada al consumo humano y riego agrícola, como para saneamiento y protección contra inundaciones.
  • Salud: Contribuir a fortalecer y optimizar la infraestructura interinstitucional en salud, para garantizar el acceso efectivo a servicios de salud con calidad.
  • Desarrollo Urbano y Vivienda: Impulsar el desarrollo urbano y la construcción de viviendas de calidad, dotadas de infraestructura y servicios básicos, con el acceso ordenado del suelo.
  • Turismo: Desarrollar infraestructura competitiva, que impulse el turismo como eje estratégico de la productividad regional y detonador del bienestar social.