Buscar

Caminos rurales: “El desafío es planificar y fortalecer el trabajo conjunto”

El licenciado Jonatan Sánchez Sosa, responsable de Infraestructura Rural y Arraigo del Ministerio de Desarrollo Agrario de la provincia de Buenos Aires, destacó el valor de los talleres rurales como espacios de formación, intercambio y construcción de políticas para mejorar la red en toda la Provincia.
Para conocer las últimas noticias, suscribirse a nuestras actualizaciones.

ÚLTIMA EDICIÓN

NEWSLETTER

EDITORIAL



En un contexto donde la conectividad rural resulta clave para la producción, el arraigo y el desarrollo de las economías locales, los Talleres de Caminos Rurales vuelven a posicionarse como un espacio estratégico de encuentro entre el Estado, los municipios y el sector agropecuario. En ese marco, el licenciado Jonatan Sánchez Sosa, responsable de Infraestructura Rural y Arraigo del Ministerio de Desarrollo Agrario de la provincia de Buenos Aires, subrayó la importancia de sostener estas instancias como parte de una política integral.

Según explicó, desde el Ministerio el enfoque no se limita a la ejecución de obras, sino que también incluye la generación de conocimiento y el fortalecimiento de capacidades locales. “Nuestro propósito es no solo poder aportar recursos a los municipios para mejorar los caminos rurales, sino también dar el debate e incorporar formación para mejorar las capacidades del personal y de los equipos jerárquicos”, señaló.

La continuidad de los talleres —que ya alcanzan su décima edición— refleja, en ese sentido, una decisión de instalar la temática en la agenda pública. “Retomar estos espacios, que ya existían, y llevarlos adelante en distintos puntos de la provincia es fundamental, porque permite federalizar la discusión en un territorio tan amplio y diverso como el bonaerense”, afirmó.

Uno de los aspectos más valorados por el funcionario es el intercambio que se genera en cada jornada. Lejos de tratarse de encuentros meramente expositivos, los talleres promueven una dinámica participativa en la que confluyen miradas y experiencias. “No es solamente escuchar una exposición. Estos espacios permiten que, antes y después de cada presentación, se puedan pensar alternativas en conjunto para atender la situación de los caminos rurales”, explicó.

En ese ámbito, se abordan problemáticas múltiples: desde cuestiones hidráulicas y técnicas —como el tratamiento de distintos tipos de suelo— hasta aspectos de gestión y planificación. También se incorporan nuevas tecnologías y se desarrollan instancias prácticas en campo, lo que enriquece la experiencia de los participantes. “Ese intercambio nutre y fortalece las experiencias, y permite llevarse herramientas concretas para aplicar en cada distrito”, destacó.

En relación a su participación en el próximo taller, Sánchez Sosa adelantó que el eje estará puesto en las políticas públicas que impulsa la cartera agraria y en los modelos de administración que buscan integrar al sector productivo. “Queremos dar a conocer las políticas que se vienen llevando adelante y promover formas de gestión donde haya participación del sector agropecuario en la temática de los caminos rurales”, sostuvo.

Cada municipio, remarcó, presenta una realidad distinta, atravesada por su propia idiosincrasia, recursos y características productivas. Sin embargo, el intercambio de experiencias permite identificar puntos en común y fortalecer estrategias. “Lo que vemos es que cuando se generan estos espacios, se fortalecen las herramientas de gestión y se mejora la capacidad de respuesta”, indicó.

En cuanto al diagnóstico de la red vial rural bonaerense, el funcionario reconoció que existe una gran heterogeneidad. “Hay distintos resultados según los municipios, pero en estos años hemos trabajado fuertemente aportando recursos para la mejora de más de 5.500 kilómetros de caminos rurales, lo que representa un incremento significativo en relación a etapas anteriores”, detalló.

Aun así, advirtió que uno de los principales desafíos continúa siendo la limitación de recursos. “La ‘sábana corta’ es una realidad permanente, y obliga a priorizar y planificar con mayor precisión”, expresó. En esa línea, destacó la importancia de generar mesas de participación, al menos de carácter consultivo, donde se puedan identificar las principales demandas y definir estrategias de intervención. “Es clave avanzar en planificaciones anuales o interanuales que permitan atender lo urgente, pero también proyectar soluciones a mediano y largo plazo”, agregó.

Dentro de las herramientas que impulsa el Ministerio, el programa de mejora de caminos rurales se posiciona como una de las principales políticas públicas. A través de él, se canalizan recursos y se acompaña a los municipios en la ejecución de obras, en un contexto económico complejo. “Venimos atravesando dificultades importantes, pero a pesar de eso la provincia no detuvo la obra pública. Es importante también poder transmitir cuáles fueron los desafíos que tuvimos que afrontar para sostener estas políticas”, remarcó.

En ese sentido, hizo hincapié en el rol del Estado provincial como articulador. “En un momento en el que se habla de ‘obra pública cero’, es importante mostrar que hay un Estado presente, que trabaja en articulación con el sector privado y con los municipios para dar respuesta a una problemática estructural como la de los caminos rurales”, sostuvo.

Finalmente, Sánchez Sosa convocó a los distintos actores a participar de los talleres, destacando su valor como espacios de construcción colectiva. “Son jornadas donde el sector público y el privado se encuentran, intercambian experiencias y generan aprendizajes. Eso nos permite salir con más herramientas para trabajar mejor en el futuro”, concluyó.