Desarrollo sostenible de las vías navegables y el transporte multimodal en Argentina


*Por el Dr. Ing. Raúl Cáceres, Doctorado en Ingeniería (Especialidad Hidráulica) de la Universidad Nacional de La Plata y especialista en Ingeniería Portuaria, recibido en la Universidad de Buenos Aires. Director de Ingeniería Hidráulica en la firma SERMAN & ASOCIADOS.

La relevancia y necesidades del denominado sistema navegable troncal ha vuelto a cobrar una posición destacada en la agenda de nuestro país. Esta es una oportunidad inmejorable para revisar las brechas que pueden haberse generado entre las necesidades de infraestructuras fluviales, marítimas y portuarias, y el desarrollo sostenible de los principales complejos productivos de Argentina.
En efecto, el movimiento de mercaderías mediante el trasporte por agua se ha realizado desde el comienzo de los tiempos, y en nuestra región ocupan un lugar relevante en el desarrollo y crecimiento desde hace varias décadas. También, es importante recordar que el desarrollo de una vía navegable interior posee múltiples ventajas y beneficios en comparación con otros sistemas de transporte en cuanto a costos de fletes, tiempos de viaje, atracción de importantes volúmenes de cargas, desarrollo de terminales especializadas y multipropósitos, sinergia con el complejo industrial y tecnológico, y el fortalecimiento de la industria naval.
Asimismo, la utilización de las vías navegables para el transporte de productos no sólo es atractivo porque permite un aprovechamiento de los costos, sino también porque afecta en menor medida al ambiente en términos cuantificables y comprobables sobre la intervención de medios naturales, la menor utilización de combustibles por unidad de carga transportada, la emisión de gases efecto invernadero, y el menor impacto urbano en obras alejadas de las ciudades.
Por su parte, vale mencionar que este protagonismo fluvial y marítimo que toma gran relevancia en Argentina, no se concreta a expensas de otros países, sino que otorga oportunidades de crecimiento conjunto en forma dinámica y sostenida. Es decir, existe una posibilidad concreta del desarrollo de apartadas regiones en el interior del continente a partir del crecimiento del transporte fluvial.
Sin embargo, para lograr explotar toda esta potencialidad que brinda la utilización del transporte por agua, se requiere de un complejo proceso de análisis que incluye el diseño de una vía navegable, la evaluación de las necesidades actuales y futuras de comercio, el estudio detallado del impacto en el medio ambiente y medio social, la revisión y análisis de aspectos económicos, y la determinación del buque de proyecto. En este sentido, es dable destacar que en los ríos y estuarios se debe elegir la embarcación más adecuada para el diseño de la vía navegable, o en etapas más avanzadas, adaptar el curso de agua a la embarcación de diseño. Es por ello que, se puede afirmar que todos los cursos de agua son navegables, pero no todos los cursos poseen una vía navegable garantizada para la navegación segura y eficiente de las embarcaciones que generan la mayor movilización de cargas, con el menor costo unitario posible.
En este contexto, una de las componentes que más gravita en la definición de inversiones en la vía navegable troncal, es la magnitud de las obras de dragado. Si bien es conocida la influencia del factor hidrológico e hidrométrico que presentan el río Paraná y el Río de la Plata, todavía es muy complejo de entender en toda su magnitud en cuanto a los procesos de sedimentación en ciertas zonas, así como la forma eficiente y sustentable de realizar las tareas de dragado con equipos cada vez más importantes, y con requisitos más exigentes para la navegación de buques marítimos de gran porte.
El conocimiento, entendimiento, y previsión de los esfuerzos de obras de dragado de apertura de vías y canales, y su posterior mantenimiento que garantice una utilización permanente de la ruta, requiere de un monitoreo, medición y estudio continuo de la respuesta natural e intervenida de los cursos de agua. En particular la Cuenca del Plata, una de las más importantes del mundo por sus caudales sólidos permanentes y la duración prolongada de eventos de crecida, pone en riesgo cualquier predicción promedio realizada. Asimismo, los eventos extremos en bajantes de larga duración condicionan los niveles mínimos de referencia que puedan estimarse a partir de determinadas series estadísticas acotadas en el tiempo.
Si bien se ha ganado mucha experiencia en el conocimiento de la respuesta de la vía navegable troncal por los registros disponibles de datos hidrométricos, batimétricos y sedimentológicos, y que además tienen una adecuada cobertura y calidad, la extensión y variabilidad de los cursos naturales de este sistema generan todavía incertidumbres en cada tramo crítico. Por lo cual, se presenta la oportunidad de implementar en un futuro próximo, tecnologías que ya están disponibles y que permiten la generación de mapas batimétricos continuos en aquellos sitios de mayor actividad sedimentológica, y que además permitirán ajustar las predicciones realizadas con diferentes técnicas y herramientas que se disponen en la ingeniería hidráulica e ingeniería fluvial.
Otro punto muy relevante corresponde al entendimiento, diseño y operación de un sistema de señalización que sea eficiente en cobertura y tecnología, con el objeto de asegurar un servicio de navegabilidad las 24 horas del día durante todo el año. Así, la vía navegable además de seguir los lineamientos internacionales y los requisitos de los organismos de control y revisión de la seguridad operativa, puede incorporar también nuevas tecnologías de señalización física, virtual, equipos de medición y monitoreo continuo de variables ambientales, y equipos de monitoreo para la seguridad náutica.
Durante los últimos años se han desarrollado varios estudios públicos y privados, persiguiendo el objetivo de definir las obras que sean factibles de realizar en la vía navegable troncal, teniendo en cuenta las necesidades de las cargas, los impactos en el medio, los costos, los beneficios y, oportunamente, las tarifas asociadas que generen el repago de las inversiones. Sin embargo, tal como fuera indicado previamente, es necesario implementar una metodología de trabajo integral, multidisciplinaria, y especializada, que ordene y analice la información disponible para definir escenarios y obras consecuentes para el sistema. Así, el desarrollo sostenible de una vía navegable como la que recorre el estuario del Río de la Plata y el caudaloso y complejo Río Paraná, debe superar el desafío de acortar las incertidumbres en aquellas componentes del diseño muy difíciles de apreciar y observar directamente como ocurre en otras obras de ingeniería.
Finalmente cabe destacar que, todo este desarrollo de vías navegables debe ser realizado contemplando un entorno mucho más amplio que el económico-comercial, ya que los ríos cumplen una función para la vida, la conservación de sus propios ecosistemas acuáticos, y la provisión de servicios para las poblaciones costeras, así como la importancia que presentan desde el punto de vista cultural, deportivo y estético.