Editorial Edición Especial Nº 19: No dejar para mañana

La realidad de los movimientos de los ciudadanos, en busca de una mejor calidad de vida, replantea un sistema esencial para el funcionamiento de la sociedad ante el crecimiento constante.

Las soluciones que ofrece la tecnología al transporte permite planificar un sistema racional, rápido y eficiente.
La tarifa plana y la intermodalidad serían el gran logro para los ciudadanos del Área Metropolitana de Buenos Aires y un verdadero desafío de las políticas públicas.
Hace unos días participé de Eco Suiza con motivo de la inauguración del tren de alta velocidad en el túnel del San Gotardo.
La Dra. Mónica Menéndez, directora del Grupo de Investigación de Ingeniería de Tráfico del Instituto de Planificación y Sistemas de Transporte de Suiza, realizó una descripción de la planificación del transporte en la ciudad de Zúrich, con 400.000 habitantes y en su zona metropolitana 1.300.000. Un dato muy importante a resaltar es que la ciudad está emplazada en una superficie acotada y complicada para encontrar soluciones para el traslado de sus habitantes. Entonces, es fundamental la adaptación de los diferentes medios de transporte en las vías que no se amplían, ya que la gente debe manejarse en ese espacio. Es así que conducir un auto particular es un martirio para  trasladarse en el centro de la ciudad. El sistema inteligente, que prioriza al transporte público, no deja margen de duda de cuál usar.
La coordinación de los semáforos, los carriles exclusivos y las prioridades facilitan que el sistema esté en orden, incluyendo el respeto al medio ambiente.
Quizás este aprovechamiento máximo de los espacios por el transporte público parece lejano en Argentina, pero estamos en el mejor momento para aprovechar las ventajas que nos da la tecnología, ya que el crecimiento es inminente y la concentración de la población en los centros urbanos es una realidad. No sólo es un caso, sino una importante tendencia. Las ciudades, aún las más remotas, deberían contemplar un plan a 50 años para dejarlas en condiciones ante tal crecimiento.
Las tarjetas como la SUBE ya serán reemplazadas, seguramente, por otras más inteligentes que nos permitirán no sólo pagar cualquier medio de transporte, sino el parking, el supermercado y mucho más.
En Santiago de Chile, para resolver la falta de espacio, además de hacer una obra de infraestructura extraordinaria pasando por debajo del emblemático Río Mapocho, se incorporó la tecnología en el espacio limitado para la realización de una autopista rápida, confiable y segura que cruza la ciudad. Otro ejemplo más cercano de que las vías no se pueden ampliar, por lo que se ha pensado en soluciones inteligentes ante la imposibilidad de controlar y realizar el cobro en movimiento. Esta extraordinaria obra que debió contar con un sistema de peaje Free Flow, podría ser comparada, por su complejidad, con el Paseo del Bajo.
Con esta Edición Especial, que publicamos una vez al año, queremos llegar a todos los Municipios del país. Donde, dentro de su tareas continuas, se encuentra planificar para gestionar. Aun en aquellos más pequeños, que seguramente crecerán y hoy tienen una oportunidad de planificar para el futuro.
Como muestra de nuestra historia, la Av. General Paz. Por un estudio de los límites de la Capital Federal, diseñan esta vía los Ings. Pablo Blot y Luis Sylveira en 1888, por la visión de crecimiento de quien ejerciera la presidencia, el Dr. José E. Uriburu. Finalmente, en 1941 se inaugura la Avenida Parque, proyectada por el Ing. Pascual Palazzo. En este Siglo XXI, el crecimiento del transporte constante supera todos los límites y hoy tenemos una nueva foto con la remodelación de sus puentes y el uso de los espacios verdes que se convirtieron en nuevos carriles por lo que llega a una TMDA, por ejemplo con el cruce con la Panamericana a 400.000 vehículos.
Por eso, no hay que dejar para mañana lo que podés hacer hoy.

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Directora Revista Vial