EL PANORAMA FUTURO DE LA MINERÍA ARGENTINA ES MUY ALENTADOR

Dr. Martín Dedeu, presidente de la Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAEM)

El Dr. Martín Dedeu, recientemente instituído presidente de la Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAEM), brinda los principales lineamientos del sector de cara al 2012.

Dr. Martín Dedeu, presidente de la Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAEM)EL PANORAMA FUTURO DE LA MINERÍA ARGENTINA ES MUY ALENTADOR

En esta nueva etapa de su presidencia de la CAEM, ¿Cuáles son sus perspectivas y objetivos?

En 2012 veo un panorama realmente muy alentador de la Minería argentina, más alla de los avatares de la economía mundial, que son inmanejables. En la última década el sector minero se ha reforzado de forma extraordinaria y creció como nunca en la historia. Se trata de una actividad relativamente nueva en un país históricamente agrícola y ganadero, y cuenta con un potencial enorme.

¿Cómo está organizada la Minería en el país?
El sector tiene dos grandes vectores: uno es no metalífero, que es más tradicional y está vinculado fuertemente a la industria de la construcción y cuenta con gran presencia en Argentina desde hace muchos años. Por el otro, está la gran minería de los metales, que es la que tiene una aparición más reciente.
No obstante, diría que, en todos los órdenes, el desarrollo ha sido realmente espectacular y, en cuanto a la minería metalífera sobre todo, han aparecido una gran cantidad de proyectos existentes que atisban un incremento cada vez mayor de la actividad en el país.

¿Cuáles son los principales obstáculos que encuentra el sector?
Siempre hay contigencias en cualquier actividad humana, y la minería ha venido enfrentando injustas acusaciones de sectores fundamentalistas que parecen pretender que la sociedad no progrese. Lo más preocupante es que varias provincias, algunas con interesantes posibilidades, se dejaron llevar por estos grupos y no permitieron un normal desarrollo de la actividad o, en los peores casos, directamente suspendieron proyectos.
Afortunadamente, uno de los hitos importantes de las últimas semanas fue la decisión de la provincia de Río Negro de dejar sin efecto una ley que impedía el desarrollo minero, y es una provincia que tiene un gran potencial.

EL PANORAMA FUTURO DE LA MINERÍA ARGENTINA ES MUY ALENTADOR

Institucional
¿Qué desafíos se propone como nuevo presidente de la CAEM?
Como se vino realizando en las gestiones anteriores, lo que quiere la CAEM es llegar de la forma más eficaz posible a la sociedad. Es decir, tener una actitud abierta y contar con canales más amplios, transparentes y amistosos para confluir en los objetivos comunes que tienen tanto la sociedad como las empresas del sector, que es el desarrollo conjunto del país. Por supuesto, esto conllevará el beneficio lógico de las empresas pero también los de la sociedad, tanto en el plano económico como ambiental, y dando fuentes de trabajo en regiones donde habitualmente no hay actividades paralelas sustentables que puedan igualar lo que ofrece la minería.
Dentro de ese contexto, incrementaremos de forma contundente lo relativo a lo comunicacional, así como en materia educativa. Queremos abrirnos a la sociedad, de forma que todos puedan ver el corazón de la mineria y lograr crecer en conjunto. Asimismo, seguiremos afianzando nuestra relación y trabajo con sectores hermanos como el de la Construcción y otros que también han sido pilares del gran desarrollo de la Argentina en los últimos años.
¿Cómo se conforman las inversiones de los proyectos?
Durante muchos años, inclusive mucho antes de comenzar a producir, lo único que hace una empresa minera es invertir. Frente al esquema distorsionado de pensar que un proyecto minero viene y enseguida recupera su inversión y acumula ganancias, la realidad indica algo distinto. Es un proceso muy largo que requiere, en todos los casos, mucho capital y gente capacitada para llevar adelante el proyecto.
El proceso de un emprendimiento incluye la prospección, exploración, el análisis geofísico y satelital, la confección del proyecto de factibilidad, la construcción y la puesta en marcha. Este proceso puede durar diez años, tiempo en el que sólo se invierte. Asimismo, existe una cantidad enorme de cuestiones administrativas y trámites como la obtención de autorizaciones. Por supuesto, cada fase necesita un informe de impacto ambiental, que por su nivel de exahustividad también requiere de tiempo e inversión. 
¿Podría citar algún ejemplo?
Un caso significativo es el de la mina de Potasio Río Colorado, que hoy lleva adelante la empresa Vale. Este emprendimiento implica una inversión de 5.900 millones de dólares y, entre otras obras, conlleva la constitución de una red ferroviaria de cerca de 900 kilómetros para poder llegar al puerto de Bahía Blanca, donde también se realizarán trabajos de infraestructura y una terminal portuaria para que el producto pueda ser exportado.
En su trayecto, el recorrido atraviesa varias provincias de una zona de la Patagonia que está sufriendo mucho por las cenizas del volcán Puyehue y en donde no hay una gran conectividad como la que ofrece un ferrocarril. Es decir, un sólo proyecto no va a resolver los problemas estructurales, pero sin dudas brinda progresos muy importantes y posibilidad de trabajo bien remunerado para los argentinos.
¿Cuál es la contribución de las empresas mineras en términos económicos?
Un reciente estudio de la consultora Abeceb, tomando la información del año 2010, determinó que en dicho período el aporte de las empresas mineras al fisco nacional alcanzó el importe de 4.200 millones de pesos, cifra que incluye Impuesto a las Ganancias, Derechos de exportación, Seguridad social e Impuesto al Valor Agregado. Estos aportes no incluyen el impuesto a los créditos y débitos bancarios, tasa de gas oil, aranceles de importación y ganancia mínima presunta.
Tampoco incluyen el aporte proveniente del cemento, que aporta un 15% más a los aportes generados por la minería. A lo señalado, tomando sólo cuatro provincias, habría que añadir otros aportes fiscales y cuasi fiscales por más de 1.427 millones. En pocas palabras es un acabado mentís a la falacia “se llevan todo y no dejan nada”.

Perspectivas
¿Cuál es su visión a futuro? 
Soy optimista, y no hay que olvidar que un proyecto minero genera un círculo virtuoso de inversión en las provincias vinculado a servicios e infraestructura que es muy beneficioso para la gente. Otro tema importante es que hay un convencimiento del Gobierno Nacional en el sentido de seguir adelante impulsando el desarrollo minero con todas las pautas que corresponden. Asimismo, hay algo que es poco sabido y difundido: nunca la minería ha puesto retaceo alguno a los controles ambientales; al contrario, la primer Ley Ambiental se hizo a pedido de nuestro sector. Hasta me animaría a decir que la mayoría de las empresas todavía van mas allá de los justos requerimientos exigidos. Todos los empresarios son concientes de que no sólo hay que cuidar el desarrollo de un emprendimiento desde un ángulo económico, sino preservando las áreas donde están instalados. También hay que mencionar algo que a veces queda opacado por las palabras de algunos ambientalistas extremos, y es que si las empresas no cumplen con los requerimientos ambientales, los organismos de financiamiento no aprueban los proyectos. Por lo tanto, están dadas todas las garantías para que los proyectos sean social, ambiental y económicamente sustentables.
La gran mayoría de los emprendimientos están situados en lugares normalmente poco poblados y alejados, por lo cual es muy importante el aporte de las empresas a que esas personas puedan vivir mejor. Y no sólamente significa tener mejores ingresos y un trabajo seguro, sino la mejora en la calidad de vida que implica la construcción de rutas, hospitales o escuelas que acompañan a muchos de los proyectos.