“Estamos realizando una inversión superior a los $390.000 millones”


Entrevista a Gustavo Arrieta, Administrador General de la Dirección Nacional de Vialidad.

  • ¿Cuál es el presente de la Dirección de Vialidad Nacional? ¿De qué forma se encuentran trabajando luego de la pandemia?
    Gustavo Arrieta: El presente de Vialidad Nacional es uno de los de mayor actividad gracias a la decisión política del presidente Alberto Fernández y del ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis, de utilizar a la obra pública como motor de crecimiento y desarrollo económico a lo largo y ancho de nuestro territorio.
    Para ilustrarlo en números, hoy Vialidad Nacional tiene más de 200 obras en marcha en todo el país. Esto equivale a obras en más de 12.000 de los 40.000 km de rutas nacionales. Y entre estos proyectos podemos destacar nuevas autopistas, autovías, pavimentaciones, repavimentaciones, mantenimientos y accesos a localidades.
    En total, estamos realizando una inversión superior a los $390.000 millones que redundará en beneficios para miles de argentinas y argentinos: mayores condiciones de seguridad, menores tiempos de viaje y más confort. En definitiva, una mejor calidad de vida. En ese sentido, puedo decir que estamos trabajando al cien por ciento de nuestra capacidad.
  • ¿Cuáles son las principales obras que están llevando adelante?
    G.A.:
    Hoy en día tenemos una serie de obras que, por su magnitud e inversión, podrían destacarse como las más emblemáticas. Dentro de los más de 200 proyectos de infraestructura vial que tenemos en marcha actualmente, desde Vialidad Nacional se están ejecutando más de 41 obras de autovías y autopistas por una inversión superior a los $230.000 millones. Esto representa una gran parte de nuestro presupuesto, y esas autovías y autopistas actualmente en ejecución abarcan más de 1.100 km de rutas nacionales.
    Entre ellas se destacan la Autopista Presidente Perón, la Autopista Paso Urbano de Bahía Blanca y la Autopista Ruta Nacional 8 Pilar-Pergamino, todas ellas de Buenos Aires; la Autopista Ruta Nacional 34 Angélica-Rafaela y la Autopista Ruta Nacional 33 Rufino-Rosario, de Santa Fe; la Autovía Ruta Nacional 18 Paraná-Concordia, de Entre Ríos, la Variante Palmira-Agrelo, de Mendoza; la Autopista Ruta Nacional 158 San Francisco-Río Cuarto, de Córdoba; la Autopista Ruta Nacional 3 Puerto Madryn-Trelew, de Chubut; y la Autopista Ruta Nacional 22 Chichinales-Cipolletti de Río Negro.
    La semana pasada habilitamos al tránsito un segmento de seis kilómetros, entre los partidos de Ezeiza y La Matanza, que corresponde al tramo II de la Autopista Presidente Perón. Esta obra es la más importante de los últimos 25 años para la provincia de Buenos Aires. A lo largo de 83 kilómetros, conectará a 12 municipios bonaerenses y unirá el Acceso Oeste con la Autovía de la Ruta Provincial 2 para formar el tercer anillo de circunvalación del AMBA, junto al Camino de Cintura y la avenida General Paz. En promedio, los tres tramos en ejecución de la Autopista Presidente Perón presentan un avance físico del 75%.
    Los 6 kilómetros que se habilitaron al tránsito la semana pasada unen la Ruta Nacional 3, a la altura de Virrey del Pino, con la autopista Ezeiza – Cañuelas. Es uno de los tres tramos en obra, que se extiende a lo largo de 28,4 km e incluye un distribuidor sobre la calle Blas Parera.
    La configuración de autopista de dos carriles por sentido, con distribuidores y pasos a desnivel, descomprimirá el paso de hasta 50.000 vehículos por día— principalmente camiones— y permitirá recortar hasta una hora los traslados desde La Plata a Pilar o Morón, al evitar el ingreso a la ciudad de Buenos Aires.
  • ¿Qué obras se encuentran en periodo de licitación?
    G.A.:
    Tenemos una gran cantidad de obras en proceso de licitación, algunas de las cuales ya fueron publicadas, otras que están en evaluación y algunas en preparación, que suman un total de casi 50 nuevas obras de infraestructura vial para todo el país.
    Dentro de las licitaciones ya publicadas se destaca la de la autopista de Ruta Nacional 7, específicamente en el tramo de 55 kilómetros que va desde Carmen de Areco a Chacabuco, una obra contratada en junio de 2017 mediante el fallido sistema de Participación Público Privada (PPP) y en la cual nunca se dio inicio a los trabajos.
    También se encuentra la licitación de la obra de repavimentación del tramo de la Ruta Nacional 33 que se desarrolla entre General Villegas, provincia de Buenos Aires, y Rufino, en Santa Fe. Este proyecto también corresponde a las ex PPP, y luego de mucho esfuerzo, compromiso político y un diálogo fluido con los y las vecinas de esa zona logramos lanzar el llamado a licitación de esta obra, en un corredor vial esencial del sur santafecino y el norte bonaerense, en una de las regiones de mayor potencial productivo de la Argentina que une el puerto de Bahía Blanca y el de Rosario.
  • ¿Cuál es el proyecto futuro? ¿Qué obras considera que son las más relevantes y que todavía no se han podido llevar a cabo?
    G.A.:
    Existen muchos proyectos que podrían cambiar el panorama y las perspectivas de nuestro país, pero me voy a centrar en el principal objetivo que perseguimos a través de nuestra política de infraestructura: el desarrollo de una adecuada red de corredores viales para fomentar el crecimiento económico y la integración de todo el territorio, desde las localidades rurales más pequeñas hasta las ciudades más grandes.
    Para incentivar la llegada de inversiones, los empresarios de una determinada zona del interior del país tienen que tener la capacidad de trasladar su producción de manera rápida y segura a un precio razonable. Esto significa que el desarrollo vial está íntimamente relacionado con los costos logísticos de la producción que, en un país tan extenso como el nuestro, representan un factor determinante en el precio final de los productos.
    Asimismo, la ejecución de obras viales tiene otro aspecto virtuoso como el impacto directo que genera en distintos sectores de la economía real, la más tangible para todas las personas. Pocas obras movilizan tanta mano de obra, recursos y materiales como las obras viales. Por lo tanto, la construcción de una autopista o una autovía genera un impacto directo en todo el entorno inmediato que la rodea y por eso es tan importante el rol que desempeñan este tipo de obras en el marco de una política contra cíclica.
  • ¿Cómo es la relación con las vialidades provinciales? ¿Qué obras pudieron llevar adelante juntos?
    G.A.:
    Desde diciembre de 2019, Vialidad Nacional ha firmado decenas de convenios con prácticamente todos los gobiernos provinciales para la ejecución de obras por un valor superior a los $72.000 millones. Se trata de una serie de convenios cuyo principal objetivo es cubrir las necesidades financieras de cada jurisdicción en materia de proyectos de infraestructura que tendrán impacto inmediato para la comunidad.
    Una de estas obras es la Autopista de la Ruta Nacional 40 en el acceso norte a San Juan, que fue habilitada en los primeros días de octubre para brindar una mayor seguridad vial a miles de personas e impulsar el desarrollo productivo de la región. Esta obra contempló una inversión superior a los $3.200 millones e incluyó la construcción de colectoras, cruces elevados y de seis puentes ubicados sobre las calles Callejón Blanco, Centenario, Rodríguez, Porres, Oro y Benavídez, como también iluminación y señalización. También se llevó a cabo la construcción de veredas y bicisendas, y puentes de acceso vehicular y peatonal en entradas de viviendas.
    Otro ejemplo de estas obras por convenio con una provincia es las de las rutas provinciales 11 y 56, de las cuales a principio de mes se habilitaron 36 nuevos kilómetros de autovía: los últimos 16 km que restaban de la Ruta Provincial 11 permitieron dejar habilitada por completo esa ruta. La obra de transformación en autovía de la Ruta Provincial 11 se realizó a lo largo de dos tramos de 95 km de extensión en total, uno de 58 km entre General Conesa y San Clemente del Tuyú, y otro de 37 km entre San Clemente del Tuyú y Mar de Ajó. Con esto, venimos a acompañar el esfuerzo del sector turístico y la expectativa por lo que se cree que será una de las mejores temporadas de verano en la costa atlántica.
  • Con respecto a la capacitación y actualización profesional, ¿se está llevando a cabo algún proyecto?
    G.A.:
    Estamos trabajando en convenios con distintas instituciones, como laboratorios y universidades, para fortalecer la capacitación de nuestros recursos humanos y brindar las mismas oportunidades a todas y todos los agentes de Vialidad Nacional.
  • En cuanto al control de cargas y mantenimientos de rutas, ¿cómo se está trabajando? ¿Con cuántas balanzas cuenta Vialidad, dónde funcionan y con qué sistema?
    G.A.:
    El Control de Pesos y Dimensiones sobre rutas nacionales dispone de 104 puestos de control, de los cuales 69 son administrados por Vialidad Nacional, 23 por Corredores Viales S.A. y 5 por la empresa concesionaria Caminos del Río Uruguay, y se encuentran distribuidos por todo el territorio nacional.
    De estos 104 puestos de control, el 60 por ciento se encuentra operativo, debido principalmente a la remodelación de infraestructura que fue necesaria realizar para cumplir con los protocolos de medidas de prevención y seguridad sanitaria en el marco de la pandemia por COVID-19. Para este mes de octubre de 2021, se prevé la puesta en funcionamiento de otros 12 puestos de control.
    Todos cuentan con un sistema informático de pesaje elaborado por Vialidad Nacional que responde a las normativas vigentes en materia de pesos y dimensiones, emitiendo, en caso de exceso en peso y dimensiones, el correspondiente ticket y acta de infracción. Toda la información generada y resguardada en ese sistema de pesaje migra a un sistema de cargas desde el cual se gestionan las cobranzas y notificaciones de deudas.
  • ¿Cómo ve el futuro de Vialidad?
    G.A.:
    Con este Gobierno nacional, el futuro de Vialidad Nacional con fuerte inversión y protagonismo. Como comentaba anteriormente, la decisión del Presidente es promover a la obra pública como motor de crecimiento y desarrollo federal. Se trata de un compromiso que va más allá de un determinado momento o de la coyuntura de las elecciones. Es un objetivo por el que venimos trabajando arduamente desde el año pasado y que vamos a continuar desarrollando durante todo nuestro mandato. Ese es nuestro compromiso con la sociedad y para ello seguiremos trabajando al máximo de nuestras posibilidades.