Kapsch Trafficcom: una solución para la problemática de la gestión de tráfico

Con más de 280 referencias en 44 países de los cinco continentes, con casi 70 millones de dispositivos a bordo entregados y aproximadamente 18.000 vías equipadas, la empresa se posicionó entre los principales proveedores de cobro electrónico de peajes reconocidos a nivel mundial. Su sede central se encuentra ubicada en Viena, Austria, pero posee subsidiarias y oficinas comerciales en 33 países. Revista Vial dialogó con el Lic. Miguel Jáuregui, gerente general de Kapsch TrafficCom Chile S.A., y responsable de sus operaciones en América del Sur y central.

Kapsch TrafficCom es una empresa que se especializa en tecnología, soluciones y servicios para Sistemas de Transporte Inteligentes (ITS) aplicadas a las áreas de cobro de peaje, gestión de acceso urbano y seguridad de tránsito. Cubre la totalidad de la cadena de valor agregado de sus clientes al presentarse como un centro integral proveedor de productos y componentes, así como de subsistemas y productos abiertos al mercado, integrándolos en un sistema de soluciones llave en mano o desarrollándolos de principio a fin, incluyendo servicios para la operación técnica y comercial de los sistemas. Además, diseña, construye y opera, fundamentalmente, sistemas electrónicos de cobro de peajes, en particular para el tránsito de flujo libre de vías múltiples.

¿Qué actividades llevan a cabo en la Argentina?

Miguel Jáuregui: En Buenos Aires se encuentra un centro de competencia de soluciones de “Back Office” para sistemas Free Flow y desde allí se desarrollan las soluciones de sistemas centrales de muchos de los proyectos mundiales de todo lo que es la empresa Kapsch TrafficCom. Es una oficina de ingeniería que se enfoca en los contratos que tiene la empresa en otras partes del mundo. Un caso poco conocido en la industria, pero la realidad es que desde Buenos Aires se desarrolló la inteligencia de las soluciones de peaje más complejas del mundo: República Checa, Polonia, Bielorrusia, Australia, Nueva Zelanda, etc. Contamos con cerca de 200 personas en esta sede. Ahora bien, para la región nuestra oficina comercial está en Santiago de Chile, desde donde servimos a los clientes cubriendo toda la cadena de valor, entregando soluciones completas.

Es decir, tienen las oficinas de Europa aunque el programa se desarrolle en la Argentina.

M.J.: Hoy se organizó en distintas regiones. Por ejemplo, tenemos una que abarca América Central y otra América del Sur, de la cual soy responsable. La mayoría del equipo de trabajo de entrega de proyectos completos está en Santiago de Chile. Desde hace unos meses (abril 2016), con la adquisición de la división Schneider Tráfico y Transporte (empresa que operaba en el pasado como Telvent Tráfico y Transporte) se produjo un fuerte impacto, especialmente en esta región.

¿Cómo ocurrió la compra de ex-Telvent Tráfico y Transporte?

M.J: Hace cerca de 20 años, Kapsch TrafficCom inició su caminar en lo que es tecnología de transporte como líder en el área de peaje. En los comienzos tuvo un fuerte liderazgo en el área de transponders (TAGs), luego con los pórticos de flujo libre (principalmente en Australia y Chile) y finalmente implementó las soluciones de Back Office. Todo esto la constituyó en líder de tecnologías de peaje. Pero luego, poco a poco, fue entendiendo que necesitaba complementar el porfolio de productos, y cubrir otros aspectos de la cadena de valor de la tecnología de transporte. En este momento, se llevó a cabo una adquisición muy grande de una empresa estadounidense denominada Transdyne, líder en el segmento ITS de túneles y autopistas. Eso fue hace tres años. Pero a pesar de eso, aún faltaba una parte del rompecabezas: la gestión de tráfico urbano. Eso lo encontramos en Telvent. Fue la adquisición más grande de la historia y entre otras cosas, hoy nos hace estar entre las primeras tres empresas en Estados Unidos, consolidar nuestro liderazgo en peaje, gestión de tráfico en autopistas, túneles y finalmente en las ciudades. Además, si bien éramos protagonista a nivel mundial, teníamos un papel secundario en Latinoamérica, con la excepción de Santiago de Chile. Lo que Telvent nos dio es una sólida presencia regional: en particular en Ecuador, Panamá, Brasil y Argentina.

Evidentemente la visión que tienen es la de invertir continuamente.

M.J: Mientras que los parques automotores sigan creciendo en forma sostenida, la congestión irá incrementando, y los países no van a terminar de invertir. Todas las ciudades empiezan a sufrir la problemática de la gestión de tráfico y, en definitiva, estamos posicionados en lo que es la llave de la solución a estos problemas futuros. Por un lado, somos fuertes en cuanto a la tarificación vial que es una manera de financiar infraestructura y por el otro, cubrimos en hacerla más eficiente. Porque a veces, cuando uno se decide a hacerla, se da cuenta que es muy difícil acompañar el crecimiento sostenido de los vehículos. Puedo mencionar el ejemplo de las autopistas urbanas de Santiago, Chile que se hicieron hace 15 años y hoy por hoy, hay muchas situaciones en las cuales colapsan. Es muy difícil diseñar infraestructura para períodos muy largos en entornos urbanos. Entonces, allí no se requiere seguir haciendo autopistas, sino ver cómo se hace más eficiente el uso de lo que ya existe. Y ahí juega un papel fundamental la tecnología. La mayoría de las veces es más eficiente invertir en tecnología para su uso que en hormigón. Es por esto, que para poder ofrecer esta tecnología, también nosotros como empresa tecnológica debemos invertir en mejorar nuestro portfolio.

Cuando las ciudades se deciden a incorporar la tecnología, ¿hay algún tipo de financiamiento para la implementación de estos servicios?

M.J: Eso depende, en la mayoría de los casos, de las políticas de estado, no del sector privado. El ejemplo de Londres es muy ilustrativo. Allí existió una política de estado para tratar de subir a la gente al transporte público y bajarla de los autos. Entonces, se implementó todo un sistema donde se le cobraba al automovilista, pero con esa plata realmente había un compromiso para reinvertirla en la mejora del transporte público. Nosotros, como proveedores tecnológicos, podemos acompañar, recomendar y apoyar con nuestra tecnología para que esa política de estado se implemente. Quizás, uno de los pocos ejemplos que participamos como parte del esquema de financiamiento, es el sistema de cobro de camiones de Bielorrusia, donde este proyecto fue ejecutado como una iniciativa privada, y asumimos los costos de toda la implementación, con un repago a través de una porción de la tarifa.

PRESENCIA EN LA REGIÓN LATINOAMERICANA

¿Hay muchos proyectos para esta zona?

M.J: Hoy hay países en los cuales se está pensando a largo plazo, como Colombia o Perú. También confiamos que en Argentina, por la situación particular de estar alineado el Gobierno de la Provincia y de la Ciudad Buenos Aires, con el Nacional, hay una coyuntura como para implementar realmente algunas de estas políticas de estado para solucionar el problema del tráfico, que como todos vivencian crece día a día, y el déficit en materia de desarrollo tecnológico es evidente en varios sectores.

¿Les llegan muchas consultas de Argentina?

M.J: Existieron varias consultas. Y confiamos en que, dentro de la agenda de problemas que hay para resolver, se piense en largo plazo. Hay muchas herramientas hoy disponibles, y experiencias de muchas partes del mundo, de las cuales se pueden sacar lecciones, regionalizarlas, e implementarlas con éxito. Algunos de estos procesos requieren una etapa de maduración, y los funcionarios están diseñando de qué manera se puede apoyar. Argentina va estar dentro de los países que seguramente se trabaje mucho en los próximos cinco años, hay mucho por hacer.

 

TECNOLOGÍA APLICADA

Con respecto a los diseños, ¿qué tecnología están utilizando para cobro electrónico de peaje?

M.J: Seguimos usando un Tag con batería que responde al estándar europeo, que es el empleado en los proyectos más complejos, donde la prestación que se requiere es avanzada. Creemos que los niveles de seguridad y de prestación que nos da son los necesarios, sobre todo para los proyectos más desafiantes. Pero también estamos acompañando otros mercados donde se  optó por una Tag pasivo, como Argentina, y donde se determinó que no se requiere de un equipo a bordo tan sofisticado. Desarrollamos lectores de alta prestación para este segmento también, muy difundido en Sudamérica.

Y además de las aplicaciones que tienen en el tránsito, ¿tienen otras aplicaciones, por ejemplo para los puertos o aeropuertos?  

M.J: El mercado que estamos abarcando es suficientemente amplio y complejo. No incursionamos en puertos y aeropuertos, simplemente porque nos mantuvimos cubriendo todo el espectro del vehículo y su tarificación en el entorno urbano e interurbano. Es muy completo nuestro portfolio, pero limitados a transporte. También para poder aportar mucho en lo que uno hace, hay que focalizarse.

En este momento, ¿cuál es el proyecto más importante que está haciendo Kapsch TrafficCom en el mundo?

M.J: Hay varios que podría mencionar. Estamos haciendo un proyecto muy grande en Australia, que se llama “WestConnex”, y que representa una de las soluciones viales más complejas. Otro se llama “CHARM”, que implica actualizar todos los centros de gestión de tráfico del Reino Unido y Holanda, en forma gradual. Es una compra que gestionaron los dos estados en forma conjunta. Un desafío enorme. Pero por complejidad y cercanía, me gustaría mencionar un proyecto que estamos haciendo en Chile y es el de la “Sociedad Concesionaria Autopista del Aconcagua- SCADA”.  Creo que es la primera vez que una empresa tecnológica implementa a un concesionario una solución tan completa y amplia, que abarca peaje convencional, pórticos multi lane free flow incluyendo conteo de ejes, soluciones de Back Office, una solución completa de ITS (incluyendo CCTV, carteles variables, detección de tráfico, postes de auxilio, red de comunicaciones, estaciones meteorológicas, video wall, SW de Centro de Control) y además, varios sistemas satélites (como GPS, monitoreo, etc.). Y en particular me gusta mencionarlo porque lo estamos ejecutando desde la región, y creemos que será nuestra carta de presentación en el futuro de las competencias que tenemos, y de lo que somos capaces de hacer. Desde el puntapié inicial de las concesiones urbanas, este es el siguiente paso que se da en esta dirección, transformando en estándar urbano un tramo de 15 kilómetros, y volvemos a estar cerca de esta iniciativa.

¿Cuál es el monto de inversión de este proyecto?

M.J: Todo el proyecto de transformación del tramo urbano de SCADA y la actualización del peaje LAMPA es el resultado de un convenio complementario entre Autopistas del Aconcagua y el Ministerio de Obras Públicas de Chile, publicado en un Decreto Supremo. Esto hace que los montos de todo el proyecto sean públicos. Hay varios contratos de construcción y uno tecnológico, que es el que estamos ejecutando. En particular lo relativo a la contratación de Kapsch TrafficCom es un hecho relevante para la sociedad concesionaria, y por ende tampoco es información privada. Tasas de cambio mediante, es un contrato que se aproxima a los 20 millones de dólares.

¿Chile fue una de las primeras ciudades en el mundo que colocó el Free Flow?

M.J: Sí, exactamente. Fue un programa muy ambicioso y exitoso, que transformó la ciudad de Santiago. Pero lamentablemente por diversos factores no se logró avanzar mucho en los últimos años. Ojalá que el proyecto de Autopistas del Aconcagua represente un segundo impulso de inversión en infraestructura en Chile, ya que el crecimiento del tránsito es exponencial. Estamos también modernizando todas las plazas de peaje de la Ruta 5 sur en Chile, pero aquí el multi lane Free Flow no pudo ser una realidad por varios motivos. Como se mencionó en varios foros en Santiago de Chile, esta debiera ser una tecnología disponible para hacerse masiva, la penetración de Tags en Chile es única, y debiera extenderse más allá de Santiago para comodidad de todos los usuarios.

 

El crecimiento de la tasa de motorización chilena
Según el último anuario elaborado por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) de Chile, hasta el año pasado se contaban con 4.751.130 vehículos motorizados en el parque nacional. Esta cifra implica un crecimiento de 182.466 autos, camiones, motos y buses, lo cual implica un alza de 4% respecto de 2015.
De este universo, los autos ya rozan los tres millones (2.917.992), 127.797 más que en 2014.
Entre las comunas más motorizadas sigue liderando Puente Alto (120.550), seguida de Maipú (112.494), Peñalolén (110.021) y Las Condes (109.190), que cayó del segundo lugar que tenía en 2014, lo que muestra una consolidación de las comunas del sur y poniente en la tenencia de vehículos.
Fuera de Santiago, encabezan Antofagasta (96.372), Viña del Mar (86.605) e Iquique (77.610).
Con ello, la tasa de motorización llegó a 266 vehículos (con buses, camiones, motos) por cada mil habitantes y 170 autos por la misma cantidad de personas (Fuente:  http://www.economiaynegocios.cl/).