Manual de Seguridad Vial de PIARC

VOLANTA: PARTE 2

El siguiente informe es un resumen de la parte 3 del MSV (continúa de Edición Especial 29).

El nuevo Manual de Seguridad Vial (MSV) fue diseñado para ayudar a los países en cada etapa del desarrollo de sus infraestructuras para cumplir los objetivos de seguridad vial y está alineado con los pilares clave del Decenio de Acción de las Naciones Unidas para la Seguridad Vial 2011-2020:

Pilar 1: Gestión de la Seguridad Vial.
Pilar 2: Movilidad y Carreteras Más Seguras.
Pilar 4: Usuarios de Carretera Más Seguros.

Este recurso integral se basa en la amplia gama de conocimientos y experiencia proporcionados por PIARC en la primera edición. Incluye una nueva forma de pensamiento sobre la seguridad vial y ofrece un argumento claro sobre por qué adoptar un enfoque de Sistema Seguro es crucial para su país. El enfoque del Sistema Seguro apunta a un sistema de carreteras más tolerante que tenga en cuenta la falibilidad y la vulnerabilidad humanas. Bajo el enfoque de Sistema Seguro, todos (agencias públicas, fabricantes de automóviles, usuarios de la carretera, funcionarios encargados de hacer cumplir la ley y otros) deben compartir la responsabilidad de los resultados de seguridad vial.
PREÁMBULO
Según estimaciones, los accidentes de tránsito causan cada año en el mundo 1.24 millones de muertes y hasta 50 millones de heridos graves, y más del 90% de los accidentes fatales ocurren en los países de ingresos bajos o medios (PBMIs).
El reconocimiento de este problema llevó a la declaración del Decenio de Acción para la Seguridad Vial (2011-2020) de las Naciones Unidas, cuyo ambicioso objetivo es estabilizar y posteriormente, reducir los niveles previstos de accidentes mortales en el mundo. El presente Manual para la Seguridad Vial es una contribución de la Asociación Mundial de la Carretera (PIARC) al Decenio de Acción de las Naciones Unidas.
Uno de los principales requerimientos mundiales es la mejora de los resultados de la seguridad vial, mediante el fortalecimiento de las capacidades en todo el sistema de gestión de la seguridad vial. En los últimos años, se ha producido una variedad de guías para las intervenciones y la gestión de la seguridad vial, pero es necesario unas directrices más avanzadas sobre elementos específicos, en particular respecto de la planificación, el diseño, la explotación y el uso de la red vial. Esta tarea requiere el examen y la comprensión de las necesidades de la seguridad vial en los países de ingresos bajos, medios y altos, así como una información técnica exacta, exhaustiva y de fácil acceso.
Además, las organizaciones internacionales identifican el Sistema Seguro como un enfoque de buenas prácticas para la gestión de la seguridad vial, tanto de manera provisional como en el largo plazo y alientan su adopción en todos los países. El enfoque de Sistema Seguro se fundamenta en los buenos resultados obtenidos de los enfoques anteriores y fomenta la innovación y la adopción de tecnologías basadas en principios de seguridad actualmente consolidados.
Las próximas etapas de la seguridad vial suponen un desafío para los responsables y profesionales en este campo en todo el mundo. Este Manual ofrece a los encargados, tanto del establecimiento de políticas de seguridad vial como a los que las aplican, diferentes maneras de establecer, fortalecer y consolidar sus esfuerzos para alcanzar estos retos en los países de ingresos bajos, medios y altos.
El presente Manual es una actualización y una re-concepción completa de la primera edición del Manual sobre la Seguridad Vial (MSV) de la Asociación Mundial de la Carretera (PIARC) publicada en 2003, con el fin de alinearlo con los objetivos del Decenio de Acción y el enfoque de Sistema Seguro en la gestión de la seguridad vial. En él se aúnan las directrices de PIARC con aquellos establecidos por otras organizaciones internacionales.
El Manual fue diseñado para ser un documento de referencia sobre el estado del arte internacional, exhaustivo y como herramienta “viva” que permita a cada país alcanzar sus objetivos principales. Su intención principal es guiar la gestión de la planificación, el diseño, la explotación y el uso seguro de la red vial en los países de ingresos bajos, medios y altos. El manual destaca los marcos políticos y de gestión que son eficaces, y las referencias técnicas aplicables, y también ofrece directrices generales para la gestión de actuaciones de mejora.
ORGANIZACIÓN Y MAGNITUD DE ESTE MANUAL
El Manual se compone de las tres partes:
PARTE 1: PERSPECTIVA ESTRATÉGICA MUNDIAL.
Esta parte ofrece una perspectiva estratégica mundial del alcance del problema de la seguridad vial y de los desarrollos críticos que influencian los enfoques actuales de gestión en función de los resultados y que forman la base de las directrices (lineamientos).
• El Capítulo 1: .Dimensiones del problema de la seguridad vial
• El Capítulo 2: Desarrollos críticos en seguridad vial.
PARTE 2: GESTIÓN DE LA SEGURIDAD VIAL
Esta parte proporciona lineamientos para la gestión de la seguridad vial y pone las bases para alcanzar mejoras específicas, utilizando estrategias, programas y proyectos orientados a resultados.
• El Capítulo 3: El sistema de gestión de la seguridad vial.
• El Capítulo 4: El enfoque del Sistema Seguro.
• El Capítulo 5: Para una gestión y un uso eficaces de los datos de seguridad.
• El Capítulo 6: Objetivos, estrategias de inversión, planes y proyectos de seguridad vial.
PARTE 3: PLANIFICACIÓN, DISEÑO, OPERACIÓN Y USO DE LA RED VIAL
Esta parte proporciona una guía detallada para los planificadores, los encargados del establecimiento de políticas, ingenieros y otros profesionales en la gestión de la intervención para la planificación de seguridad, diseño, la operación y uso seguro de la red de carreteras:
• El Capítulo 7: Roles, responsabilidades y desarrollo de políticas y programas presenta lineamientos.
• El Capítulo 8: Diseño en función de las características del usuario vial y de su cumplimiento de las normas.
• El Capítulo 9: Gestión de la seguridad de la infraestructura: Políticas, normas, lineamientos y herramientas contiene.
• El Capítulo 10: Evaluación de los riesgos potenciales e identificación de problemas.
• El Capítulo 11: Selección y priorización de la intervención.
• El Capítulo 12: Monitoreo y evaluación de la seguridad vial.

PLANIFICACIÓN, DISEÑO Y EXPLOTACIOON SEGUROS DE LA RED VIAL
La 3ª Parte «Planificación, diseño y explotación» muestra los impactos en la seguridad y el valor creado al adoptar las estrategias globales.

  1. FUNCIONES, RESPONSABILIDADES, DESARROLLO DE POLÍTICAS Y PROGRAMAS
    El gobierno, a través de la autoridad vial, es responsable de ofrecer una infraestructura segura y de mantener las condiciones de seguridad durante la explotación de la red viaria. En ciertos países, la autoridad vial puede también asumir las funciones de organismo principal.
    Las funciones y las responsabilidades definidas por ley deberían establecer claramente los principios del Sistema Seguro bajo los que la autoridad busca regirse, así como su objetivo estratégico para la implantación del enfoque del Sistema seguro.
    La implantación del Sistema Seguro requiere un cambio fundamental en la manera en que la autoridad aborda el riesgo en la red viaria. Para aceptar este reto de cambio en la gestión se necesita una formación estructurada.
    El enfoque del Sistema Seguro deberá integrarse en los procesos, los procedimientos, las políticas, las directrices y las herramientas aplicadas a las carreteras nuevas y al mantenimiento, la explotación y el acondicionamiento de la red existente.
    Se debe determinar la manera de considerar los objetivos del Sistema Seguro durante el desarrollo de proyectos por razones de seguridad, gestión del tráfico, gestión de los activos, ahorro en los costes y mejora de la explotación.
    Establecer la manera cómo la autoridad vial aplica sus políticas en sus actuaciones para valorar dichas políticas y los resultados esperados (por ejemplo, un sistema de gestión de la seguridad vial de la red).
    Adquirir o perfeccionar las facultades legislativas para otorgar a las autoridades viales, tras la consulta con la autoridad local y la comunidad, la capacidad de imponer restricciones al acceso desde los desarrollos nuevos o ya existentes donde se estime que son poco seguros.
  2. DISEÑO EN FUNCIÓN DE LAS CARACTERÍSTICAS DEL USUARIO Y DE SU CUMPLIMENTO DE LAS NORMAS DE CIRCULACIÓN
    El factor humano es un concepto científico bien establecido y la mayoría de las conclusiones extraídas de su estudio están incorporadas en las actuales normas de diseño de las carreteras en muchos países.
    A menos que las carreteras se diseñen y gestionen teniendo en cuenta los factores humanos, es poco probable que el Sistema Seguro pueda ser implantado.
    La gestión de la velocidad es un proceso clave hacia la creación del Sistema Seguro. Las velocidades son el resultado de elecciones hechas por los usuarios de la carretera, pero se puede influir sobre estas elecciones a través del diseño de la carretera y de la disponibilidad de señales y de marcas en el pavimento.
    Una adecuada combinación de los elementos de diseño puede crear carreteras autoexplicativas en las que las acciones acertadas, incluso la elección de la velocidad, sean obvias para los usuarios. Las carreteras autoexplicativas favorecen que los conductores se comporten de la manera esperada por los planificadores y los proyectistas, lo que deriva en una reducción de las tasas de accidentes.
    Además del diseño de la carretera, existe una gama de técnicas con la capacidad de influir directamente en el comportamiento de los usuarios que incluye la educación, la difusión y la vigilancia policial.
    Se dispone de guías que recogen las normas conocidas de buena práctica en las áreas mencionadas anteriormente.
  3. POLÍTICAS, NORMAS, DIRECTRICES Y HERRAMIENTAS DE GESTIÓN DE LA SEGURIDAD VIAL
    La mejora de la infraestructura puede contribuir de manera importante en la reducción del número de fallecidos y heridos graves en los accidentes de carretera. Muchos tipos de accidentes graves, incluso los causados por errores humanos o por el incumplimiento de las normas de circulación, pueden eliminarse a través del uso efectivo de la infraestructura.
    Pocas inversiones en infraestructura traen consigo beneficios tan altos como lo hacen las medidas dirigidas a mejorar la seguridad vial.
    La infraestructura es a menudo el factor más importante que contribuye a la gravedad de un accidente de tráfico.
    Se requieren políticas claras y definidas en la entrega del Sistema Seguro para conseguir mejoras en la seguridad vial.
    Se pueden encontrar buenos ejemplos de políticas en materia de infraestructura viaria.
    Se debe emprender una evaluación comparativa con las buenas prácticas para identificar los cambios necesarios en las políticas. Se debe ser precavido al tomar como ejemplo políticas de otros países, ya que hay que garantizar que estas se adapten a las condiciones locales. De cualquier manera, hay un gran número de metodologías que son aplicables universalmente.
    Las normas, guías y herramientas son el mecanismo adecuado para convertir las políticas en acciones. Si estos documentos no guardan relación con las políticas, entonces la entrega del Sistema Seguro carecerá de estructura y de dirección.
    Existen directrices para ayudar a la implantación de políticas que pueden usarse en la entrega del Sistema Seguro, aunque se deben adaptar a las condiciones locales. Estas directrices tienen que ser revisadas y actualizadas constantemente basándose en buenas prácticas.
    La frecuencia de los tipos de accidentes más graves en las rutas de alto riesgo pueden reducirse con el tratamiento adecuado de la infraestructura. Para quienes empiezan a abordar la seguridad vial, los proyectos piloto en corredores son una forma muy efectiva de mejorar la seguridad vial.
    Este capítulo presenta una revisión de las herramientas disponibles para implementar infraestructuras seguras (se pueden consultar más detalles en los Capítulos 10 y 12).
  4. EVALUACIÓN DE RIESGOS POTENCIALES E IDENTIFICACIÓN DE PROBLEMAS
    Debería realizarse una evaluación del riesgo en toda la red bajo la responsabilidad de la agencia vial.
    En muchos países, un alto porcentaje de los fallecidos y heridos graves ocurre en un pequeño porcentaje de la red de carreteras. A nivel del programa de seguridad vial, la tarea consiste en identificar estas carreteras y en tratarlas de forma prioritaria.
    Existen metodologías establecidas para identificar los tramos con alto riesgo de accidente, pero es necesario formar al personal técnico.
    Debería realizarse una evaluación de los datos sobre los accidentes para identificar los tramos de alto riesgo (si los datos están disponibles). Se necesitan datos de buena calidad para identificar los tramos a partir de las tasas de accidentalidad.
    Deberían adoptarse métodos proactivos, especialmente en los corredores importantes, que incluyan las evaluaciones de impactos, las auditorías de seguridad vial, las inspecciones de seguridad vial y los programas de evaluación de las carreteras.
    Si no se dispone de los datos sobre los accidentes, se deben adoptar estos métodos proactivos mientras se inicia la recopilación de datos.
    La combinación de métodos proactivos y datos sobre accidentalidad permite la evaluación total de riesgo de seguridad vial.
  5. SELECCIÓN Y PRIORIZACIÓN DE LAS ACTUACIONES
    Tras identificar los lugares de alto riesgo, se deben evaluar y seleccionar las actuaciones apropiadas para tratarlos.
    Existen actuaciones efectivas sobre la infraestructura que pueden ayudar a abordar los problemas de seguridad vial, independientemente de su causa, y que, por tanto, pueden disminuir la probabilidad y la gravedad de los accidentes. Algunas actuaciones pueden casi llegar a eliminar los fallecidos y los heridos graves, mientras que otras producen mejoras más limitadas.
    Las actuaciones pueden diseñarse para abordar el riesgo en un lugar específico, en una carretera o en toda la red.
    Existe información detallada sobre las actuaciones eficaces y sus condiciones de aplicación, incluso en el caso de los países con ingresos bajos y medios.
    Se pueden seleccionar las actuaciones basándose solo en la reducción esperada del número de víctimas, aunque también se deberían considerar otros factores.
    Una vez que se han identificados los sitios apropiados, es necesario evaluar qué combinación de actuaciones y qué localizaciones producirán la mayor reducción del número de fallecidos y heridos graves dentro de los límites del presupuesto disponible.
    Debe realizarse una evaluación económica para identificar el uso más eficiente de los recursos. Este proceso está bien establecido, incluso en los países con ingresos bajos y medios, y las herramientas para ayudar en esta tarea están disponibles.
  6. SEGUIMIENTO Y EVALUACIÓN DE LAS ACTUACIONES EN SEGURIDAD VIAL
    El seguimiento y la evaluación son a menudo ignorados; sin embargo, son fundamentales para una gestión eficaz de la seguridad vial.
    El seguimiento se refiere a la recopilación sistemática de datos derivados de la ejecución de una actuación o de un programa de seguridad vial, tanto durante como después de su implantación. La evaluación implica el análisis de estos datos para determinar el efecto de la actuación o del programa.
    Es indispensable asegurar un seguimiento constante del grado de avance en relación con los objetivos de seguridad vial (intermedios y de resultados).
    Es igualmente indispensable seguir y evaluar la eficacia de las actuaciones sobre la infraestructura. Existe actualmente mucho desconocimiento sobre la eficacia de las actuaciones, especialmente en los países con ingresos bajos y medios.
    Existen técnicas y herramientas disponibles para ayudar en esta importante tarea.

    Para descargar el manual, visite: https://www.piarc.org/es/PIARC-Base-Conocimiento-Carreteras-y-Transporte-Por-Carretera/Seguridad-Vial-Sostenibilidad/Seguridad-Vial/manual-de-seguridad-vial