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Metodología para priorizar una red vial de caminos rurales

El caso de la provincia de Corrientes. VOLANTA: SEGUNDA PARTE.
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EDITORIAL

SEGUNDA PARTE

4. Cuencas camineras
La red de caminos y el tránsito se comportan como una cuenca hídrica, donde los caminos más capilares van confluyendo a las vías principales. Así se armaron símil cuencas camineras, para poder asignar la afluencia indirecta de toneladas y personas a las vías que recolectan el tránsito de las vías capilares.
Para tomar como ejemplo la Ruta Provincial 37, se le asignan como afluentes las rutas y caminos.
Una ruta afluente de la 37 es la 72. A su vez, la Ruta 72, es efluente del Camino Rural 168_191. Es decir, que la 72 suma el tránsito del camino 168_191, y la 37 suma el de la 72 y el del 168_191. Y, al mismo tiempo, la 37 confluye en la Ruta Nacional 14, que termina sumando el tránsito de todos estos afluentes. Esto es un ejemplo de una cuenca caminera.
Como reglas generales para el armado de las cuencas camineras, en el caso de Corrientes, se tomaron como criterio que el tránsito tenga un sentido a vías asfaltadas y sentido hacia el sur, que es hacia donde se dirige gran parte de la producción. Así, un camino rural que puede desembocar a dos rutas, una asfaltada y otra no, se asigna la efluencia hacia la asfaltada. En paralelo, si un camino desemboca a dos rutas, una al norte y otra al sur, se asigna a la que va al sur. Como criterios complementarios se tomaron en cuenta aspectos relacionados al segundo eslabón de cada una de las cadenas, por ejemplo, los cítricos toman dirección a los empaques ubicados en las localidades cercanas, como Monte Caseros o Mocoretá. Por su lado, el arroz toma sentido hacia los secaderos, como los ubicados en Mercedes, por ejemplo.

5. Asignación primaria
El siguiente paso es asignar cada variable a cada camino. Se asignan de manera manual a cada camino o ruta, la afluencia directa de hectáreas productivas o alumnos de escuelas. Para realizar este paso se toman los valores de las variables que naturalmente irían a cada camino, por cercanía y/o divisoria de aguas.
Se parte de una situación, repitiendo el ejemplo de la Ruta Provincial 37_1 del caso de Corrientes. Se selecciona una de las variables, despejando por ejemplo la producción de yerba, también presente en la zona. Se calcula la cantidad de hectáreas que naturalmente irían a esa ruta de manera directa, identificando por cercanía, divisoria de aguas y otros elementos que permitan identificar el sentido que tomará la producción.
Como paso siguiente, se exporta a una tabla, la cantidad de hectáreas de cada producción que afluye de manera directa a cada uno de los caminos.
En el caso de la ganadería, al ser una actividad extensiva y no geolocalizada en un lugar particular del territorio, ya que está presente en 5,9 millones de hectáreas de la provincia de Corrientes, se utilizó el método de diferencia, donde todo el territorio que no está ocupado por otra actividad, red vial, centros urbanos, espejos de agua o el Parque Esteros del Iberá, se presupone dedicado a la ganadería.
El criterio de asignación para el caso de conexión entre centros urbanos, es que se calcula la cantidad de habitantes que tienen los centros urbanos que están sobre los caminos y rutas. De esta manera se suman en cada camino y ruta los habitantes que tienen las localidades a las que sirven. Por un lado, se tomaron todas las rutas y caminos que conectan los centros urbanos de manera directa. Por otro, se evaluaron los casos de rutas y caminos no pavimentados, que de estar en buen estado, pueden servir de conexión más directa con otros centros urbanos.
Además, como se verá más abajo, para algunas variables se optó por una priorización binaria por el hecho de no disponer información específica sobre la cual aplicar la metodología de asignación que se desarrolló en esta sección. Las variables a las que se les aplicaron este criterio son: turismo, cortes de ruta y potencialidad para agricultura extensiva.
En el caso de turismo no había datos certeros sobre la cantidad de turistas, pero por otro lado hay algunos puntos turísticos, que de disponer de caminos en buen estado, podrían tener mayor desarrollo.
Para cortes de ruta, no se juzgó como necesario aplicar distintos grado de prioridad a los caminos que podrían servir de alternativa a cortes, por lo que sólo se buscó detectar los caminos que pudieran cumplir una función de conectividad a cortes temporales de la red primaria generados por eventos climáticos. Cabe destacar nuevamente, que esta metodología permite identificar aquellos caminos prioritarios en este sentido, pero hay que relevar en el lugar si es factible mejorar el camino de tal manera que efectivamente cumpla una función de conectividad. Ya que puede haber casos donde el evento climático, si es lo suficientemente fuerte para cortar una ruta pavimentada, también haya anegado los caminos no pavimentados de la región.
Algo muy similar sucede en el caso de la agricultura extensiva, utilizar las hectáreas que hoy están en desarrollo iba a generar muy poca prioridad, por lo que se optó por tomar las zonas con potencialidad y asignarles a esos caminos una priorización por esta variable.
Como se puede observar en el caso de la provincia de Corrientes, hay que adoptar una metodología flexible que se pueda adecuar a las distintas realidades, sobre todo si se pretende tener una visión más integral. Si el objetivo de prioridad es sólo productivo, no es necesario aplicar una combinación de criterios como los que acá se mostraron.

6. Asignación secundaria
La siguiente actividad es identificar la asignación secundaria de los valores de las variables en base a las cuencas camineras y la asignación primaria. Para realizar esta actividad pueden utilizarse procesos en hojas de cálculo que permiten sumar a cada camino los valores de las variables de sus afluentes.
Este es un proceso de dos interacciones, donde por un lado se calculan los indirectos del primer afluente, y luego los indirectos de los afluentes sucesivos. Para que se entienda con el caso simple que se viene desarrollando de la Ruta Provincial 37_1: en la primera iteración se calcula el indirecto del camino 168_191 a la Ruta Provincial 72, y luego el de la Ruta Provincial 72 (primario + secundario) a la Ruta Provincial 37_1, que se suma a la asignación primaria propia.

7. Conversión de variables
Esta etapa se aplica solamente a las variables productivas, ya que las otras no requieren ningún tipo de conversión. Con la disposición de las hectáreas para cada ruta o camino, se utilizan los datos relevados en la primera etapa, para convertir las hectáreas en toneladas. Es decir, se utilizan los rindes promedio por hectárea, la producción de animales por hectárea, etc.
En algunos casos pueden ser necesarias consideraciones complementarias, como es el caso de la producción forestal, donde hay parcelas con distintos periodos de madurez para poder ser cortados, o el arroz que tiene cierta rotación.

8. Órdenes de prioridad
Una parte importante de todo el proceso es determinar los rangos para los valores de cada variable que van a definir que un camino sea prioridad 1, 2 o 10.
Para realizar las priorizaciones se generan rangos de toneladas/personas que transitan por cada ruta o camino. Para el armado de los rangos se calculan los percentiles de toda la matriz de datos para cada una de las variables.
Para Corrientes, en el caso de la priorización de vías asfaltadas se tomaron quintiles, dado que la población es de 20 rutas, por lo que los datos no son suficientes para armarlo por deciles. Esto quiere decir, que los rangos se arman de acuerdo a la producción que transita en el 20% de los caminos que menor tránsito tienen, a lo que se asigna una prioridad 5, luego al siguiente 20%, se le asigna un orden de prioridad 4 y así hasta el rango que contiene al 20% de los caminos con mayor tránsito, con una prioridad de 1.
En el caso de las vías no asfaltadas, que suman 144 rutas provinciales, algunas divididas en tramos definidos por el Ministerio de Producción, 525 caminos rurales y 46 caminos grupos, se tomaron deciles para armar los rangos de prioridad que, por lo tanto, van del 10 al 1.
Con los rangos de prioridad para cada variable, se le asigna un orden de prioridad, que va del 1 al 10, para el caso de vías no asfaltadas, y del 1 al 5 para las asfaltadas, por variable a cada una de las rutas y caminos.
En los casos de turismo, donde no se dispone de la cantidad de turistas por destino, se asigna
una prioridad binaria, aplicando prioridad “1” a los caminos que tienen turismo y “10” a los
que no, para las vías no pavimentadas, y “1” o “5” para las pavimentadas. De igual manera, en
el caso de caminos y rutas que sirven de alternativas de conexión ante cortes por
inundaciones, se sigue la misma lógica binaria: “1” si sirve de alternativa y “10” si no lo hace,
para las vías no asfaltadas, y “1” o 5 para las asfaltadas.
Con la potencialidad de agricultura extensiva, se utilizó la misma metodología binaria, zonas con potencialidad y zonas sin potencialidad. Este mecanismo surgió de intercambios con el Ministerio de Producción de la Provincia de Corrientes, que manifestaron que sólo medir la producción de los lotes actuales no daba cuenta de la real potencialidad de algunas regiones de la Provincia. De hecho, por este motivo se optó por utilizar una “potencialidad” en lugar de hacer como en el resto de las producciones que se utilizaron las hectáreas y toneladas.
Se evaluó que una de las principales limitantes al desarrollo con mayor intensidad de esta actividad productiva es la propia disponibilidad de caminos transitables de manera permanente en la región.
Para el caso de caminos que sirven de alternativa de conectividad ante cortes de rutas pavimentadas, se identificaron puntos de corte de rutas y se identificaron caminos rurales, que de estar en buen estado podrían servir de alternativa de conexión.

9. Ponderadores
Con la prioridad de cada una de las rutas y caminos, para cada una de las variables, se consolidan para los aspectos productivos, sociales y de adaptación al cambio climático por separado.
En caso de las variables productivas, se puede tomar uno de cuatro criterios:
1. Ponderación igual para todas las variables. Un criterio puede ser que para la Provincia todas las actividades sean igual de prioritarias, más allá de las toneladas que mueve cada una, que los caminos dan oportunidades de desarrollo y que, por lo tanto, en la priorización de los caminos en base a las producciones, la ponderación entre unas y otras tiene que ser igual.
2. Ponderación arbitraria. Otro criterio puede ser asignar una prioridad arbitraria decidida por los expertos a cargo (del trabajo, ministerio, etc.), entendiendo que estos tienen un vasto conocimiento y que de manera arbitraria pueden generar una prioridad coherente. Si bien parecería un criterio muy subjetivo, es una posibilidad que puede surgir del profundo conocimiento de las producciones y el territorio, que en algunos casos puede ser muy valioso.
3. Ponderación por criterio de carga. En términos de asignarle una ponderación a cada actividad, y dado que se trata de caminos y tránsito de mercadería, un criterio válido sería ponderar las actividades por toneladas que aportan a cada camino.
4. Ponderación multicriterio. Por último, se puede adoptar una metodología multicriterio, donde se tienen en cuenta tres aspectos:
• Cantidad efectiva de carga que transita por el camino: a mayor carga, mayor ponderación.
• Necesidad de transporte en un momento dado del tiempo (productos perecederos, o que se pudren): a mayor urgencia para transportar, mayor ponderación.
• Intensidad de la circulación de trabajadores y caminos: a mayor frecuencia de entrada y salida de trabajadores y transportes (insumos y/o producción), mayor ponderación.
Este criterio no deja de ser subjetivo, ya que hay que determinar esa necesidad e intensidad, y luego darle una importancia relativa a cada uno de estos tres criterios, pero al estructurarlo de esta manera se busca ordenar esa subjetividad.

En el caso de Corrientes, se optó por este último criterio, dándole una participación de un tercio a cada uno de los 3 aspectos. Para ejemplificar, en el caso del arroz, tiene una carga efectiva con un rango máximo para caminos no pavimentados que soportan más de 12.000 toneladas por año. Por este motivo la actividad arrocera tiene una carga alta.
Con respecto a la urgencia, el arroz debe salir del campo hacia los secaderos con un plazo no mayor a las 24 hs. de cosechado, por este motivo tiene una urgencia alta. En el caso de la yerba mate, la urgencia es baja porque la producción puede ser retirada en días o semanas. En el caso de la forestal la urgencia es media, ya que si bien se puede decidir la fecha de corte del árbol, en el caso del pino corre riesgo de mancharse.
En cuanto a la intensidad, para el caso del arroz se requiere un paso constante de camiones, máquinas y trabajadores, ya que en un momento del año ingresan los insumos y las labores de preparación de los lotes, y luego la cosecha se extiende a lo largo de más de cuatro meses. En el caso de la forestal, no es necesario un movimiento tan intenso durante todo el año, pero la carga que sufren los caminos es intensa en el momento en que los lotes entran en producción, al igual que la necesidad de mover maquinaria. Considerando el caso de la yerba mate, al no requerir un cultivo anual y al no extenderse durante tanto tiempo el periodo de cosecha, tiene una intensidad relativa menor.

10. Integración de prioridades
Para obtener una priorización final, se debe asignar una ponderación para las variables productivas, la potencialidad agrícola, para las escuelas, la conexión entre centros urbanos y la adaptabilidad al cambio climático.
Finalmente, puede ser necesario aplicar nuevamente deciles a las prioridades finales productivas y general, en una provincia como Corrientes, donde algunas variables están muy concentradas regionalmente. Esta concentración regional genera que muchas variables tengan prioridad 10 (la más baja) generando que la prioridad final brinde poca información por tender a 10. Aquí, se sugiere aplicar deciles nuevamente, con el objetivo de que la prioridad final también vaya de 1 a 10 y quede representado el 10% de los caminos en cada uno de los órdenes de prioridad.

Resultados y reflexiones
A lo largo del presente documento, se desarrolló una metodología de priorización de las rutas y caminos rurales, tanto pavimentados como no pavimentados, en base a un criterio integral que permite generar información rica sobre la importancia relativa en términos productivos, sociales y de adaptación al cambio climático de cada parte de la red vial.
La metodología aquí explicada puede ser un instrumento para desarrollar estudios a nivel regional o provincial, ya que brinda una macrovisión que permite la planificación del mantenimiento y mejora de la red vial no pavimentada.
En un país, donde los recursos son escasos, la sociedad y los gobiernos no se pueden permitir aplicar recursos sin un criterio objetivo que los guíe, y es por eso que entendemos que esta metodología colabora en ese sentido.
Para el caso de Corrientes, con la aplicación de esta metodología, se obtuvieron las prioridades para los dos conjuntos de rutas y caminos, tanto para cada una de las variables como para las variables productivas integradas. De esta forma, también se dispone de información desagregada para cada una de las variables medidas, es decir, si uno quiere saber los caminos prioritarios para la producción arrocera o yerbatera de manera individual, también dispone de esa información. Al mismo tiempo, se generó una hoja de cálculo donde el Ministerio de Producción de la Provincia de Corrientes podrá cambiar las prioridades entre las variables y ordenar las rutas y caminos de acuerdo a la prioridad de cada una de las variables por separado.
El resultado es que los más de 700 caminos y rutas no asfaltadas cuentan con una prioridad que integra todas las variables relevantes para determinar la importancia de un camino en términos productivos, sociales y de adaptación al cambio climático, dividido grupos de 70 caminos por cada orden de prioridad. Esta información permitirá optimizar la gestión del plan de obras de mejoramiento de los caminos rurales que lleva a cabo la Provincia de Corrientes. Y al mismo tiempo, dimensionar la importancia relativa de las rutas provinciales y nacionales pavimentadas, para también generar políticas y obras en ese sentido.
73 caminos y rutas no asfaltadas obtuvieron una ponderación productiva ajustada de 1, por lo que corresponderían al 10% de los caminos más prioritarios productivamente hablando. Estos totalizan 3.575 kilómetros de vías no asfaltadas. De ese total, 776 kilómetros ya tienen ripio en toda su extensión, un 23%. Otros 1.547 kilómetros tienen ripio en algún tramo de los caminos y rutas, es decir el 43%. Por lo que quedan 1252 kilómetros con prioridad productiva 1 que son de tierra o suelo seleccionado, correspondiente al 34%.
Una conclusión paralela, es que si bien el 10% de los caminos entran dentro de la prioridad 1, estos caminos representan cerca de un tercio de la red total. Esto es explicado por la presencia de rutas provinciales con extensiones relativamente largas, con una longitud promedio de 35 kilómetros, respecto a la red de caminos rurales que tienen una longitud promedio de 5 kilómetros cada uno.
De los 73 tramos calificados con una prioridad productiva 1, 59 son rutas provinciales o tramos de rutas provinciales, 9 son caminos rurales y 5 son caminos grupos correspondientes a dameros sub urbanos, con preponderancia de actividades citrícolas y hortícolas.
En paralelo, hay 40 caminos y rutas con potencialidad agrícola, totalizando 956 kilómetros. También se identificaron 31 caminos y rutas son prioridad 1 para las escuelas, donde la prioridad se realiza en base a la cantidad de alumnos por escuela. Las conexiones entre centros urbanos, priorizan 21 caminos y rutas, con prioridad 1 a 3. Por el lado de adaptación al cambio climático, 46 caminos y rutas son prioritarias.
En base a todas estas variables, 73 caminos y rutas son prioridad 1, totalizando 3.579 kilómetros de tramos no asfaltados.
Con estos resultados, estudios de este tipo se constituyen en una herramienta clave de política pública para quienes tienen que gestionar las redes de caminos rurales a niveles municipales, regionales o provinciales. Como se analizó a lo largo del documento, se obtiene un mapeo integrado de la prioridad que tiene en términos productivos, sociales y de adaptación al cambio climático cada uno de los tramos que compone la red y para cada uno de las variables.
Este estudio brinda una visión integrada, que debe ser complementada con un relevamiento actualizado del estado y características de la red. El relevamiento detecta los puntos donde es necesario intervenir, y la priorización brinda una guía sobre qué caminos de los identificados deberían priorizarse en el plan director vial.
Al mismo tiempo, en el caso de que se requieran obras de mayor magnitud que signifiquen mayor necesidad de recursos, el estudio de priorización brinda elementos para avanzar en una evaluación económica de los costos y beneficios de introducir mejoras a un camino. Esto puede ser un requisito para acceder a distintas fuentes de financiamiento a nivel nacional o internacional.
También, al brindar información detallada para cada una de las variables, la información generada por un estudio de priorización puede brindar herramientas si se decide aplicar algún plan de desarrollo regional o sectorial específico. Esto debido a que permite identificar qué caminos son prioritarios no sólo en cada zona sino para cada una de las variables utilizadas.

Bibliografía y fuentes
Ministerio de Producción de Corrientes, Consejo Federal de Inversiones (CFI) y Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA. (2019). PLAN DE PRIORIZACIÓN DE MEJORAMIENTO DE CAMINOS RURALES DE LA PROVINCIA DE CORRIENTES.