Movilidad sostenible para las ciudades de tamaño mediano en América Latina

 

Leeds es una ciudad de una población de 740.000 habitantes, la segunda más grande después de Londres, ubicada en el centro de una conurbación de más de 2 millones de habitantes al norte de Inglaterra. La municipalidad impulsó uno de los primeros planes de transporte multimodal locales del país, distinguido como parte de las buenas prácticas en la preparación de la Ley de Transporte en el 2000 del Gobierno del Reino Unido. Este plan multimodal incluyó la introducción, por primera vez en Europa de carriles urbanos de vehículos de alta ocupación -desde entonces ha sido adoptado en varias ciudades británicas- y la implementación por primera vez en el Reino Unido de un proyecto de bus guiado. También introdujo políticas del uso del suelo, gestión del tráfico local y una amplia zona peatonal en el centro de la ciudad. En este informe, se explican los más importantes factores que llevaron al éxito a esta estratégica de transporte y sus implicaciones más importantes para las ciudades de tamaño medio de América Latina y para aquellos que desean mejorar el rendimiento y la sostenibilidad del sistema de transporte urbano.

 

DIFERENTES ASPECTOS DE LA MOVILIDAD SOSTENIBLE
Una de las grandes interrogantes que surgió para la integración fue qué modelo óptimo se utilizará para la movilidad sostenible en las ciudades de tamaño mediano en Ecuador y los otros países de América Latina.
Esta investigación financiada por el Programa de Prometeo (SENESCYT) del Gobierno del Ecuador, consistió en dos fases.
Durante la Fase I (febrero de 2013 al 30 de noviembre de 2013), se desarrolló un diagnóstico para cubrir 36 diferentes aspectos de la movilidad sostenible y esto fue probado en un número de estudios de caso piloto. Posteriormente, la versión final del diagnóstico fue aplicada a las ciudades ecuatorianas de tamaño mediano (22 en total). Así como las observaciones relativas al estado actual, se realizaron entrevistas que duraron alrededor de tres horas con funcionarios en todas las ciudades.
Los puntajes promedio más bajos de las 36 preguntas fueron para el inadecuado control de estacionamiento y la condición de los vehículos, la pobre evaluación de temas de seguridad vial y el mal desempeño de la policía en mejorar la seguridad vial, así como las instalaciones inadecuadas para transporte público y los modos no motorizados.
Por lo general, las ciudades del estudio mostraron que el transporte por carretera es el modo de transporte dado la mayor prioridad, con modos más sostenibles (transporte público, caminar y bicicleta) dada mucho menos importancia a pesar de ser los modos más frecuentemente usados en las zonas urbanas.
En luz de los niveles actuales y previstos, de la urbanización en América Latina, este desequilibrio debe ser abordado, con un mayor énfasis en el desarrollo de una alta calidad y eficiente sistema de transporte público y otros modos sostenibles. Esto es especialmente urgente en las ciudades de tamaño medio y pequeño donde, al menos en términos de la partición modal de viajes, existe actualmente un modelo de movilidad sostenible, aunque sean ineficientes y poco confiables.
El desafío es tomar las medidas necesarias para mejorar el estado actual del transporte urbano, mejorar el ambiente local y apoyar un aumento en el bienestar ciudadano, sin cualquier disminución significativa en el uso de los modos de transporte sostenible. Por lo tanto, es imprescindible para la implementación exitosa de un transporte urbano sostenible, que las ciudades de tamaño medio y pequeño tiene una mayor formación de los profesionales del transporte y herramientas suficientes para desarrollar soluciones de movilidad sostenible. Esto es el objetivo de la fase actual.

 

TRANSFERENCIA DE METODOLOGÍA
En la segunda Fase (enero de 2014 al 30 de noviembre de 2014), se pretende verificar el modelo de la buena práctica de movilidad sostenible para las ciudades de tamaño medio de Ecuador; producir una guía sobre cómo elaborar planes de transporte sostenible local; la divulgación del modelo y la guía a los municipios; y diseñar e implementar un programa de la capacitación científica de los profesionales en las áreas necesarias para ejecutar el modelo de movilidad urbana.
Si esta fase se logra con éxito, no sólo podría conducir a un futuro prometedor para el Ecuador, sino que significa también que el país puede convertirse en un ejemplo de buenas prácticas en movilidad urbana sostenible en América Latina.
Para una fase futura, que todavía requiere financiamiento -se estima para el 2015-, será probar la transferencia de esta metodología, desarrollado en Ecuador, a las ciudades de tamaño medio de otros países de América Latina, como por ejemplo las de Argentina.

 

 

* El Ing. Derek Quinn, es de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Cuenca, Ecuador.