Auditorías en seguridad vial


*Por el Ing. Guillermo Yampolsky –IRV. Comisión Vial – CADECI.
En nuestro país el gran número de siniestros de tránsito constituye un problema gravísimo. A los altos índices de mortalidad y de heridos asociados a los accidentes viales, se suman las enormes pérdidas económicas.
Los siniestros de tránsito en la Argentina, son la primera causa de muerte en menores de 35 años, y la tercera sobre la totalidad de los argentinos.
Las cifras de muertos son elevadísimas, comparadas con las de otros países llegando a tener 8 o 10 veces más víctimas fatales que en la mayoría de los países desarrollados, en relación al número de vehículos circulantes.
Es por ello que la seguridad vial debe ser considerada fundamental dentro de la política de Estado, y es lo que justifica la existencia de la Agencia Nacional de Seguridad Vial.
Dentro de una política de seguridad vial, las Auditorias de Seguridad Vial (ASV) permiten detectar las condiciones inseguras de la infraestructura en una vía existente o en un proyecto de diseño de una nueva vía, es por ello que se las consideran una herramienta imprescindible para cumplir tal fin.
El enfoque de Sistema Seguro tiene como objetivo evitar que los siniestros viales tengan la potencialidad de generar víctimas mortales o gravemente heridas. Es decir, un Sistema Seguro no admite que los usuarios sufran heridas graves.
Es importante que los organismos rectores de políticas públicas desarrollen enfoques en relación a la seguridad vial y no un enfoque dirigido solamente a la mejora de las condiciones de operación, es decir el nivel de servicio de una carretera. Los criterios de diseño en las vías han evolucionado en el tiempo y se han ido modificando en función de mitigar la probabilidad o consecuencia de los accidentes, para luego prevenir dichos accidentes.
El principal objetivo de las ASV es la evaluación y definición de riesgos potenciales de accidentes en las rutas y el nivel de seguridad de las mismas, durante las etapas de planeamiento, diseño, construcción y puesta en servicio. Luego se establece un diagnóstico de seguridad para todos los tipos de usuarios, además de identificar y recomendar acciones para reducir la probabilidad de generación de accidentes.
Tanto en las etapas de pre factibilidad como en la de factibilidad de infraestructuras viales, es conveniente la realización de ASV, ya que las medidas recomendadas por ellas reducen las tasas de accidentalidad y mortalidad. Las ASV representan un gran instrumento para mejorar la seguridad vial, obteniéndose la mayor efectividad-costo cuando se aplica antes de que el proyecto vial se diseñe y se construya.
En el curso de una auditoría en seguridad, los técnicos especialistas en la materia, que deben ser independientes, analizan el nivel de seguridad poniendo de manifiesto todos y cada uno de los riesgos potenciales encontrados. El objetivo principal es identificar y atender dichos riesgos desde las primeras etapas del proyecto, entendiendo que las medidas correctivas que se apliquen, en la mayoría de los casos, resultarían más costosas una vez construido el camino.
En primera instancia, se realiza un análisis durante la fase de planeamiento para luego también analizar el proyecto constructivo de la carretera. Este análisis posibilita la modificación y corrección de las condiciones que afectan de forma directa o indirecta a la seguridad vial.
Una Auditoría de Seguridad Vial se divide en etapas:
• Definición de un equipo auditor independiente.
• Recopilación de antecedentes e información sobre el diseño de la vía.
• Realización de la auditoría.
• Confección del informe de la auditoría.

Recibido el informe, el equipo de diseño propondrá acciones correctivas o contramedidas al comitente.
Además de los mencionados, se destacan otros beneficios importantes de las ASV:
• Concientizar a los ingenieros encargados del diseño vial y del control del tránsito sobre la importancia de la seguridad vial.
• Mitigar la siniestralidad vial en el proyecto analizado y en su entorno, reduciendo así los costos sociales y económicos de la misma.
• Reducir los costos de solución de puntos críticos de siniestralidad al proponer mejoras desde la etapa de diseño y así reducir las inversiones en medidas correctivas.
• Mejorar la calidad de vida de todos los usuarios de la vía.
• Lograr que las vías, por su diseño y operación, se ajusten a sus entornos rurales o urbanos.

Es por todo lo antes expuesto que las ASV deben estar a cargo de profesionales especialistas como los que forman parte de las empresas que conforman la Cámara Argentina de Consultoras de Ingeniería (CADECI), quien cuenta entre sus asociados con empresas especialistas en esta temática.