Entrevista al Lic. Oscar Barrios, jefe de Seguridad Vial de Autopistas del Sol y Autopistas del Oeste.
– ¿Qué nuevos desafíos plantea la electromovilidad para la seguridad vial?
Lic. Oscar Barrios: La electromovilidad no debe entenderse simplemente como un cambio de motorización, sino como una transformación profunda de todo el sistema de movilidad. Esta transición introduce desafíos complejos que van mucho más allá del vehículo en sí, trayendo consigo nuevos riesgos tecnológicos directamente asociados a las baterías de alto voltaje. Asimismo, estos vehículos generan un menor nivel de ruido que puede sorprender y afectar negativamente a los peatones y ciclistas en la vía pública, lo que se suma a una aceleración instantánea que modifica por completo la dinámica de circulación tradicional y plantea exigencias inéditas sobre la infraestructura vial existente.
– ¿Existen diferencias significativas entre la gestión de incidentes que involucran vehículos eléctricos y aquellos con motores de combustión tradicional?
Lic. Oscar Barrios: Sí, existen diferencias sumamente relevantes que obligan a cambiar el enfoque en la gestión de emergencias, ya que los vehículos eléctricos requieren la aplicación de protocolos específicos debido al riesgo eléctrico y térmico que representan. Ante un siniestro con estas nuevas tecnologías, se vuelve estrictamente necesario aislar el sistema de alta tensión, gestionar incendios significativamente más complejos y establecer zonas de seguridad ampliadas para resguardar a los equipos de rescate. En contraste, en los vehículos de combustión tradicional los riesgos están más asociados de manera convencional a los combustibles líquidos y al fuego ordinario.

– ¿Cómo deben adaptarse las concesionarias viales para acompañar el crecimiento de los vehículos de nuevas energías en sus corredores?
Lic. Oscar Barrios: Las concesionarias viales deben adaptarse en varias dimensiones para acompañar eficazmente la expansión de estos vehículos en sus corredores. En la dimensión operativa, es fundamental que incorporen nuevos protocolos de actuación adaptados a estas tecnologías. En cuanto a la infraestructura, tienen la responsabilidad de integrar estaciones de carga que garanticen una operación segura para los usuarios. Finalmente, en la dimensión tecnológica, deben avanzar mediante la implementación de sistemas de ITS más avanzados y lograr una integración óptima con los vehículos conectados que circulan por sus rutas.
– Desde la perspectiva de la seguridad, ¿qué cambios requieren los protocolos de emergencia y rescate ante siniestros que involucren baterías de litio?
Lic. Oscar Barrios: Los protocolos de emergencia y rescate ante siniestros que involucran baterías de litio requieren una reestructuración profunda para garantizar la seguridad de los equipos de respuesta. Estas nuevas pautas de actuación deben incluir obligatoriamente la identificación precisa del tipo de vehículo, la desenergización segura de sus componentes y el manejo específico de los incendios de baterías, los cuales exigen procesos de enfriamiento prolongado. Además, es indispensable implementar un monitoreo posterior a la extinción, definir zonas de exclusión ampliadas alrededor del incidente y mantener una estrecha coordinación con el cuerpo de bomberos.
– ¿La infraestructura vial actual está preparada para la expansión de la electromovilidad o todavía existen aspectos pendientes de desarrollo?
Lic. Oscar Barrios: Actualmente, la infraestructura vial se encuentra preparada solo de manera parcial para afrontar la expansión de la electromovilidad. Si bien el sistema cuenta con fortalezas importantes, como la existencia de redes viales ya consolidadas, todavía persisten desafíos significativos que se deben resolver para una adopción masiva. Entre los aspectos pendientes de desarrollo más críticos se encuentran el aumento de la capacidad energética general, el despliegue de una red eficiente de carga rápida, la implementación de señalización vial específica para estos entornos y una necesaria actualización normativa.

– ¿Qué rol tendrán las estaciones de carga dentro de las autopistas y qué criterios de seguridad deben contemplarse en su implementación?
Lic. Oscar Barrios: Las estaciones de carga dentro de las autopistas están destinadas a convertirse en nodos estratégicos vitales para el funcionamiento del transporte moderno. Debido a su relevancia y al flujo de usuarios, su implementación debe contemplar rigurosos criterios de seguridad, asegurando que cuenten con una ubicación completamente segura y protegida del tráfico. Asimismo, estas instalaciones deben incorporar sistemas avanzados de protección eléctrica, equipos antiincendio adecuados para los riesgos químicos de las baterías, señalización clara y espacios apropiados que permitan realizar la operación de carga sin contratiempos.
– ¿Cómo impacta la incorporación de nuevas tecnologías vehiculares en la reducción de riesgos?
Lic. Oscar Barrios: La incorporación de nuevas tecnologías vehiculares tiene un impacto sumamente positivo en la reducción de riesgos gracias a los sistemas de asistencia a la conducción, los cuales permiten mitigar de forma directa los errores humanos que constituyen la principal causa de los siniestros viales. Estas tecnologías avanzadas incluyen herramientas clave como el frenado automático de emergencia, el asistente de mantenimiento de carril y los sistemas de detección de fatiga del conductor. Sin embargo, se destaca que su efectividad depende de una adecuada capacitación de los usuarios para evitar que se genere un exceso de confianza que pueda neutralizar sus beneficios.
– En materia de capacitación, ¿qué conocimientos deben incorporar los equipos operativos?
Lic. Oscar Barrios: En el ámbito de la capacitación, es indispensable que los equipos operativos que gestionan las vías incorporen nuevos conocimientos técnicos para responder de manera segura a las exigencias de la electromovilidad. El personal debe formarse de manera rigurosa en materia de seguridad eléctrica de alta tensión, en la identificación precisa de vehículos electrificados en la vía pública y en la asimilación de los nuevos protocolos de rescate. De igual manera, resulta crucial que dominen el manejo específico de incendios de baterías de litio y que conozcan el uso correcto de los equipos de protección específicos destinados a mitigar estos riesgos particulares.
– ¿Qué experiencias internacionales pueden servir como modelo?
Lic. Oscar Barrios: Para diseñar estrategias exitosas, se pueden tomar como modelo las experiencias de países como Noruega, Países Bajos, Estados Unidos y Alemania. Estas naciones ofrecen valiosas referencias globales gracias a la implementación de buenas prácticas probadas en el desarrollo de infraestructura de recarga, el diseño de regulaciones legales robustas y la creación de protocolos de emergencia específicos. El éxito de estos países radica principalmente en que abordan la electromovilidad desde un enfoque sistémico que integra de forma coherente todos los componentes del transporte.
– Pensando en los próximos diez años, ¿cómo imagina la convivencia entre vehículos eléctricos, híbridos y de combustión?
Lic. Oscar Barrios: De cara a la próxima década, se prevé un escenario de convivencia y transición tecnológica donde coexistirán de manera simultánea diferentes formas de propulsión. Este proceso se caracterizará por un predominio cada vez más creciente y acelerado de los vehículos completamente eléctricos dentro de las zonas urbanas, donde sus ventajas operativas son más evidentes. Al mismo tiempo, estos modelos eléctricos compartirán el espacio vial con vehículos híbridos y motores térmicos convencionales, los cuales continuarán teniendo una presencia significativa en otros segmentos del transporte y rutas de larga distancia.
– ¿La electromovilidad es solo un cambio tecnológico o una oportunidad integral?
Lic. Oscar Barrios: La electromovilidad va mucho más allá de ser un simple cambio tecnológico, consolidándose como una oportunidad integral para transformar la sociedad. Este hito no debe entenderse de forma aislada, sino como la ventana perfecta para repensar de manera completa y profunda la seguridad vial en su conjunto. El verdadero valor de esta transición radica en su capacidad para incorporar tecnologías de vanguardia y criterios de sostenibilidad ambiental, impulsando de forma paralela mejoras sustanciales en la gestión integral del tránsito global.
