«La prioridad número uno es contar con una planificación a corto, mediano y largo plazo”

Diálogo con el Ing. Cristian Mattana, presidente de la Cámara Argentina de Consultores de Ingeniería (CADECI).

  • En estos 25 años, ¿Cómo considera que ha evolucionado la actividad de la ingeniería en nuestro país?
    Ing. Cristian Mattana:
    En el aspecto técnico hubo muchos cambios, desde el uso de nuevo equipamiento, por ejemplo, el relevamiento con tecnología láser al uso de programas específicos, implementación BIM, entre otros. Las firmas consultoras de ingeniería, permanentemente invierten en nuevas tecnologías y capacitación del personal, apuntando sobre todo a la mejora de la calidad. Lamentablemente, sus costos asociados no siempre son reconocidos en los valores finales de los contratos. En cuanto al volumen de trabajo, este ha ido mermando en forma significativa los últimos años. Entendemos que la situación de a poco se revertirá. Aquí es importante que las autoridades entiendan que nuestra actividad es clave para el desarrollo del país y que la ingeniería si no se paga, no puede hacer milagros. El costo de la ingeniería es muy bajo respecto al valor de una obra, y una buena ingeniería se repaga con creces. Hay estudios del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), etc. que muestran que una inversión de ingeniería que cuesta entre un 2% y 5% de una obra, ahorra sobre costos de entre 30% y 50% y plazos en un 50%.
    Por eso, en la mayor parte de los países, como Alemania, Canadá, Estados Unidos, etc. los contratos se adjudican por calidad, en base a una matriz de precios por actividad preestablecidos.
  • ¿Qué obras considera que fueron las más relevantes? ¿Por qué?
    C.M.:
    Lamentablemente no hay muchas obras de gran envergadura del sector vial y transporte para citar. Entre las que se destacan están la Ruta 14, el Paseo del Bajo, la renovación de vías del Belgrano cargas, y los viaductos de trenes en Ciudad de Buenos Aires.
    Hay grandes obras en ejecución, como son el Soterramiento del Sarmiento y las presas del Río Santa Cruz, que presentan problemas de suspensión y/o demora por falta de estudios y proyectos completos a la hora de licitarlas.
  • ¿Qué valor tiene la tecnología en todos estos años para el desarrollo de la actividad? ¿Cuáles considera que son los avances tecnológicos que más han colaborado en la actividad?
    C.M.:
    La tecnología, fruto de la investigación e ingeniería, en estos 25 años ha tenido incidencia en todos los campos de la actividad humana. Nuestra actividad, centrada en la ingeniería y actividades afines, naturalmente también ha estado impregnada de los avances tecnológicos. Su valor es muy importante, en especial cuando se compara las formas de trabajo de hace 25 años y los actuales. Entre los avances tecnológicos que más han colaborado en nuestra actividad están los ligados a los sistemas de relevamiento, con apoyo en GPS, láser y los sistemas y metodologías de cálculo y diseño integrados, como, por ejemplo: BIM (Building Information Modeling) que es una metodología que permite crear simulaciones digitales de diseño manejando coordinadamente toda la información que conlleva un proyecto sea de arquitectura, ingeniería o de diseño industrial, etc.
  • ¿Qué obras considera que son necesarias en nuestro país?
    C.M.:
    No caben dudas de que son muchas las obras que necesita nuestro país, en el campo vial, transporte, agua y saneamiento, energía, etc. Pero la prioridad número uno es contar con una planificación a corto, mediano y largo plazo, definiendo objetivos y estableciendo prioridades, en un acuerdo de todos los sectores clave. Esa planificación nos permitirá salir de la permanente coyuntura de la urgencia política de licitar obras sin proyecto, con pocos estudios previos, que luego no se terminan, o con costos y plazos que duplican las previsiones. Un caso emblemático éxito en la construcción de obras de infraestructura es China. Gracias a su planificación ha logrado avances sorprendentes y crea su futuro.
    La planificación permite, entre otros beneficios, generar procesos en los que se pueda cumplir adecuadamente el ciclo de vida de un proyecto. Es decir, para llegar a licitar correctamente una obra se debe contar con su proyecto y eso lleva tiempo, y así salir de la coyuntura de no poder avanzar con obras por no contar con los proyectos, o licitar con proyectos deficientes, con los resultados por todos ya conocidos.
  • ¿Cuál es su expectativa con respecto al futuro de la ingeniería en la Argentina?
    C.M.:
    Tenemos esperanza. Estamos participando activamente en el Observatorio de la Obra Pública del Ministerio de la Obra Pública de la Nación donde hay gran interés de mejorar muchos aspectos, como la legislación, procedimientos, etc. Ahí tenemos mucho para aportar. También estamos participando en el Consejo de Políticas de la Ingeniería (CPI) en un trabajo común con varias entidades, organizaciones, organismos públicos y universidades, etc. liderado por la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO).
    Estamos convencidos que, con el trabajo y aporte de todos, Argentina tendrá un mejor futuro. Ahí la ingeniería será la gran protagonista. Las firmas de consulta de ingeniería y nuestra Cámara, estarán siempre presentes, aportando su capacidad y esfuerzo, como lo venimos haciendo desde hace más de 50 años de actividad.