Buscar

Más allá del mineral: el desafío logístico y de infraestructura que exige la nueva era minera

El secretario de Minería de la Nación, Luis Lucero, detalló el ambicioso mapa de inversión que proyecta exportaciones por más de USD 40.000 millones. Sin embargo, la materialización de los mega-proyectos de cobre y litio pondrá a prueba la capacidad vial, energética y logística del país.
Para conocer las últimas noticias, suscribirse a nuestras actualizaciones.

ÚLTIMA EDICIÓN

NEWSLETTER

EDITORIAL

ECOSISTEMA

Hay una imagen que sirve para pensar la infraestructura de un país: la de un ecosistema. No la de una obra aislada, sino la de una red viva donde cada

Seguir leyendo »

El secretario de Minería de la Nación, Luis Lucero, detalló el ambicioso mapa de inversión que proyecta exportaciones por más de USD 40.000 millones. Sin embargo, la materialización de los mega-proyectos de cobre y litio pondrá a prueba la capacidad vial, energética y logística del país.

La minería argentina se encuentra ante una encrucijada histórica. Impulsada por la transición energética global y un déficit mundial de cobre que la Agencia Internacional de Energía (AIE) proyecta en un 30% para finales de esta década, la geología nacional vuelve a ubicarse en el centro de la escena global.

En ese sentido, el Secretario de Minería de la Nación, Luis Lucero, expuso las cifras de una oportunidad sin precedentes: el país cuenta con 1,5 millones de kilómetros cuadrados de territorio con potencial geológico aún sin explorar —área equivalente a la suma de las superficies de España, Francia y Alemania—. No obstante, en el ecosistema de la obra pública y la vialidad, el verdadero foco de análisis no está solo bajo tierra, sino sobre la superficie: ¿está la red de infraestructura argentina preparada para sostener semejante volumen de desarrollo de ingeniería?

Cuyo y el NOA: El mapa de las obras pesadas

El corredor cordillerano se perfila como el epicentro de la demanda de infraestructura vial y logística. La provincia de San Juan, calificada por las autoridades como el «Powerhouse» del cobre regional, alberga mega-desarrollos de escala global como el distrito Vicuña (que integra los depósitos de José María y Filo del Sol), El Pachón y Los Azules. Solo el conglomerado de Vicuña proyecta inversiones superiores a los USD 17.300 millones.

A este frente se suman proyectos de gran envergadura en el NOA, como Taca Taca en Salta, MARA en Catamarca, y la consolidación del triángulo del litio en los salares de Jujuy, Salta y Catamarca, junto a la incipiente apertura de la actividad minera en Mendoza a través del distrito San Jorge (PSJ).

Desde la perspectiva del diseño y la ingeniería vial, mover estos proyectos de la fase de exploración a la de construcción y operación implica una transformación estructural del territorio:

  • Accesibilidad y caminos de alta montaña: Trazado, estabilización y pavimentación de rutas de huella hacia yacimientos ubicados a más de 3.000 y 4.000 metros sobre el nivel del mar.
  • Transporte de carga pesada e indivisa: Readecuación de puentes, radios de giro y calzadas en rutas nacionales y provinciales para permitir el paso constante de maquinaria de gran porte, molinos de SAG y equipos de perforación masiva.
  • Corredores Bioceánicos: La necesidad crítica de optimizar los pasos fronterizos cordilleranos y las conexiones viales hacia los puertos del Pacífico (Chile) y del Atlántico para la salida eficiente del concentrado de mineral.

El RIGI como catalizador de obras privadas y mixtas

Un aspecto central del análisis sectorial es el rol del Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI). De acuerdo con los datos presentados por la Secretaría, la minería representa más del 40% de los proyectos presentados y el 25% de la inversión total comprometida, acumulando unos USD 10.000 millones aprobados en una primera etapa sobre una proyección global que aspira a los USD 50.000 millones.

Este flujo de capitales no solo se traduce en plantas de procesamiento o pozos de extracción. En la práctica, cada dólar invertido en un yacimiento de clase mundial exige un efecto multiplicador en la red vial y de servicios de la región de influencia: trazado de caminos de acceso primarios y secundarios, obras de arte vial (alcantarillas y puentes de alta resistencia), pistas de aterrizaje en zonas remotas e infraestructura para el tendido eléctrico y acueductos industriales.

El reto de la integración: Proveedores y red vial local

Uno de los principales desafíos planteados por la gestión minera radica en la articulación entre las exigencias operativas internacionales y el desarrollo de proveedores locales. Las provincias mineras impulsan normativas de compre provincial, lo que exigirá a las empresas contratistas viales y de obras civiles locales elevar sustancialmente sus estándares tecnológicos y de seguridad para competir o asociarse con firmas globales.

El escenario planteado hasta 2036 prevé un salto radical en las exportaciones mineras, pasando de los niveles históricos de USD 4.000 millones a metas proyectadas que rozan los USD 50.000 millones anuales. Para que esos números de escritorio se conviertan en camiones transitando hacia los puertos, la ingeniería vial y la infraestructura de transporte deberán ser las primeras en mover el suelo.