¿Por qué no te ponés el cinturón de seguridad?


*Por el Dr. Eduardo Bertotti, Director ISEV (Instituto de Seguridad y Educación Vial).

A continuación, se exponen, las 8 principales objeciones que se suelen presentar contra los cinturones de seguridad y las respuestas que los expertos dan a las mismas.


1- «El cinturón de seguridad me puede atrapar en caso de incendio o caída del coche al agua».
Respuesta:
este tipo de siniestros viales es el que tiene menos probabilidades de ocurrirle. En un análisis de 10.000 siniestros viales con heridos, el Grupo de Investigaciones de Lesiones de Automóvil de la Universidad de Cornell, encontró que, el incendio sólo figura en un 0,2% de los casos (2 por 1.000) y, la sumersión en 0,3% (3 por 1.000). Pero, aun así, cuando le ocurriera a usted uno de estos siniestros viales estará mucho más seguro si va provisto de cinturón, ya que éste evita que un golpe lo deje inconsciente y, por lo tanto, incapacitado para salvarse por sí mismo. Además, un buen cinturón de seguridad se suelta en medio segundo con cualquiera de las dos manos.

2- «Creo que es preferible salir despedido fuera del coche en caso de choque o vuelco a quedar encerrado dentro de él».
Respuesta:
indudablemente ha habido casos afortunados de personas que fueron lanzadas y sobrevivieron a un siniestro que pudo haberles comprimido mortalmente si hubieran quedado en el auto, pero las estadísticas de miles de siniestros viales demuestran que hay de 5 a 8 veces más probabilidades de matarse o sufrir lesiones graves saliendo despedido fuera del coche que quedando dentro de éste, ya que la carrocería da bastante protección. La función primordial del cinturón de seguridad es precisamente evitar que quien lo lleva sea lanzado fuera del vehículo.

3- «El cinturón es innecesario para circular por la zona urbana a poca velocidad».
Respuesta:
los estudios llevados a cabo en los Estados Unidos demuestran que, más de la mitad de los siniestros viales ocurren en zonas urbanas y que el 75% de todas las muertes por siniestros viales y el 80% de todos los siniestros se producen dentro de un radio de 40 km del propio domicilio. En Argentina, las cifras son similares. De enero a agosto de 2021 el 64,9% de los siniestros viales se produjeron en zonas urbanas con una mortalidad del 39%.

4- «Nunca conduzco mi coche a velocidad superior a 80 km/h y, no veo por tanto el valor que tienen para mí los cinturones de seguridad».
Respuesta:
no es necesario viajar a grandes velocidades para que el conductor y los pasajeros resulten muertos o gravemente heridos en caso de accidente. Los experimentos llevados a cabo por el Instituto de Transporte e Ingeniería de Tránsito de la Universidad de California en los Estados Unidos, han demostrado sin lugar a dudas que, un choque a una velocidad no mayor de 30 a 40 km/h, puede ocasionar la muerte de los ocupantes de un automóvil y que, una frenada brusca solamente a 20 km/h, el pasajero del asiento delantero puede resultar gravemente herido. Además, las estadísticas demuestran que el 75% de los siniestros viales, tienen lugar a velocidades inferiores a los 60 km/h. Esto justifica plenamente la generación de Zonas 30 (Km/h de máxima) en zonas de movilidad urbana.

5- «El cinturón puede causarme heridas internas graves o mortales».
Repuesta:
esto es totalmente improbable con un cinturón aprobado y bien instalado. En un siniestro muy grave podría resultar una luxación de cadera o una costilla rota en vez de la fractura del cráneo o algo peor. Las lesiones que sufriría usted sin cinturón de seguridad serían siempre muchísimo más graves.

6- “El cinturón resulta molesto y restringe la libertad de movimientos durante el viaje».
Respuesta:
El cinturón bien ajustado facilita una mejor postura del tronco lo que reduce sustancialmente el esfuerzo muscular necesario para mantenerse erguido, evitando así la fatiga de la columna vertebral sobre todo en los viajes largos. Hasta que no se usa el cinturón, no se puede apreciar bien lo que significa hallarse libre de todo deslizamiento lateral sobre el asiento al tomar las curvas, pasar sobre baches o badenes de la carretera y de perder el control de coche. Los pocos segundos que emplea usted en abrocharse el cinturón al sentarse en su coche, pueden ahorrarle semanas o meses de hospital, o acaso algo peor.

7- «Si el cinturón se rompe en un fuerte impacto, no me habría servido para nada el haberlo llevado».
Respuesta:
los estudios del Grupo de Investigación de la Universidad de Cornell (EUA), han demostrado que, sólo en menos del 2% de los siniestros se rompen los cinturones. Pero aún en el caso de que se rompieran, ya habrían cumplido su misión y, usted se detendría con un par de toneladas menos de fuerza, como mínimo, que lo habría hecho si no hubiera llevado cinturón.

8- «Los cinturones me dan un falso sentido de seguridad cuando conduzco».
Respuesta:
esta idea capciosa se ha generalizado, pero los estudios de los psicólogos demuestran, sin embargo, que es cierto precisamente lo contrario, que al parecer el que usa cinturones de seguridad, no va a conducir alocadamente por el mero hecho de llevar cinturón. El conductor precavido emplea el cinturón como una precaución más, dándose cuenta perfectamente de que dicho cinturón no reemplaza a la prudencia ni al sentido común en el manejo del automóvil. Respecto a los cinturones de seguridad se hace muy cierto aquello que dice: «Si me necesitas una vez y no me tienes, no me volverás a necesitar jamás». El cinturón de seguridad no es una panacea. No es la solución para absolutamente todos los siniestros viales, pero si para la gran mayoría. Es como una medicina importante. ¿La rechazarían los médicos porque curase a la mayoría de sus enfermos, pero no a la totalidad de ellos? El cinturón de seguridad es un seguro de vida que se renueva cada vez que se abrocha; es un auténtico SALVA VIDAS.

Porcentaje de lesiones en las diversas partes del cuerpo humano
Según los estudios del Grupo de Investigación de Lesiones de accidentes de Automóvil de la Universidad de Cornell (Nueva York), la proporción en que las diversas partes del cuerpo son afectadas por lesiones en los siniestros de automóvil, es la siguiente:

Cabeza y cara: 75%
Cuello y región cervical: 7%
Pecho y región torácica: 27%
Brazos: 30%
Abdomen, pelvis y región lumbar: 16%
Piernas: 47%

Estos porcentajes, al sumar más del 100%, nos prueban que muchas víctimas de siniestros viales resultan con lesiones múltiples por regla general en la cabeza y en otra parte del cuerpo. Las partes más afectadas son la cabeza y las piernas.