Revisión Técnica Vehicular y su impacto en la Seguridad Vial

Informe técnico del Instituto de Seguridad y Educación Vial (ISEV) 2018.


INTRODUCCIÓN
Con el advenimiento del instituto de la Revisión Técnica Obligatoria Vehicular a principios de 1995 a través de la vigencia de la Ley 24.449 y las diversas normas provinciales de adhesión, particularmente las de la Provincia de Buenos Aires y, más reciente (21 años demorada), la de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), existieron severas resistencias a su implementación, basadas fundamentalmente en la carencia de conocimiento del instituto de la VTV y su rol en la gestión de la seguridad vial de una sociedad.
El ISEV permanentemente difunde a la opinión pública la verdadera función y dimensión del instituto, su carácter de “defensa social” y su impacto en materia de Seguridad Vial.
En palabras de Daniel Manente, Director del Ente Regulador de la Verificación Técnica Vehicular (VTV) entre los años 2016-2020, organismo dependiente de la Subsecretaría de Transporte de la provincia de Buenos Aires: “La VTV permite al conductor anticiparse a algo que puede estar al límite de empezar a fallar. Cuanto menos conocimiento se tiene sobre el funcionamiento de las partes vitales del auto, más posibilidades existen de participar de un siniestro a causa de una falla mecánica. Si a eso le sumamos la falta de conocimientos para conducir de manera segura, la posibilidad aumenta exponencialmente. Por ejemplo, si en la ruta aparece agua de forma imprevista y las cubiertas no están en condiciones, lo más probable es que el auto tienda a perder el control. Si a eso le sumamos que el conductor no sabe lo que tiene que hacer o no hacer, la chance de terminar en siniestro vial es altamente probable. Para redondear la idea doy unos ejemplos, siempre recordando que tienen que funcionar todos los elementos de seguridad del vehículo. No esperemos a que llueva para comprobar si funciona el limpia parabrisas o el desempañador. Nunca seremos conductores seguros si nos enteramos de que las cosas no funcionan cuando más las necesitamos”(Revista Vial – Edición Especial N° 25).

LA REVISIÓN TÉCNICA VEHICULAR COMO “DEFENSA SOCIAL”
Permanentemente nos referimos a las tres defensas sociales que existen en materia de Seguridad Vial. Una por cada Factor de la trilogía Vial. Son las defensas que posee una sociedad para garantizar desde el Estado un MÍNIMO de seguridad en la circulación terrestre.
Esas defensas son:

  1. La habilitación de conductores (Factor Humano).
  2. La Revisión Técnica Vehicular Obligatoria (Factor Vehículo).
  3. La Auditoria de Seguridad Vial (Factor Ambiental).

La revisión técnica vehicular, es una actividad indispensable para mejorar el mantenimiento y las condiciones de seguridad del parque automotor a la vez de servir para evaluar las emisiones de fuentes móviles, ambas tareas dirigidas a posibilitar la adopción de medidas que controlen el impacto que el tránsito tiene sobre la salud de la población, y que resulta factor esencial hacia una “movilidad sostenible”.
La RTVO persigue entre sus objetivos dar respuesta a:

  1. Las necesidades de la sociedad en su conjunto por estar protegida así como por mantener la equidad social respecto a los requerimientos de calidad de vida urbana, en virtud de que la salud de todos se ve afectada por la seguridad del tránsito y la contaminación del aire.
  2. Las necesidades locales del Estado de contar con una estructura de inspección y mantenimiento que permita implementar en todo su alcance la legislación vigente, para obtener un tránsito seguro, reducir su impacto ambiental y evitar costos en salud pública.
  3. La necesidad de incorporar capacidad de diagnóstico sobre la seguridad y las emisiones de los vehículos así como sobre el nivel de fallas, reparaciones y costos para establecer prioridades de acción, que “alimenten” a su vez la generación de políticas públicas al respecto.
    “En todo el mundo está ampliamente demostrada la incidencia positiva de una revisión técnica de vehículos que se realice en forma obligatoria, periódica, independiente y universal. Ello se explica en que con una rtv (itv, vtv, rto u otras denominaciones similares) se genera una cultura de mantenimiento vehicular entre la población que provoca la disminución de la incidencia de las fallas mecánicas en la accidentalidad y, como es bien conocido, el origen multifactorial de todo accidente de tráfico siempre involucra en algún grado el estado mecánico de los vehículos”.(Requerimientos y condiciones para potenciar la incidencia de la Revisión Técnica Vehicular en la Seguridad Vial- Fernando Mayorga Castro).

Desde una visión, si se quiere tradicional, la revisión o inspección técnica vehicular (“RTV”) es una actividad estrechamente ligada a las “3 E” de la seguridad vial (engineering, education, enforcement); por ello, constituye un instrumento valioso para un efectivo fortalecimiento de la seguridad en nuestras carreteras como complemento a otras acciones, proyectos y políticas públicas.
En el caso de la “Engineering” (Ingeniería) tiene una doble importancia en la seguridad vial; por un lado en el campo de la infraestructura vial y, por el otro, en el del diseño y construcción de vehículos. El estado de la infraestructura vial siempre es un elemento que juega un papel importante en los siniestros viales; cuando se encuentra muy deteriorada acelera el deterioro de los vehículos y hace que algunos de sus sistemas (como ejes y suspensión, dirección o frenos) puedan aumentar la probabilidad de un siniestro. Por ende, el planteo de algunos políticos, de “suspender” el control de la VTV por causa del deterioro de la infraestructura es además de ABSURDO, totalmente CONTRARIO A LA SEGURIDAD VIAL. ¿Tendremos que poner más en riesgo a la población, sumando a la falta de condiciones de seguridad en la circulación por la vía el descontrol de la falta de condiciones de seguridad en los vehículos?
En el caso de la “E” de “Education”, la VTV implica un proceso educativo a la población sobre la importancia de dar un adecuado mantenimiento a los vehículos (denominado “creación de una cultura de mantenimiento vehicular”), con la clara conciencia de que la propiedad de un vehículo implica también (siempre) una responsabilidad para con la sociedad (dado el “riesgo” que aporta).
Finalmente, desde la “E” de “Enforcement” (Control y Sanción), la coerción del Estado no se aplica únicamente mediante la aplicación de sanciones en la vía pública, sino que se materializa por medio de diversos controles, entre ellos el la revisión vehicular obligatoria y universal. Contar con la mejor infraestructura y con los conductores mejor educados no garantiza una supresión de los siniestros viales, pues en la medida en que los vehículos no reciban un adecuado mantenimiento y control, la incidencia de este factor –el vehículo- en la siniestralidad será mucho mayor en números relativos (números que en definitiva representan vidas).
Desde una visión menos tradicional, pero básicamente “social”, a nuestros usuarios hay que hacerlos reflexionar. Necesitamos educar a una sociedad para que el individuo soporte con estoicismo el costo en tiempo (por demoras en sacar turno en el taller que le corresponda) o en dinero (por la tasa que le cobran, similar al costo de un tanque lleno al año), pero que circule con la responsabilidad de conocer el buen estado de su automotor y, lo que es más importante, con la tranquilidad de que quienes comparten la vía pública poseen la misma responsabilidad que él. Esto último sólo puede garantizarlo el Estado, a través del control.
Porque, frente al imprevisto vehículo sin luces ni señales durante la noche en cualquier recodo del camino, frente a la terrible experiencia de quedar sin frenos en una pendiente, o no contar con neumáticos en buenas condiciones ¿qué importaban las demoras o el costo de un trámite? Por eso debemos exigir como sociedad, la aplicación seria y eficiente de la Revisión Técnica; es nuestra única defensa como usuarios de la vía pública, respecto a los vehículos de “los otros”.

SU IMPACTO EN LA SEGURIDAD VIAL
A- SINIESTRALIDAD VIAL ARGENTINA
La siniestralidad vial en nuestra nación continua siendo la principal causa NO NATURAL de muertes y lesiones de los integrantes de la sociedad y alcanza en el orden económico un costo anual equivalente del 1.5 al 2 % del PBI (1) . El costo promedio de cada siniestro vial grave (con lesionado grave o muerto) para el año 2018 fue de poco más de U$S 37.400 (2).
Datos estadísticos internacionales indican que entre un 20 % y un 25 % de los siniestros viales –como causa directa- son originados por el vehículo, debido a “fallas mecánicas” del mismo. Aunque desde el punto de vista de la accidentología se observa la participación del vehículo no sólo como causante, sino también como contribuyente atenuante o agravante de las consecuencias de dichos siniestros y su interacción con el hombre y el medio ambiental.
Dentro de las “fallas mecánicas” poseen singular importancia los sistemas de seguridad vinculados a dirección, frenos, iluminación y, entre los elementos, los neumáticos, todos presentes en etiologías siniestrales.

A.1. PORCENTUAL DE PARTICIPACIÓN DE AUTOMOTORES DE HASTA 2.500 KGS. EN SINIESTROS VIALES GRAVES
En el orden nacional, durante el año 2018, participaron en un 36.3 % del total de vehículos involucrados en siniestros viales graves.
En el Área Metropolitana (CABA y GBA), en el mismo período, su participación alcanzó el 41.2 %.

A.2. PORCENTUAL DE PARTICIPACIÓN DE MOTOS EN SINIESTROS VIALES GRAVES
En el orden nacional, durante el año 2018, participaron en un 34.1 % del total de vehículos involucrados en siniestros viales graves.
En el Area Metropolitana (CABA y GBA), en el mismo período, su participación alcanzó el 30.2 %.

A.3. PORCENTUAL DE INCIDENCIA DE LAS “FALLAS MECÁNICAS” EN LOS SISTEMAS CONSIDERADOS, EN LA SINIESTRALIDAD VIAL ARGENTINA
A través de los diversos estudios desarrollados por el Observatorio ISEV, desde 1997, se puede advertir una “constante” en los porcentuales de participación de dichas “fallas mecánicas” por sistema de seguridad vinculados a dirección, frenos y neumáticos. Con respecto a iluminación, lamentablemente el sistema de luces no surge con ponderación precisa que permita validez científica.
Como bien lo explica Daniel Manente en la entrevista citada: “…principalmente son problemas en las luces (ejemplo lámparas quemadas). Es común que mucha gente no sepa que su auto tiene algún foco quemado, lo cual es muy peligroso. Una mala señalización de luces deficiente puede dar un mensaje equivocado”.

-Porcentual de participación del Factor Vehículo (fallas en estos tres sistemas) en siniestros viales graves: 17.86 a 22.9 %.

A efectos de hacer una correcta lectura de los datos formulados deben tenerse en cuenta los siguientes parámetros:

  1. La presente información es estimada en función de la descripción inicial de la etiología siniestral presumida. La definitiva debería surgir de la asignación de responsabilidades determinada por peritos y sentencia judicial. Sin embargo, debe destacarse que en función de testeos llevados a cabo con datos de Salas del Fuero Correccional y del Registro de Reincidencia Criminal, las cifras estimadas resultaron siempre menores a las determinadas por sentencia judicial.
  2. La presente información toma como base la “Siniestralidad Grave” (Grado 3 ONSER como mínimo en las consecuencias, que implica severidad en las lesiones a partir de fracturas óseas).
  3. No hemos discriminado (como en algunos informes anteriores) una cuarta consideración, por su relación, que es el protagonismo en siniestros de unidades vehiculares detenidas por desperfectos mecánicos, sobre todo en semiautopistas, autopistas y avenidas de tránsito importante.

A.4. COMPOSICIÓN DE LA FLOTA CIRCULANTE POR EDAD
A partir de la presente edición incorporamos una nueva consideración: la antigüedad del Parque Circulante (Fte. AFAC). La composición de la flota de los últimos 20 años se estimó en 10,6 millones de vehículos, el 76% de la flota circulante. Los vehículos correspondientes al período 2009 – 2018
comprendían el 53% y el período de 10 a 20 años el 23% de la flota circulante. Los automotores incorporados al Parque Automotor con anterioridad a 1999, a pesar de la dificultad en la determinación de las bajas de vehículos, sumaban 3.403.873 vehículos, de los cuales para el quinquenio 1994 – 1998 se estimaban en 1,7 millones de vehículos.

A.5. FLOTA CIRCULANTE POR MARCA
Para 2018 el 87,7% de la flota total estaba representada por siete marcas: Volkswagen, Renault, Ford, Fiat, Chevrolet, Peugeot y Toyota.

B. VERIFICACIÓN TÉCNICA VEHICULAR EN LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES
Analizamos a continuación los resultados de los controles de la VTV en la Provincia de Buenos Aires ya que se trata del sistema dedicado a la verificación sobre más del 30% del Parque Automotor Nacional. Es decir, 3 de cada 10 vehículos automotores se patentan en esta Provincia.
Y el análisis lo vamos a circunscribir a los aspectos del Factor Vehicular que hacen a la Seguridad Vial en forma “directa”, sobre valores del año 2018.
Como se desprende a simple vista, existe un factor de rechazo a la verificación del orden de casi un tercio de los automotores controlados (*3).
El 31,0% DE LOS VEHÍCULOS INSPECCIONADOS NO LOGRARON SUPERAR LA VTV EN LA PRIMERA REVISIÓN

B.1. CAUSAS DE RECHAZO QUE AFECTAN A LA SEGURIDAD VIAL
Como resultado del proceso de Verificación existen cuatro posibilidades:
1-Aprobado.
2-Observado: defecto menor que debe ser subsanado pero no es necesario volver para una nueva verificación.
3-Leve: defecto menor pero que exige una nueva verificación para comprobar la corrección del mismo. No impide la circulación por un tiempo menor.
4-Grave: defecto que por su gravedad exige una nueva verificación y no podrá circular hasta tanto se la realice.

Dentro de los rubros a “verificar” existen algunos que no poseen mayor o ninguna influencia en materia de Seguridad Vial: IDENTIFICACIÓN DEL VEHÍCULO – MOTOR y CONTAMINACIÓN AMBIENTAL (la primera del campo registral y preventiva delictual y la segunda por un tema de salud pública).
Los restantes rubros (originarios y fundamentos de las primeras implementaciones del instituto en Europa) si afectan a la Seguridad Vial, unos de forma directa mayoritariamente y otros en forma indirecta y eventual.
Rubros que afectan en forma directa a la Seguridad Vial:
-LUCES REGLAMENTARIAS
-SISTEMA DE DIRECCIÓN Y TREN DELANTERO
-SISTEMA DE FRENOS
-SISTEMA DE SUSPENSIÓN
-LLANTAS y NEUMÁTICOS
-SEGURIDAD Y EMERGENCIA (Mayoritariamente Seguridad Pasiva)

Rubros que afectan en forma indirecta a la Seguridad Vial:
-CHASIS
-ESTADO GENERAL DEL VEHÍCULO

Solo consideramos las causas de rechazo Leve y Grave.
En el año 2018 se verificaron en la Provincia de Buenos Aires 2.411.839 de vehículos automotores de hasta 2.500 kgs., un 7 % más que en 2015 (2.256.371), en nuestro anterior informe.

B.2. ANÁLISIS
El dato más relevante en relación a la afectación de la seguridad vial es que más de 2 de cada 10 vehículos verificados (22 %) evidenciaron defectos graves (por lo menos en alguno de los sistemas) que los inhabilitaban para circular por el alto riesgo objetivo que presentaban. En términos absolutos puede afirmarse que más de 500.000 automotores disminuyeron su probabilidad de participación siniestral por haber sido rechazados y reparados para poder ser habilitados para su circulación, en el año 2018, superando los 400.000 rechazados del año 2015.
Debe tenerse en cuenta que estamos tomando el supuesto más extremo (vehículos con defecto GRAVE). Si ampliáramos el espectro de análisis a los que presentaron defecto LEVE alcanzaríamos más de la mitad del parque verificado.
Llama la atención la particular consideración del SISTEMA DE FRENOS que muestra, (al contrario de los demás sistemas) más defectos GRAVES que LEVES (los duplica), alcanzando un valor que representa el 38.8 % del total de los defectos GRAVES verificados.

B.3. RELACIÓN COSTO-BENEFICIO
Entre las críticas más comunes se encuentra la del costo económico del trámite de verificación técnica.
Más allá de la obvia consideración del beneficio de evitar o minimizar el riesgo de pérdidas de vidas o lesiones (con lo que el costo será evidentemente no comparable de manera alguna) podemos establecer una relación de costo – beneficio en el “costo económico” de la siniestralidad vial a la sociedad.
Conforme lo enunciáramos anteriormente el costo promedio de cada siniestro vial grave (con lesionado grave o muerto) para el año 2018 fue de U$S 37.400.
El costo del trámite de VTV se ubica, hasta julio de 2019 en la Provincia de Buenos Aires en $877 (poco menos de la mitad de un tanque de nafta súper de 50 lts. a dic./2018). O sea U$S22 (a diciembre de 2018). La simple mirada a los valores involucrados dispensaría de hacer mayores cálculos. Pero vamos a hacerlo con hipótesis de mínimo y de máximo.
Para el mínimo vamos a suponer como beneficio el evitar la concreción de un siniestro vial grave del 1% de los 500.000 automotores reverificados por defecto grave en el 2018, y como máximo el 3 %.

Beneficio Mínimo: 5.000 automotores reverificados que evitaron participar en un siniestro vial grave.
Beneficio económico U$S 37.400 x 5.000 = U$S 187.000.000

Beneficio Máximo: (3%) U$S 561.000.000

Costo Social Directo que demandó la VTV de los 500.000 automotores reverificados :
U$S 11.000.000

Costo Social Total de la VTV de los 2.411.839 automotores verificados: U$S 53.060.458

Matriz de relación Costo/Beneficio
Aplicando la matriz más simple encontramos el Cuadro N°1 de Relación Costo/Beneficio,
donde por cada dólar de costo (invertido) la sociedad obtiene un retorno (beneficio) entre 17 y 51 dólares en Costo Social Directo o, entre casi 3,5 y 10,5 dólares por Costo Social Total de la VTV.
Ambos valores (1% y 3%) son arbitrarios y “absurdos”. Pero aún desde el absurdo, transportado a la matriz, demostraría que aún con un 0,1 % de beneficio mínimo se obtendría un retorno de 1,7 en el Costo Directo.

C-VERIFICACIÓN TÉCNICA DE MOTOVEHÍCULOS EN PROVINCIA BUENOS AIRES
Particular consideración merece la incorporación en los últimos años de los motovehículos al instituto de la revisión técnica obligatoria. Reiteramos una breve relación sobre el tema, ya desarrollada en el Informe de 2015.

A.- SINIESTRALIDAD VIAL DE MOTOVEHÍCULOS
La participación de este tipo de vehículo en los siniestros viales graves ha tenido una alarmante presencia en los últimos 10 años. Hasta el 2010, el motovehículo participaba en 1 de cada 10 siniestros graves. En pocos años alcanzó a triplicar dicha participación.

Agrava la consideración de esta participación el hecho de la alta severidad de las lesiones y mortalidad derivada de estos siniestros. El ocupante de estos vehículos, ya sea en el rol de conductor o pasajero, se encuentra mucho más expuesto que aquel que viaja en un habitáculo de un automotor, resultando muy vulnerable a la energía cinética del proceso de impacto.
Estas consideraciones, sumadas al fácil acceso a su adquisición en el mercado, la nula o baja rigurosidad en la obtención de las habilitaciones para conducir, a un control (cuando existe) limitado a la utilización del casco (sin verificar las condiciones de seguridad del vehículo), generaron nuestro permanente reclamo desde el año 2012, a la necesidad de establecer políticas “específicas”.

B.- VERIFICACIÓN TÉCNICA VEHICULAR DE MOTOVEHÍCULOS EN LA PCIA. DE BUENOS AIRES
Es a partir del año 2014 que inicia la VTV a este tipo de vehículos.
Veamos cuales fueron sus resultados en la Tabla N°1 construida por el Departamento Accidentología del ISEV a partir de los registros públicos del Ente Regulador de la VTV en la Provincia de Buenos Aires en su Anuario 2018.
Durante el año 2018, se revisaron un total de 110.785 unidades, un 18% más que durante el 2017 y un 44 % más que en nuestro informe de 2015. Del total de las motos inspeccionadas; 24.531 no superaron en la primera oportunidad la revisión obligatoria, esto supone que una de cada cinco motos fue rechazada por no reunir las condiciones mínimas de seguridad o por problemas relativos a la emisión de partículas contaminantes al medio ambiente.

D.- VERIFICACIÓN TÉCNICA VEHICULAR EN LA CIUDAD DE BUENOS AIRES
Estadísticas VTV CABA 2018
Aún se carece de un sistema estadístico adecuado.
Parque Automotor CABA año 2018
Automotores: 1.657.161
Motos: 271.169
Automotores Verificados: 471.602 unidades
Aprobados: 374.461
Condicionales: 43.107
Rechazados: 54.034

El 21,0% DE LOS VEHÍCULOS INSPECCIONADOS NO LOGRARON SUPERAR LA VTV EN LA PRIMERA REVISIÓN.

Motovehículos Verificados: 18.609 unidades
Aprobados: 17.652
Condicionales: 937
Rechazados: 4.020

El 27,0% DE LOS MOTOVEHÍCULOS INSPECCIONADOS NO LOGRARON SUPERAR LA VTV EN LA PRIMERA REVISIÓN.

E- SISTEMAS DE VTV EN LA REPÚBLICA ARGENTINA
Además del sistema nacional destinado a la flota comercial interjurisdiccional del país, y los aquí analizados de la Provincia de Buenos Aires y CABA, existen en las distintas jurisdicciones provinciales (y aún municipales) otros sistemas de VTV implementados. Lamentablemente la información de su evolución y resultados aún se encuentra fragmentada y dispersa. En términos generales se puede afirmar que se encuentra legalmente prevista en todas las Provincias (a través de las adhesiones a la Ley 24.449), salvo en Entre Ríos. Sin embargo, su operatividad es muy limitada, en algunos casos por falta de talleres adecuados (por ejemplo, en la provincia de Mendoza se pretende iniciar en 2020). Destacan como sistemas el de la Provincia de Santa Fe (DECRETO 2311/1999 Decreto 1698/2008, Decreto 2570/2015) y el de la Ciudad de Córdoba (Ordenanza 12.870/92).

F-DICTÁMEN ISEV
CONSIDERANDO QUE:

  1. La Verificación Técnica Vehicular obligatoria y universal es una de las “defensas” que posee una sociedad para garantizar desde el Estado un mínimo de seguridad en la circulación terrestre.
  2. Datos estadísticos internacionales indican que entre un 20 % y un 25 % de los siniestros viales –como causa directa- son originados por el vehículo, debido a “fallas mecánicas” del mismo. Desde el punto de vista de la accidentología se observa la participación del vehículo no sólo como causante, sino también como contribuyente atenuante o agravante de las consecuencias de dichos accidentes y su interacción con el hombre y el medio ambiental.
  3. En el 2018, en la Provincia de Buenos Aires, 3 de cada 10 automotores verificados y más de 2 de cada 10 motovehículos verificados, no superaron inicialmente la Revisión Técnica. En CABA, por su parte, más de 2 cada 10 automotores verificados y casi 3 de cada 10 motovehículos verificados, no superaron inicialmente la VTV.
  4. Podemos estimar que por cada dólar de costo (invertido) en el sistema en 2018, la sociedad obtuvo un retorno (beneficio) entre 17 y 51 dólares en Costo Social Directo o, entre casi 3.5 y 10.5 dólares por Costo Social Total de la VTV. El costo promedio de cada siniestro vial grave (con lesionado grave o muerto) para el año 2018 fue de U$S 37.400.

CONCLUIMOS QUE:
-Resulta fundamental obtener una mayor y mejor información sobre los sistemas de Revisión Técnica Vehicular instalados en el país, a efectos de transmitir a la población los resultados altamente positivos de su instrumentación generalizada, como Defensa Social básica y fundamental en el Factor Vehicular de la Movilidad de la sociedad.
-Quien aporta el riesgo (vehículo) en ejercicio de un beneficio personal (conducir un automotor) debe circular con la responsabilidad de conocer el buen estado de su automotor y, lo que es más importante, con la tranquilidad de que quienes comparten la vía pública poseen la misma responsabilidad que él. Esto último sólo puede garantizarlo el Estado, a través del control.
-Las objeciones al costo actual de los trámites de VTV, no poseen racionalidad alguna dado que equivale al costo de menos de medio tanque de combustible por año y, menos aún, frente a la relación costo/beneficio en el Costo Social Directo de la Siniestralidad Vial Argentina equivalente a valores de entre 1.5 y 2 puntos del PBI. Ello no resta la necesidad señalada en el primer punto de obtener mayor y mejor información de los beneficios que se obtienen a partir de su implementación.